Mi respiración se entrecortó, sentí que el corazón me iba a estalla de solo mirarlo, estaba a un escaso metro de mí y esos ojos miel estaban clavados en los míos. Quería correr abrazarlo o besarlo, pero simplemente no se podía. Me remití a quedarme parada observándolo detenidamente, mi expresión no demostraba nada, como si realmente no me importara en lo absoluto su presencia, aunque por dentro tenía una lucha interna de mi razón contra mis sentimientos.
-Ha sido un placer volver a verte Justin - sonrió cordialmente el director mientras estrechaba la mano de mi hermano. Simplemente a mi no me podía engañar, yo sabía que él no era Justin.
-Igualmente señor Jones, ha sido un placer volver al instituto despues de tanto - esa sonrisa fría y cínica se asomó en su rostro, aquella sonrisa que tanto lo distinguía, aquella que yo misma tanto conocía - Lamento tener que sacarle a su mejor alumna -volteó a mirarme sonriente - Pero ha surgido un imprevisto en nuestra casa.
-No hay problema Justin - ambos se pusieron de pie y caminaron hacia mí. Sus brazos fuertes rodearon mi cintura y un tranquilo beso se posó sobre mi mejilla. Su colonia, su colonia era algo que no confundiría fácilmente - Espero verte de nuevo por aquí algún día, y por favor mándale saludos a tus padres y a... - el director Jones hizo una pausa mientras la sonrisa se borraba de su rostro - A Jason.
-El ya no vive con nosotros - dijo él con una mueca de desagrado. Supuse que estaría imitando una de las posibles reacciones de Justin.
-Oh ya veo.
-Bueno señor Jones debemos irnos - me sostuvo pasando su mano por mi cintura mientras que estrechaba la mano del director.
Casi sin darme cuenta, casi sin reaccionar salimos de aquel lugar, su auto aguardaba allí por nosotros. Lo miré fijamente, tratando de darme cuenta de que él era real, que no era una ilusión que había creado mi corazón roto, Jason estaba aquí junto a mi. Sus ojos miel se encontraron otra vez con los míos. Su mano rozó mi mejilla haciéndome estremecer, sus manos ágilmente me acorralaron contra el auto, sin disimulo, casi sin darme cuenta el lo hizo simplemente. Besó mis labios sin impórtale nada y yo no pude negarme, tal vez un poco porque él no me lo permitiría, y por otro lado porque estaba deseando que eso pasara desde que se había ido.
-Creí que podría aguantar - su voz sonó ronca, sentía como mi ser se aflojaba al escucharlo. El cuidadosamente atrapó mi labio inferior con los suyos y para luego volver a unirnos en un beso un tanto más intenso.
-Pensé que no volverías, Jason hay tantas cosas que no entiendo - le confesé mientras me separaba un poco de él, sus ojos miel se opacaron por un segundo viendo venir mi pregunta - Jason, ¿Porqué te has ido?
-Eso no interesa - se separó bruscamente de mi mientras abría la puerta de su auto - Vamos, entra al auto, solamente tendremos unas horas para estar los dos juntos.
Su actitud me pareció extraña, ¿Por qué habia evadido mi respuesta tan bruscamente? Cada vez me convencía mas de que él ocultaba algo, pero no estaba en condiciones para insistirle, él era un hombre de pocas palabras y yo sabía perfectamente como reaccionaría ante mis insistentes preguntas, no estaba dispuesta a dejarlo ir, no ahora que lo necesitaba tanto.
Entre en el auto sin siquiera respirar, conteniendo todo para luego suspirar, su auto inundó mis pulmones con ese olor peculiar, su colonia estaba impregnada en el ambiente, era casi un droga, una simple adicción para mí.
-Ten - me extendió una venda color negra, yo simplemente lo miré extrañada - Tápate los ojos -ordenó, pero no conseguí hacer nada ante aquel pedido, no me moví, no logre hacerlo, tal vez por el hecho de que no entendía con que fin el quería que yo me tapase los ojos ¿Adonde se suponía que iríamos para que me tapara los ojos? - ¡PONTELO CON UN DEMONIO! - Mis manos temblaron al momento de agarrarlo - Cúbrete los ojos, no quiero que sepas a donde iremos.
Obedecí sumisa a lo que Jason había ordenado esta vez. Sin más mis ojos quedaron cubiertos y se sumieron en una gran oscuridad, el comportamiento de Jason cada vez me resultaba más extraño, todo se estaba volviendo aun más confuso, ¿Por qué demonios todo era tan secreto? Solamente una respuesta resonó en mi cabeza, aquí hay algo mas que unas simples palabras dichas al azar....
-Tienes unos hermosos ojos como para ocultarlos, pero es por tu bien pequeña - pasó su mano por el muslo de mi pierna haciéndome suspirar entrecortadamente, solamente su tacto lograba hacer que me descontrolara.
-Jason - susurré mientras él metía su mano bajo mi falda, no iba a detenerlo pero necesitaba hacerle varias preguntas - Yo necesito...
-Pequeña no es algo que te convenga saber, sabes que lo hago para cuidarte - su voz sonó por primera vez pasiva, por primera vez había sentido una muestra de cariño de él hacia mí, era extraño - Eres lo único bueno de esa estúpida familia.
Sus caricias me habían transportado a otro lugar, pero no todo dura para siempre. Sentí como el auto se detuvo. Casi sin darme cuenta é me abrió la puerta mientras me tomaba en brazos. Me aferré a su cuello mientras trataba de no perder el equilibrio, hundiendo mi nariz en su cuello, su aroma llego a adormecer mis sentidos, todo en Jason era casi perfecto. Los ruidos desconcertaron todos mis pensamientos, un ruido de una puerta que rechinaba, unos pasos sobre una escalera de madera. Por primera vez sentí que la curiosidad llegaba a carcomerme en lo mas profundo de mi ser. Quería saber que escondía este raro misterio. El me dejo sobre el piso, haciéndome tambalear, sus manos se posaron sobre mis manos, subiendo hasta mis hombros, cada caricia de él sobre mi piel quemaba, besó mi nuca casi al instante de sacarme la venda, contuve la respiración un segundo, y abrí los ojos
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Gemelos Explosivos j.b [Erótica] [Terminada]
Fanfiction"Hay solo una frágil línea que separa el amor de la obsesión, una hermana pequeña, unos gemelos explosivos y una red de mentiras." NO ES MIA, TODOS LO DERECHOS A LA AUTORA.