Capítulo 40.
3 horas antes en casa de Manuel.
Hace casi dos días no sé nada de Manuel, tengo que arreglar las cosas con él. Ahora menos que nada, necesito que me siga dando dinero para seguir dándome gusto con Federico. A sí que iré, a casa de su madre para arreglar las cosas.
A si que salgo a su casa. Mientras llamo a Federico para saber cómo amaneció.
- Hola mi amor. Como amaneces.
- Bien, juliana y tú.
- Excelente pero mucho mejor ahora que te escucho a ti.
- Ya arreglaste las cosas con tu marido.
- No todavía no, está en casa de su madre voy para allá.
- Bueno arréglalas, porque si no te olvidas de mí.
- Amor no me digas eso.
- Si, recuerda que él es el que da el dinero para seguir dándonos nuestros lujos.
- Si eso lo se amor
- Bueno cuando, ya vuelvas con el me llamas mientras no que estoy ocupado.
- Ok, pero te quiero ver.
- Ya te dije. Chao.
Me cuelga la llamada y ahora más que nunca necesito estar en bien con Manuel, o esto será mi fin con Federico y no quiero eso. Voy camino a casa de Manuel y aunque hay mucho tráfico hoy no tardo si no una hora en llegar. A sí que me detengo un momento en una esquina a pensar cómo puedo hacer para que el me perdone.
Mama de Manuel.
Veo el carro de juliana venir, pero se detiene en una esquina antes de llegar a la casa, así que rápidamente subo a la habitación y veo que mi hijo no ha llegado aún, pero la niña sigue dormida. Enseguida me dirijo a la habitación de mi otro hijo para preguntarle donde está su hermano, porque estoy segura que él sabe algo.
- Enrique despierta enseguida.
- Que paso mama.
- Tu sabes dónde está tu hermano, no ha llegado a dormir y todavía no regresa.
- No ha venido. Me imagino su noche.
- Tú sabes dónde está.
- Sí, claro él me dijo. Porque.
- Salió con alguien verdad.
- Eso que te lo cuente el. Pero que paso.
- Juliana, viene para acá está en la esquina.
- caramba, bueno distráela e inventare algo. Yo llamare a mi hermano.
- Tiene el celular apagado.
Baje y la espere en la sala. Para parecer lo más normal de la vida, tengo que reconocer que nunca me a agradado, no sé cómo mi hijo se casó con ella pero siempre he respetado su decisión y no me metí en su vida, sé que ella tampoco gusta de mí y que solo finge y me saluda por hipocresía. Para no molestara mi hijo.
Cuando venga mi hijo me tendrá que dar explicaciones, sé que si no durmió es porque esta con alguien más y paso la noche con ella.
Veo entrar a juliana tan elegante y estirada como siempre.
Juliana.
Entro a la casa y veo a mi querida suegra en la sala. Me va tocar hacer un esfuerzo nunca me ha caído bien esta mujer. Si la trato es por no pelear con Manuel, sé que ella nunca me ha querido y el sentimiento es mutuo. Porque si por mi fuera ni la saludara.
- Hola señora manuela como esta.
- Bien juliana y tu
- Igual, viene hablar con Manuel, subiré a su habitación.
- Espera, él no está.
- Donde está.
- Salió a comprar algo al súper mercado. Y no ha llegado todavía.
- Si el como siempre.
- Si tan buen hijo.
- Bueno lo esperare.
- Ok, estás en tu casa.
- Si claro, voy a la terraza del patio.
Termino de hablar con la entrometida de mi suegra y voy al patio a ver si veo a enrique que ahora esta súper lindo, lástima que no me dé ni la hora. Mientras le pido a la empleada que me traiga algo de comer para esperar al tonto de mi marido y mi suegra se dirige hacia el segundo piso.
Hermano de Manuel.
Ya llego juliana, y mi hermano sigue con el teléfono apagado. Le dejare un mensaje.
- Mañe, juliana está aquí mi mama no sabe que decirle, está un poco nerviosa. Me vas a pagar este susto, te mandas las cervezas.
Juliana se dirige a terraza mirando a la piscina, seguro me está buscando. Siempre me ha coqueteado y yo me aguanto de decirle a mi hermano. Pero ya nada me importa sé que ella le es infiel y tengo que tener pruebas para demostrárselo. Noto que juliana habla con mi madre y se pone de pie en mal tono así que bajo rápidamente para saber qué pasa.
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amor prohibido.
Teen FictionVictoria es una chica de 19 años. Que estudia leyes. Tranquilamente, hasta que llega su nuevo profesor. Y la hace comenzar una relación prohibida llena de lujuria, pasión y locura.
