Las palabras no salían de mis labios. Mantenía la mirada fija en las hojas amarillentas que permanecían sobre mis piernas, dobladas, sobre esa libreta de las cuales provenían esas hojas.
Sentía como mi corazón quería salirse de mi pecho, como si quisiera salir huyendo de inmediato de esta absurdo momento. Quería ponerme de pie y huir de aquí por igual, alejarme de Harry, dejándolo sólo. Pero, así no es como se solucionaban los problemas.
No me permitiría verme como un cobarde. No ahora, frente a él mucho menos.
El tiempo a mi alrededor parecía pasar de una manera lenta y torturosa, claro que me estaba torturando. Era algo que me merecía por haberme enamorado de un chico que ni siquiera daba señales de estar interesado en chicos, en mi, que tenía novia, y que además, apenas y cruzaba palabra alguna conmigo, seguro que ni siquiera me considera su amigo... Ya no más después de esto.
Sentía mis labios resecos y mi rostro ardiendo, mis manos temblorosas y sudorosas. Mi cuerpo queriendo hacer algo pero, simplemente no reaccionaba a como debía.
Aún así, seguía sintiendo su presencia demasiado cerca de mi, eso era una buena señal, ¿No? Él seguía aquí y no salió huyendo en seguida insultándome...
¿Eso era bueno?
—Noah... —Cerré mis ojos ante la manera de sonar mi nombre en sus labios.
¿No soy yo quién está viendo de mala manera las cosas? Estoy comenzando a palidecer.
Él lo sabe...
—Solamente dilo, Harry. —Dije, tomando el valor suficiente como para mencionar aquellas palabras.
No es que me estuviera volviéndome un loco con este tema, solamente estaba siendo realista y ya no dejándonos que mis ilusiones sigan creciendo en esto.
Si yo mismo me había metido en este problema por enamorarme de alguien que tenía una forma diferente a la mía de ver a su alrededor, yo mismo podría salir de aquí. Aunque me tuviera que llevar un par de rasguños en el intento.
—¿Por qué? —Preguntó— ¿Por qué tuve que ser yo?
—¿Eso es lo que dirás? —Alcé mi mirada, encontrándome con la suya por segundos— Di lo que en verdad quieras decir.
—Responde. —Ordena.
Bufo. Molesto y dolido a la vez. Incluso, él podía provocarme esos dos sentimientos, sin mencionar que también me provocaba un sentimiento de amor enorme.
—Deberías saber que nadie pide enamorarse de alguien así como así. —Murmuro, lo suficientemente alto para que me escuche— Tampoco es fácil decir "deja de amarte" porque no será así. Consta de tiempo, y si es que logra funcionar con el pasar del tiempo.
—Te estás desviando del tema...
—Me pediste que respondiera... ¿Acaso también te molesta que dé mi respuesta? —Fruncí mi entrecejo.
El silencio se propaga entre nosotros. Reniego cuando no sale nada de sus labios y que sé que me está mirando. Lo hace sin saber lo que está ocurriendo en mi cabeza y la manera en la que me quejo por haber sido tan estúpido. Por haber dejado que me atrapará tan pronto... Que se diera cuenta de ello.
—Me molesta que me hayas mentido.
—¿Qué te haya mentido? Jamás te mentí. Nunca me pediste que te dijera de quién gustaba. —Reaccioné en seguida— Sí me lo hubieras pedido, todo hubiera sido diferente, bien, no todo pero, al menos hubieras sabido...
—Deja las tonterías y los enredos para después. —Dijo duramente— Dime, ¿Qué ganabas con dejarme estas... Notas. —Las señaló.
—No, déjate tú de tonterías. —Ataque, importándome ya poco a quien le estaba hablando de esa manera— Sabía y sigo sabiendo que estas interesado en sólo chicas, tienes una novia, las comencé a dejar por verme tan débil y estúpidamente enamorado de ti. De alguna manera quería tratar de mantener cálido mi corazón... —El nudo parecía hacerse cada vez más grande y pesado— Al principio fueron muecas tuyas pero, después... —Sonreí inevitablemente, recordándolo, negando de inmediato— Te miraba sonreír, guardabas la notas con una sonrisa perfecta en el rostro. Era feliz con eso... Lo era cuando todo estaba bien, cuando no sabías nada.
Una vez más. Como si todo lo que acababa de decir le resbalara. No le importaba en lo absoluto, parecía que todo lo que dije paso de resbalón por él.
Muchos de los estudiantes comenzaban a entrar al edificio. Dispuesto a marcharme, pero no sin decir algo más, lo miré.
—Es absurdo todo esto. Sobre todo yo, desde un principio. —Me encogí de hombros, poniéndome de pie— Lamento molestarte. Será mejor que lo que sea que tengamos, porque ni siquiera sé si somos amigos, ¿Verdad? —No respondió. Reí ante ello— Exacto. Nada. Adiós, Harry.
Tomé mi libreta del suelo, guardando esta misma en mi mochila, escuché el timbre que indicaba el regreso a las siguientes clases.
—¡Noah! —Gritó. Sin más, lo ignore.
No me podía permitir ser humillado por él, aunque había varias cosas que quisiera saber respecto a lo que él había estado haciendo últimamente.
Cómo, ¿Por qué me pidió salir? Y, ¿Lo sabía desde el día en que salimos o desde mucho antes?
Había algo que no haría más. No buscar respuestas. Dejarlo todo y mantenerme tranquilo, no necesitaba más daño en mi vida, mucho menos del chico que era todo para mi.
Ahora todo podía irse a la mierda.
ESTÁS LEYENDO
N O T E S
Short Story❝ Y lo peor fue cuando esperé palabras que nunca llegaron. ❞ Ó ❝ Llegaron en el momento menos oportuno. ❞
