Capitulo 35

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- vamos a dormir juntos - dice Jake y me abraza por detrás.
- Bueno - le digo y sonrió.
Me da la vuelta y me da un beso fugaz, nos acostamos y me abrazo por detrás, su cuerpo estaba frío, y olía a menta fresca, siempre estaba así
- porque tu cuerpo siempre está frío?
- porque estoy muerto literalmente hottie - me quede mirando a la nada, entonces si el está como muerto, su pene y varias cosas de su cuerpo no funcionan - pues no - dice - soy un espíritu que puedes verme y tocarme, pero mi cuerpo no funciona como el de un humano común. Me di la vuelta
- no me importa - le dije y lo acaricia - así me encantas
- no es cierto hottie
- si lo es, así me encantas....así te amo
- te amo hottie - dice, su aliento estaba caliente, me pegue a el y lo abrace, puse su cabeza en mi pechos, abrazó mi cintura, su pelo negro era sedoso.

Me levante con la necesidad de saber porque el diablo quería encontrarme, me acorde de como le preguntaba a aquel hombre en donde estaba yo.
Fuimos a nuestro lugar de entrenamiento.
- lagartijas para fortalecer sus brazos - dice Evan - 20 y paran.
Me puse en la pose para hacer las lagartijas, Dereck me sonrió.
- tienes algo para contarme - le dije y los dos bajamos
- si - dijo y subimos
- qué pasa?
- después te cuento.
Hicimos las 20 lagartijas y nos sentamos en el piso, Camila se sentó enfrente a nosotros.
- para una pelea es importante tato el descanso físico como mental - dijo - vamos a hacer algunos ejércitos de descanso, observen y hagan - estiro las piernas y se toco la punta de los pies.
Hicimos como una especie de yoga.
Nos fuimos con nuestros arcángeles, paramos en un lugar vacío.
- puedo hacerte una pregunta antes de empezar - le dije, se dio vuelta y me miro con atención - por que querías saber en donde estaba? Por que querías encontrarme.
- porque tenía que matarte - quede de cara, ósea que me enamore de mi asesino.
- y por que no lo hiciste?
- porque me enamore
- que locura - digo, se me acercó a mi - no me toques - dije y lo mire con miedo.
- hottie - se me llenaron los ojos de lagrimas
- no, no, déjame - le dije pero lo se alejo de mi
- escúchame - se acercó más a mi
- no - me agarro fuerte de los brazos
- mirame - me apretó, me soltó, me tomo de la cintura, todavía tenía la mirada hacia abajo - mirame, mi amor, por favor mírame - respiré profundo y lo mire
- jamás fue mi idea hacerte daño, Ainoha, jamás - me dijo - hace años que estoy enamorado de ti
- que? - le dije con la voz temblorosa, las lagrimas se me caían, me pasó el pulgar por la mejilla y me las seco.
- te sigo desde que tienes 16 años, y me enamore de ti con tan solo verte de lejos, sin poder tocarte, hablarte, olerte, o mirarte directo a los ojos - su mirada era sincera - hasta que....
- hasta que que?
- recuerdas cuando conociste a Luke
- el rubio?
- si, yo estaba dentro de él, cuando llego el mes negro, lo posei y por primera vez en cuatro años, te hable, y te mire a los ojos, hottie, te amo desde que tengo memoria, jamás te haría algo, me moriría sin vos.
- pero, por que?
- porque mi padre quería la venganza, hijo por hijo, tú padre mato a mi hermano y yo tendría que matar a la hija
- se puede matar a un diablo?
- si, cuando no es un arcángel
- cómo?
- con un arma especial, y sabiendo cómo hacerlo.
- pero es que, lo harás?
- hacer que?
- matarme
- no hottie - me tomo com ambas manos el rostro - no, por favor confía en mi, no lo haré - me abrazó fuerte y me dio un beso en la frente, y a pesar de que quería matarme, sus brazos era el lugar en donde más segura me sentía, lo abrace más fuerte, era tan delgado, que mis brazos lo rodeaban a la perfección, me acaricio el pelo con suavidad.
- empecemos con el entrenamiento si?
- si - le dije, y lo mire, su mirada azul fría, examinando toda mi alma. Lo tomé del rostro e intente darle un beso, se rio y me subió a sus cintura, me agarre fuerte de el.
- te tendría que tener miedo - le susurre - tendría que alejarme de ti - me agarro más fuerte - pero no puedo, me encantas demasiado.
- Princesa - uni nuestras bocas, lo besé con tanta passion y necesidad, lo necesitaba tanto, lo deseaba tanto. Nos separamos y no miramos a los ojos por unos segundos.
- otra vez se nos pasa la hora - dije y le sonreí
- para mi la hora no pasa cuando estoy con vos - tenia un pedacito de cielo en los ojos, y alma llena de un fuego inexplicable, le di un beso fugaz y me bajo de su cintura.
Practicamos algunos movimientos, de defensa personal, según Jake los jukarta no pelean muy bien, solo se defienden con el fuego, y la verdad no se que me asustaba más.

Hijo del DiabloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora