Soy un desastre de emociones. Cuando me levanto por las mañanas sonrío, sabiendo que podré verte, al llegar y verte sonreír comienza un buen día para mi, después, al darme cuenta, me encuentro celoso y mal por verte tan cerca de esa chica. Eres tan acomedido... ¿Por qué tienes que llevar también sus libros y comida? Odio eso.
—N.
Oculte esas ganas de llorar y golpear cualquier cosa que tuviera cerca, dejé la nota en su asiento y rápidamente salí de ahí. Miré hacia todos lados, evitando por igual a mi mejor amigo.
No quería que me viera en este estúpido estado. Cuando Mark se lo proponía de verdad, lograba sacarme las verdad el porqué de mi estado.
Con los manos entrelazadas y la mirada baja, caminé hasta el jardín trasero. En el camino me choque con alguno que otro estudiante, disculpándome apenas. Me escondí detrás de los arbustos, recargando mi espalda en el tronco del enorme árbol. Al menos tendría algo de sombra durante las próxima hora.
No estaba para prestar atención y resolver las ecuaciones de Matemáticas. Mi mente no estaba conmigo el día de hoy.
—Oye —Escuché a los lejos esa voz aguda— Andando, se nos hará tarde, tenemos que ir ya a clases, Harry... —Susurró.
En ese instante, supe que era él. Y no estaba sólo, sino que con ella.
Me asomé un poco, rápidamente, apenas lo hice me lancé hacia atrás, ella estaba colgada de si brazo, mientras andaban a pasos perezosos, sobre todo él.
Me había visto. Estaba ahí, me vio, logró verme.
Calmado me acomodé en el lugar. Sin pensar en nada más, cerré mis ojos.
—Natalie, ve a tu clase, tengo que ir al baño, nos vemos luego. —Mi pecho dolió.
Empuñe fuertemente mis ojos y me quedé en el mismo lugar, juntando mis piernas contra mi pecho.
—Noah, ¿Qué haces aquí?
Escuchar mi nombre de sus labios me hizo sobre saltarme.
—Eh... —Lo miré, una sonrisa salía de sus labios, ¿Cómo podía ser tan hermoso y perfecto?— No quería entrar a clase...
—¿Estás bien?
—Sí... —Respondí mientras negaba.
Dejé de verlo por miedo a que yo fuese a hacer cualquier tipo de cosas tonta.
—Te haré compañía.
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N O T E S
Conto❝ Y lo peor fue cuando esperé palabras que nunca llegaron. ❞ Ó ❝ Llegaron en el momento menos oportuno. ❞
