Dicen que el día de la boda es el más importante en la vida de una pareja. Ese día no solo marca el fin de la vida como seres individuales y el inicio de una vida como dos partes de una unidad, también es una muestra de lo que será el matrimonio. Por ese motivo, muchas novias desean que ese día sea perfecto, no obstante, a veces suelen ocurrir accidentes que empañan ese día perfecto.
–Alice, abre la puerta. Dejanos entrar –rogó Esme.
–Alice, habla con nosotras –pidió Renesmee en un tono suave.
–Ali, por favor –Rosalie golpeó suavemente la puerta, esperando una respuesta.
Jane rodó los ojos y miró a las chicas. No podía seguir así. Es bastante obvio que si Alice esta encerrada en su habitación es porque no quiere hablar con nadie, pero claro, la filosofía Cullen es la de una familia feliz que resuelve sus problemas hablando. Si uno esta mal, todos deben y consolar al integrante deprimido para que la paz vuelva a reinar en el hogar.
Harta de esperar, Jane empujó a Rosalie y comenzó a aporrear la puerta, con gran intención de romperla, ganándose una mirada de odio de Esme.
–¡Alice Cullen! ¡Abre la puerta de una maldita vez! –bramó la rubia, sorprendiendo a Renesmee, quien siempre estimo a Jane como alguien con un tono de voz suave y apático–. No me importan tus traumas o inseguridades de último momento, ¡sal de esa habitación en este instante!
–¡Jane!
Esme intentó apartarla de la puerta, indignada por su comportamiento, sin embargo, Jane se apartó de su madre y continuó gritando.
–¡No me puse un vestido rosa, con una falda y un escote de prostituta, para que la santa niña vidente se encierre como una pobre y virginal damisela!
–¡Ya basta, Jane! No estas ayudando –manifestó Esme–. Ve a buscar a Carlisle y deja que nosotras nos encargemos de esto. Con tu actitud nunca lograremos que Alice abra la puerta.
–Somos vampiros, ¿qué tan difícil puede ser derribar una puerta insignificante? ¡Ni que fuera de hierro! –bufó mientras trataba bajarse la falda sin bajar el escote–. Es más dificil golpear una puerta y no romperla que dar un golpe seco y tirarla abajo.
Una gélida mirada de la matriarca fue suficiente para que Jane fuera a buscar a Carlisle, refunfuñando sobre lo indecentes e incómodos que son los vestidos modernos. Un suspiro escapó de los labios de Esme mientras volvía a mirar la puerta, preguntándose qué es lo que pudo ver Alice para alterarse tanto.
Las visiones de Alice la ayudan a mantener cierto control sobre todo lo que la rodea, aunque a veces, logran desequilibrarla, como ahora, que desea estar sola para no ver a nadie.
Ella ama a Jasper, esta convencida de que él es su compañero ideal. Jasper es atractivo, sensible, carismático e inteligente. Es el único hombre con el que desearía estar y compartir su eternidad. Ese rubio lleno de cicatrices parece la perfección vampírica, pero no lo es. Jasper es un hombre, y los hombres tienen la habilidad nata de herir a las mujeres.
Los humanos tienen la costumbre de repetir la frase "ojos que no ven, corazón que no siente". Para Alice, dicha frase no significa nada, pero sus últimas visiones cambiaron su perspectiva respecto a dicha frase. Efectivamente, a veces es mejor no ver para no sufrir con lo que uno ve.
Si fuera humana, se iría y abandonaría a Jasper, pero es estúpido dejar todo por culpa de un hombre. Detesta la soledad y por primera vez esta a gusto con una familia, por lo que tal vez podría hacer el esfuerzo de fingir que nada sucedió. Un suspiro pesado escapó de sus labios mientras se tumbaba en la cama, fijando su vista en el techo para evitar ver su vestido de novia.
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Segunda oportunidad
FanfictionAlec y Jane Vulturi son conocidos por ser los vampiros más jóvenes, crueles, sádicos y fríos del mundo. Fueron convertidos a la tierna y conflictiva edad de 13 años, un momento vital en donde ocurren cambios físicos y psíquicos, los deseos y necesid...
