La curiosidad por saber quien le había dado el dato a Dereck de los arcángeles y donde era eso me estaba poniendo nerviosa, me termine de arreglar el cabello, me senté en el sofá que tenía al lado de la ventana, la puerta sonó, abrí, Derek vestido todo de negro.
- pantera - le dije y nos reímos
- no te burles
- nono - dije y sonreí
- vamos
- si
- a donde vamos
- a buscar información
- creí que ya la tenías
- tengo una de ellas, necesito la otra
- y que eso
- vamos a ir a un bar y en ese bar nos van a decir en que bosque están más los arcángeles incluido el famoso hijo del diablo - me puse una nerviosa
- pero iremos a ese bosque hoy? - me miro, sabia que yo tenía miedo
- mañana
- bueno
- no te preocupes, si?
- esta bien, voy a tratar - asintió, nos subimos al auto.
De a poco íbamos saliendo del montaña, eran un poco más de la seis de la tarde, el frío en la montaña ya se podía sentir. Llegamos a la ciudad.
- queda lejos? - pregunte, se rio
- no - dijo no muy convencido.
No cocía el camino y eso me ponía más nerviosa, cociendo ya unos de los paraderos de los arcángeles, este bar, sin duda alguna iba a ser uno de esos lugares que lo llaman de la mala muerte, todo obscuro y con olor a cigarrillo. Entramos por unas calles que casi no tenían luces, recorrimos como diez minutos por allí, Derek estacionó el auto enfrente del bar, había un cartel que tenía escrito bar en rojo con luces.
- seguime y no hables mucho - asentí y entramos el olor a cigarrillo me invadió y no me sorprendió, nos sentamos en la barra.
- qué toman? - nos preguntó un chico vestido todo de negro, moreno de cabello negro
- dos cervezas - asintió. Mire para mi alrededor, estaban dos hombres fumando, una pareja en un rincón con una botella de ron. Mire la chico, nos trajo los vasos, miro a Derek directo a los ojos, o lo que podía ver de el, ya que el bar estaba todos obscuro y Derek con gorro, tome el vaso y le di un sorbo. Un chico alto con gorro y chaqueta de cuero negra, unos jeans negros desgastados, entro, se sentó a unos bancos de mi, el chico le puso un shoot enfrente de el, se lo tomó de un trago, Derek me da un golpe, en señal de que no lo mire, mire al frente, le di otro sorbo al vaso, un hombre ya mayor salió de la puerta de alturas de la barra, lo miramos fijo, nos hizo una seña con la cabeza, nos paramos, mire fugaz mente al chico que estaba junto a mi, miro fijo y se desapareció en cuestión de un segundo, miramos de nuevo al hombre, movió la cabeza negativamente, fuimos con el, entramos a un tipo habitación, con tees sillas y una mesa negra, encendió una pequeña luz, nos sentamos, el hombre enfrente de nosotros.
- no les puedo decir mi nombre - dijo - el lugar más poblado de los arcángeles queda en American fork canyon, un tipo bosque qué hay allí, para llegar allí sin que los arcángeles sospechen, tiene que cruzar el lago, es la única manera de llegar a ellos, y de llegar al hijo del diablo, que por lo que me han dicho está allí siempre en las noches, les recomiendo que vayan un viernes, equipados, tiene que ir como cuatro de ustedes, y tiene que ir el elegido - me miro - lo cual sos vos, sos la única cazadora que puede agarrarlo, te deseo mucha suerte, ojalá lo logres - dijo, me respiración se empezó a agitar
- Gracias
- eso es todo - dijo y nos fuimos de allí.
Subimos al auto.
- saves donde es?
- si, y ya imaginaba que fuera ahí
- en serio? Por qué? - me miro
- ya lo sabrás - dijo y encendió el auto.
Me sentía insegura, no me sentía preparada para cazar al hijo del diablo, no me sentía preparada para saber quien era, estaba asustada, nerviosa y sentía presión sobre mi, todos querían que lo hiciera, y tenían fe en mi, pero yo, yo no me sentía así, no me tenia fe, era mi primera vez cazando un arcángel, como pretendían que cazara a un hijo de diablo, solo pensar en cómo sería el aspecto de el, las cosas que podía hacer, me alteraba.
- mañana es jueves - dijo Derek - Tienes un día más para poder tranquilizarte
- no puedo hacerlo - dije - no lo voy a lograr
- si lo harás, además yo no te voy a dejar sola en ningún momento, mañana iremos a otros lugar, para que alguien pueda trasmitirte calma
- no creo que nadie pueda
- va a poder, confía en mi
- lo hago - asintió.
Confiaba en el, en serio lo hacía, pero no podía, me sentía insegura conmigo misma y era horrible.
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Hijo del Diablo
FantasyLos monstruosos también se enamoran, y no me importa si ese monstruo es un diablo , siempre y cuando me ame como al infierno. Y así fue.
