No sentir su nen era desesperante. Había estado corriendo por la ciudad sin rumbo fijo, guiada solo por un impulso irracional de encontrarlo. Mi mente era un torbellino de pensamientos: ¿Y si llego tarde? ¿Y si ya no hay forma de cambiar las cosas?Finalmente, mis piernas no dieron más. Me dejé caer en una banca del parque central, agotada tanto física como emocionalmente. Miré a mi alrededor, buscando algún indicio, algo que me guiara hacia él. Pero no había nada.
Con manos temblorosas saqué el libro de mi cartera. Tal vez encontraría algo que me ayudara a entender, una pista que me condujera a Chrollo. Al abrirlo, un pequeño papelito cayó al suelo.
Lo recogí y leí las palabras escritas con una caligrafía firme y elegante:
"En el día sombrío, tus pensamientos caerán por el tiempo, y te quedarás estático frente a los que quieres."
Esas palabras resonaron en mi mente como un eco inquietante. Entonces lo entendí. De alguna manera, sabía dónde estaría Chrollo. Me levanté rápidamente, ignorando el dolor en mis piernas, y caminé con decisión hacia una zona de la ciudad que apenas conocía. Las calles estrechas y desiertas me llevaron a un campanario, una estructura imponente que parecía retar al cielo.
Desde abajo, distinguí tres siluetas en el borde del edificio. Mi corazón dio un vuelco.
Es él.
Subí las escaleras del campanario, ignorando el peso de mis pasos y el frío sudor que me recorría la espalda. No corría porque mi vida dependiera de ello, sino porque la suya sí lo hacía.
Al llegar al reloj, la escena me golpeó como un puñal. Chrollo estaba de pie al borde del edificio, su mirada perdida en el vacío. A su lado, Machi intentaba razonar con él, mientras Feitan observaba en silencio, con una expresión inescrutable.
—Danchou... No se precipite. Existen muchas más mujeres.
—Pero ninguna como ella.
—Podemos conseguirle a alguien más.
Machi parecía desesperada, pero Chrollo ni siquiera la miró. Su voz, fría y decidida, me hizo estremecer.
Fue Feitan quien me vio primero. Sus ojos se clavaron en mí como dagas.
—¿Eh?
Machi también volteó, con una mirada desaprobatoria que parecía capaz de atravesarme.
—¿Qué demonios haces aquí? —gritó.
La ignoré por completo. Mis ojos estaban fijos en Chrollo.
—¡Chrollo! —grité con la voz quebrada—. ¡Por favor, no hagas algo de lo que te puedas arrepentir!
Él giró lentamente hacia mí, y por un instante nuestras miradas se encontraron.
—Yo... Yo... ¡NO SOPORTO MÁS ESTO! ¡ES UNA MALDITA FARSA!
Las palabras salieron como un torrente incontrolable, y con ellas, las lágrimas que había estado conteniendo durante tanto tiempo. Chrollo sonrió, una sonrisa llena de resignación, y sin decir nada más, se dejó caer de espaldas desde el borde del edificio.
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el humo impregnado en ti (HxH)
Kısa HikayeCuando una chica sea secuestrada sabrá lo que es un síndrome muy conocido... Pero .... Ella será capaz de soportar aquella aventura? * Completa pero actualizandose en narrativa y profundidad