New Hampshire, Estados Unidos, 1932
Los Cullen-Vulturi llevaban una existencia pacífica, mantenían una cómoda rutina que transcurría sin mayores sobresaltos. Cada seis años, la familia recogía sus cosas para emprender rumbo a una ciudad desconocida, con el propósito de evitar que los humanos sospecharon que ellos no eran completamente humanos.
Cuando Carlisle Cullen vivía en Volterra y había tomado la decisión de viajar hacia el Nuevo Mundo, jamás imagino que después de dos siglos sería un médico respetable y tendría una esposa e hijos.
Esme Platt, mejor conocida como Esme Cullen, era el amor de su vida, la luz de su vida y su remanso de paz luego de un agitado día en el hospital. La medicina avanzaba a gran velocidad y sus conocimientos empezaban a ser obsoletos, por lo que luego de casarse y volver de una hermosa y cálida luna de miel en Isla Esme, una isla ubicada cerca de Río de Janeiro que el compró y regaló a su esposa, se inscribió en la universidad para poder actualizar sus conocimientos en medicina.
Alec Vulturi había decidido imitar los pasos de su nuevo mentor, por lo que también se inscribió en la universidad para poder estudiar psicología, ya que estaba intrigado por el comportamiento y los misterios que esconden la mente. Había trabajado como ayudante de Carlisle cuando el doctor tuvo un consultorio, no obstante, jamás se sintió cómodo trabajando en contacto con personas heridas, enfermas o sangrantes. Para Alec, la psicología era una rama limpia de la medicina en donde podría ayudar a los demás sin tener que tocarlos.
Luego de la Gran Guerra y el Jueves Negro, las mujeres comenzaron a volverse más independientes. Lentamente, podían empezar a trabajar, incluso podían votar en algunas partes del mundo y las universidades empezaban a admitirlas.
Las mujeres de la familia, comenzaban a aburrirse de la reclusión en el hogar. Esme y Renesmee eran felices junto a sus maridos, pero se estaban cansando de quedarse en casa como simples adornos. Jane se sentía irritada al permanecer en casa, también se sentía sola al ver como su madre y cuñada podían disfrutar de algunos beneficios de la vida conyugal, algo que ella jamás experimentaría por su rechazo a los hombres y a su condición de vampira. Se negaba a involucrarse sentimentalmente con alguien menor que ella, solo se fijaría en un vampiro que fuera mayor que ella, algo prácticamente imposible porque ya los conocía a todos y ninguno le gustaba.
Alec y Carlisle, como buenos esposos que siempre están atentos a las necesidades y reclamos de sus esposas, trataron de motivarlas para que también se inscribieran en la universidad, de esa forma, sus mentes estarían ocupadas y podrían demostrarle al mundo que las mujeres también pueden estudiar y convertirse en grandes profesionales. Al principio dudaron, pero luego miraron la idea con buenos ojos.
Había solo tres cosas que le daban algo de sentido a la solitaria existencia de Jane Vulturi: la música, la lectura y los idiomas. Desde su vida en Florencia, ella descubrió su habilidad para tocar el piano, algo que continúa haciendo. A lo largo de los años, compuso diversas piezas que vendió bajo un seudónimo a los grandes compositores de la historia. También podía tocar el violín y el oboe, pero el piano siempre sería su favorito. Apenas había tomado algunas clases durante su vida humana, pero su talento se perfeccionó gracias a millones de horas tocando en búsqueda del sonido perfecto.
La lectura tenía la capacidad de sumergirla en otro mundo, dándole la posibilidad de vivir bajo la piel de alguien más. Había leído tanto que a veces era capaz de recitar pasajes enteros de diversas novelas. También le gustaban los idiomas, a pesar de que nadie se lo enseñara. Era inglesa de nacimiento y sabía hablar italiano gracias a sus siglos viviendo en Volterra, no obstante, con el correr de los siglos aprendió francés, español, portugués, alemán, ruso, chino mandarín, japonés, árabe, rumano, griego, latín, turco y coreano. Ella se limitaba a leer libros en su idioma original junto a una copia en inglés para poder entenderlos, a veces iba de viaje a distintas partes para poder entender el dialecto y profundizar sus conocimientos, de esa forma, al comprender un nuevo idioma, se abría un nuevo abanico literario con miles de historias para leer.
Cuando fue a la universidad, lo hizo con la esperanza de poder profundizar sus conocimientos en esas áreas, sin embargo, descubrió que no se impartían clases para esas cosas. Frustrada, tuvo que consultar las carreras disponibles ya que no estaba dispuesta a seguir en casa sin hacer nada. Con cierta resignación, decido estudiar administración, descubriendo que tenía talento para los negocios, de hecho, una vez que se graduó, comenzó a hacerse cargo de las finanzas de la familia, llevando un riguroso control de todos los gastos e ingresos que se producían.
Con gran habilidad, Jane se encargó de mantener a flote la economía de la familia, realizando inversiones y creando empresas para asegurar el bienestar eterno de la familia. Por primera vez, Jane sintió que era útil, que su familia la necesitaba y que sin ella todo se descontrolaria. Jane no tenía una pareja con la que compartir sus noches, por lo que no estaba tan distraída como su familia, su mente estaba limpia para poder controlar todo con ojo crítico y mano de hierro.
Esme fue más decidida a la hora de escoger una carrera universitaria. Desde hace tiempo sentía fascinación por ver cómo se construían las casas, cómo se mantenían en pie los edificios y cómo sabían dónde construir y dónde no, por lo que se inscribió para cursar arquitectura, aunque más tarde descubriría que lo que más le atrae es el diseño de interiores y la fotografía, carreras que descubrió décadas después.
Renesmee fue la única que no se inscribió en la universidad. A ella le gustaba bordar, se consideraba una experta en eso y confirmó lo que ya sabía: en la universidad no te enseñan a bordar o a tejer. Ninguna de las carreras le parecía atractiva a pesar de que su esposo la motivaba a estudiar algo. La medicina no le parecía interesante, el derecho le aburría, no tenía paciencia para los planos de la arquitectura o ingeniería, los números junto a las letras eran una aberración y la ciencia era muy difícil. Su madre la había instruido para que fuera una buena esposa y una madre abnegada a sus hijos, unos hijos que jamás tendría gracias a su condición de vampira.
Ella entendía que ahora era inmortal, que viviría por siempre, que el mundo está en constante cambio y que sus creencias serían obsoletas con el correr del tiempo.
-La clave para no enloquecer, es desprenderte de las creencias de tu época y tener una mente abierta para poder adaptarte a los nuevos desafíos y costumbres del mundo -le repetía Alec por las noches.
-Me niego a ello. Sé que en estos diez años pasaron muchas cosas, pero me niego a renunciar a mis creencias.
-Esta bien, no lo hagas ahora, pero tarde o temprano pasará -Alec abrazó y dejó un casto beso en la mejilla de su esposa, poniendo fin a la posible discusión que podría formarse.
Todos se graduaron casi al mismo tiempo, organizando una fiesta para celebrar los primeros títulos universitarios. Alec y Jane eran demasiado jóvenes, sólo tenían dieciséis años cuando los transformaron en vampiros, por lo que tuvieron que cambiar su ropa, peinado e incluso usar maquillaje para dar la sensación de envejecimiento y que los humanos no notarán nada. Con el correr del tiempo, al ver que está técnica de disfraces era efectiva, Jane abusaria de ella para poder estudiar posgrados en universidades, de hecho, Jane sería quien más títulos universitarios obtendría en la familia ya que el estudio era una buena distracción y sentía un gran interés por el mundo financiero.
Después de la primera experiencia universitaria, los Cullen-Vulturi se alejaría de la ciudad para buscar un sitio más tranquilo, sin embargo, ellos aún no sabían que el clan ganaría un miembro en su próximo destino: Tennessee.
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Segunda oportunidad
FanfictionAlec y Jane Vulturi son conocidos por ser los vampiros más jóvenes, crueles, sádicos y fríos del mundo. Fueron convertidos a la tierna y conflictiva edad de 13 años, un momento vital en donde ocurren cambios físicos y psíquicos, los deseos y necesid...
