capitulo 33

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Capítulo 33.

- Donde vamos.

- Es sorpresa, pero sé que te gustara.

Manuel.

No puedo dejar de ver a victoria, las ganas que tengo de besarla y sentir su piel. Me estoy volviendo un depravado sexual. Pero cada día esta mujer e está volviendo loco. Cuando íbamos llegando al lugar victoria me dijo.

- Ya sé dónde vamos.

- Si a donde haber.

- A café del mar. Me gusta mucho ese restaurante.

- Ya has venido aquí.

- Si, con mis padres por el cumpleaños de mi hermana mayor.

- Tienes una hermana

- Si es mayor.

- Yo tengo uno pero es menor

Llegamos al lugar y me bajo para abrirle, la puerta a victoria. Al bajar del carro la tomo de mi brazo y camino a la entrada del restaurante. Le digo al mesero de mi reservación y nos lleva a la mesa que reserve.

Vitoria.

Cuando baje del carro Manuel me tomo del brazo y me sentí la mujer más importante del momento. El mesero nos llevó a nuestra mesa nos sentamos y nos brindaron la carta. Para escoger la comida.

Lo que más me gusta de este lugar es el lugar donde esa ubicado. Se encuentra en una parte de las murallas donde aún lado tenemos la vista del mar caribe y del otro lado la vista al castillo de san Felipe. Y sobre todo, la atención de sus empleados.

Conversación de Manuel y victoria.

- Entonces ya habías venido.

- Si, pero no con una compañía como la tuya.

- Eso me gusta.

- Que pediremos.

- Pues lo que la señorita quiera.

- La cazuela de mar es rica. Pero, camarones en salsa agridulce me gustan no sé qué decidirme.

- Pues yo sí, quiero el plato especial de este restaurante,

- A si cual es.

- Delicias cartageneras. No lo has probado.

- No, pero entonces lo pido.

- Como quiera la señorita.

Manuel.

Llamamos al mesero y le hicimos nuestros pedidos, este se retira y nos quedamos mirando fijamente. Hasta que decidí darle un beso. Y decirle suave mientras la besaba, me tienes loco, por ti. Sediento de ti. Esta solo se limitó a reír y respóndeme con un beso. Dándome a entender, que ella también le pasaba lo mismo que a mí.

Victoria.

Cada vez que Manuel me besa siento esa sensación que me recorre todo mi cuerpo. Por lo que le dijo a mi amiga estoy segura que esta noche no voy a dormir. No pude evitar reírme al tener ese pensamiento y él se dio cuenta. Me iba a preguntar pero en el omento llego el mesero con la comida.

A sí que no pudo preguntar, que bien no sé cómo decirle que me esta imaginando que esta noche no dormiremos. En el momento me sonó mi celular. Era mi padre, así que le conteste la llamada.

- Hola, papito lindo bendición.

- Bendición mi niña hermosa.

- Como estas y mi mama.

- Tu madre está bien. Acabe de hablar con ella por teléfono.

- Sii, no hablo con ella desde ayer.

- Bueno róbate un minuto y llámala a felicitarla.

- Si y eso que paso.

- La acaban de ascender a directora del hospital.

- Enserio, mentira, que emoción.

- Por eso te llamo, le vamos a organizar una fiesta sorpresa junto con todos sus compañeros de trabajo y amigos.

- Qué lindo, cuenta conmigo en lo que quieras.

- Si, tu hermana llega mañana, tú y ella la van ayudar.

- Para cuando quieres la fiesta.

- El próximo sábado.

- Pa, pero es muy poco tiempo.

- Tu puede te mando la lista de invitados

- Pero...........mmmmm

- Pero, nada. tu puedes.

- Hablamos mi niña. Te amo cuídate.

Colgué la llamada esto es una misión imposible. En una semana una fiesta para mi madre y que quede bien. Ayúdame Dios, manual se hecho a reír y me dijo sé que vas a poder.

Manuel.

La llamada del papa de victoria el dejo muy inquieto, al parecer tiene que organizar una fiesta a su madre, en menos de una semana. Le daré mucho ánimo para que sepa que cuenta conmigo.

A si que después de terminar de hablar ella, comenzamos a comer.

Y entre comida ella me contaba, sobre la llamada de su padre.

amor prohibido.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora