En multimedia: And I love her-Passenger.
Quito cada prenda de su cuerpo con desesperación. No pienso en nada ahora mismo, ni en los problemas, ni en las alegrías. Solo en la sensualidad de su cuerpo desnudo, en sus pezones en mi boca siendo consumidos, en la humedad de su sexo y la facilidad con la que mis dedos entran y salen de su interior, en sus dientes enterrados en mi hombro para ocultar sus gemidos, lo bien que su cuerpo y mi cuerpo se conectan y la rapidez con la que sus manos me desnudan y se estancan en mi miembro.
Le muerdo los labios al sentir sus movimientos subiendo y bajando, cierra sus ojos cuando cambio los dedos por mi lengua y recorro sus muslos, su intimidad, saboreo el líquido que empieza a sobresalir de su entrada y subo mis manos sin mirar hasta sus espléndidos pechos, los aprieto con fuerza, y se retuerce de tal manera que me golpea el estómago con una de sus rodillas pero no me detengo.
Disfruto como un loco el poder que tienen las caricias, es increíble como un cuerpo, la piel y hasta la misma mente se transforma ante el tacto del deseo. Regreso a su boca importándome poco que mi boca esté llena de su esencia y humedezco sus labios. Es la cosa más excitante que he hecho en mi vida, hacerla disfrutar de la prueba de su cuerpo expresándose, pidiendo más, excitado, descontrolado.
—Ari —le digo mirándola fijamente—, eres la mujer más hermosa de este planeta, eres preciosa mi amor, no podría volver a tocar a otra, quiero tu cuerpo y solo tu cuerpo el resto de mi vida.
La beso con ansias, necesito estar dentro de ella o me enloqueceré. Me obligo a alejarme de ella para tomar el jodido preservativo, me lo pongo con una velocidad impresionante y abro sus piernas con un poco de agresividad para ser honesto. Hundo mi miembro en su interior y deja caer su cabeza en el colchón, esconde sus dedos en mi pelo y tira de el, estoy tan concentrado en mis movimientos que no le doy importancia.
La tomo de las caderas y la hago girar poniendo su espalda frente a mi cara, inclino hacia arriba su cintura y vuelvo a invadirla y paso mi lengua por toda su espina dorsal, y luego muerdo su piel, inclino más sus caderas y con mi mano derecha viajo hasta su clítoris y le doy toquecitos hasta que un gemido se le escapa. No le doy tregua a su interior hasta que el orgasmo la visita y yo no tardo tanto en imitarla.
Cae sobre la cama y esconde su rostro en una de las almohadas, aún cansado como me siento y teniéndola así, de espaldas a mí, bajo a sus pies y beso desde sus tobillos hasta su cuello. No me cansaré nunca de ella, la quiero tantísimo, la deseo demasiado, se ha convertido en mi mejor amiga, mi compañera y mi confidente en tan poco tiempo.
Me tumbo junto a ella y le lleno de besos un lado de su rostro hasta que ella misma cambia de posición y nos besamos en lo que nos quedamos dormidos totalmente desnudos, con todas nuestras cosas esparcidas en el piso y la puerta sin seguro. Solo le pido al cielo que a Emi no se le ocurra traerme el desayuno.
Duermo con una tranquilidad inigualable toda la noche a pesar del torbellino que nos asecha. Al despertar todo el cabello de mi gitana me cubre la cara y me quedo algunos minutos olfateando su aroma, huele a vainilla y me encanta. ¡Dios! Es que esta mujer me fascina, jamás creí que fuera realmente posible enamorarse de esta manera, quisiera protegerla de una forma inexplicable, quiero atesorarla, hacerla sentir la princesa que es y que ignora, tratarla como una flor, creo que lo que siento por ella es más que querer y me da miedo y excitación porque el sentimiento está creciendo tan rápido en cuestión de días. ¿Me casaré al final del verano a este paso?
Me siento feliz y si Rocío no existiera y Ariadna consiguiera la custodia de su hermana, todo sería perfecto en nuestras vidas. Le acaricio las mejillas y recorro sus labios entreabiertos hasta que consigo despertarla, aunque quisiera hacerle el amor otra vez, tocarla hasta el final de mis días sin parar, no podemos darnos el lujo de comportarnos como si viviéramos solos.
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Dulce Adicción
RomanceLibro 2 de la trilogía Adicción. > *SE RECOMIENDA LEER "JOHN, LA MAYOR DE MIS ADICCIONES" ANTES DE DULCE ADICCIÓN*
