—Mamá ¿Por qué estás aquí? ¿Qué tienes? —le preguntó ya más calmado, secándose las lágrimas del rostro.
—Y-Yo... Estoy muy enferma.
—¿Muy enferma? ¿Qué tienes?
—Tengo cáncer —pronunció bajo.
—¿Qué? —preguntó mientras sus ojos se aguaban una vez más—. No, no es justo, te he esperado desde siempre, no puedes morir ahora.
—Yo hice todo mal —rompió a llorar una vez más Jane, al ver la angustia en la mirada del niño—. Jamás debí alejarte de mí, y no tienes idea de cuánto me dolió. No pasó un día en que no pensara en ti, lo juro, siempre estuviste presente para mí.
—Encontraremos la cura, mi papá te ayudará ¿Verdad? —le preguntó a Judas, girándose para mirarlo—. ¿Verdad que la ayudarás en su tratamiento?
—Sal ahora, debo hablar con ella.
—No, tú me alejarás de mi mamá. No quiero irme, no quiero que ella se muera, por favor papá.
—Jared, sal ahora, no me hagas repetirlo.
El niño lo miró angustiado, y se acercó a Jane, abrazándola con fuerza.
—Debes ser fuerte mamá, debes luchar, yo quiero que estés conmigo. No me dejes una vez más, no te culpo. No te culpo de nada, y te perdono, lo juro.
—Y-Yo no te m-merezco —lloró—. Lo siento tanto.
—Ya no importa, sólo que estás aquí.
—Jared, si me haces repetir una vez más lo que te dije, lamentarás las consecuencias.
Besó la mejilla de Jane, y luego se alejó de ella, saliendo de la habitación. Judas miró con rabia a la morena, y se acercó a ella, con pasos lentos.
—Tú eres un cáncer, todo lo que tocas, lo dañas. Sólo mira a mi hijo, lo haz destrozado. Debería asesinarte ahora, no eres más que una basura.
—¿Yo soy la basura? ¡Tú asesinaste brutalmente a mi padre! ¡No eres mejor que yo! Al contrario, eres un asesino narcotraficante, que sólo piensa en sí mismo, y todo los que hace, es para obtener su propio beneficio. Deja de querer hacerme quedar como la mala en esta historia, cuando todo lo que ocurrió ¡Fue por tu culpa! Me secuestraste, me obligaste a hacer tu maldito trabajo, me arruinaste la vida, Judas. Todo ha sido una mierda, desde que te conocí.
La observó con el ceño fruncido, en silencio por varios minutos, mientras ella lloraba de forma histérica. Se colocó a su lado, y la miró impasible
—¿Así que yo te arruiné la vida, Jane? Tú no conoces aún la peor parte de mí, pero lo harás.
—Si me lastimas, también dañarás a Jared —pronunció en un hilo de voz.
—Sé lo que es mejor para mi hijo, yo si pienso en él... Yo no lo abandoné.
-o-o-o-o-
—Quiero que preparen mi casa del campo, y que consigan un buen equipo médico para el tratamiento del cáncer. Quiero tener un grupo conmigo, las veinticuatro horas, y además, el acceso a una ambulancia y a una clínica en caso de emergencias. Allí también se llevará a la cabo el proceso de tratamiento del cáncer.
—De acuerdo ¿Para cuándo lo necesitas, Judas?
—En dos días. En dos días quiero la casa lista, preparada para el traslado y mantenimiento de una persona con cáncer, y el equipo especializado también.
—Todo será como tú lo desees, Judas ¿Algo más?
—Traiganme a Jane Lowell.
El muchacho frente a él asintió, y Judas se levantó de su asiento, observando por la ventana el patio de su casa. No dejaría que ella se muriera tan rápido, aún no había pagado nada, y haría que se arrepintiera por lo que había dicho.
Salió de su despacho, y fue hasta la habitación de su hijo. El niño estaba haciendo sus deberes, con su profesora particular en francés.
La joven al verlo, bajó la cabeza, y le dedicó una frase a Jared, antes de retirarse.
—¿Qué ocurre?
—Quiero que prepares tus cosas, en dos días nos iremos de aquí.
—¿A dónde?
—Iremos a la casa del campo, nos quedaremos un buen tiempo ahí. Considéralo como vacaciones.
—No quiero vacaciones, quiero saber dónde está mi mamá ¿Cómo está ella?
—Ya te dije que esa mujer no es tu madre, es sólo quien te trajo al mundo. Una verdadera madre, es Michelle, quien te amamantó y cuidó.
—Michelle es mi tía, mi mamá es otra mujer, y no voy a juzgarla... Sé que ella también sufrió por mí, lo único que quiero, es tenerla cerca.
-o-o-o-o-
El terror que sentía en ese momento, era inmenso ¿Qué harían con ella? ¿La torturarían hasta matarla? Sabía que eran los hombres de Judas, había visto el símbolo de él, en el brazo de uno de ellos, antes de que le cubrieran la cabeza, y la echaran dentro de un auto.
Luego de más de dos horas de viaje, el auto se detuvo, aumentando el miedo en ella. Sintió que alguien la tomaba por debajo de los brazos, y la obligaba a bajar, empujándola para que camine.
Y Jane no opuso resistencia, sabía que sería peor. Lo que no esperaba, es que le descubrieran la cabeza. Abrió sus ojos, y observó aquel lugar.
Frente a ellos, a unos cien metros, había una casa enorme, con tres plantas, y varios árboles rodeándola. El césped parecía que lo habían cortado recientemente.
—Actúa normal, bonita, esto recién comienza —pronunció uno de los tipos, empujándola para que caminara.
—¿A dónde me llevan? ¿De quién es esta casa?
—No te encuentras en condiciones de preguntar nada. Será mejor que cierres la boca, y te comportes, a él no le gustan las imprudencias.
—¿A él? ¿Te refieres a Judas?
Y como respuesta a su pregunta, vio al castaño parado en la puerta de entrada, con su típico rostro serio.
Sus piernas flaquearon por un momento, y uno de los matones de Judas la sostuvo para que no cayera. Lo sabía, ese hijo de puta la asesinaría.
Bajó la cabeza, aceptando su final, pero una voz, le dio algo de esperanza.
—¡Mamá!
Levantó la mirada, y vio a su hijo asomado en uno de los grandes ventanales, antes que corriera a su padre de la puerta, y fuera corriendo hasta ella.
—Mamá, estás aquí, él no mintió —pronunció emocionado, abrazándola—. Mi papá no mintió, te trajo aquí.
...
¿Es un milagro de la Navidad? Jajaja tal vez si 🙊❤️💞 habrán dos o tres capítulos más.
¡Que tengan una noche hermosa junto a sus seres queridos, amados lectores míos! ¡Felices fiestas bellezas! 😘❤️💞🎆🎄🎆🎇🍒🎉🎈
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