Han pasado casi cuatro años desde que Kongpob y Arthit empezaron a salir. Durante ese tiempo, han tenido que enfrentarse a muchos obstáculos, pero el destino aún tiene más planes para ellos.
-
Primera parte de la serie Escala Danjon, libros basados...
Días atrás, cuando Arthit ayudó a Kongpob a sacar todas sus cosas de su dormitorio, ambos se encargaron de llevarlas a casa de la familia Sutthilack, pues las palabras de la madre de Kongpob han sido las siguientes:
—Quiero que mi niño esté conmigo por un corto tiempo antes de que se convierta en todo un adulto ...
Una semana había pasado desde entonces, durante la cual Kongpob vivió en casa de sus padres. Ahora, su ceremonia de graduación estaba a sólo 24 horas de llevarse a cabo, lo cual significaba también un inevitable primer encuentro entre su novio y su familia.
Arthit lo sabía perfectamente y tenía una mezcla de emociones en su interior: estaba nervioso por conocer a toda la familia de su novio, pero también orgulloso por verlo graduarse. Por otro lado, Kongpob, consciente de la preocupación y nerviosismo que tenía su P' por conocer a sus padres, se encargó de prepararlos para conocer a Arthit.
—Es una persona muy cálida, mi pareja —les había dicho Kongpob a sus padres en una ocasión, riendo suavemente a causa del juego de palabras no intencional.
Cuando dijo eso, su madre le dedicó una sonrisa que a primera vista podía verse llena de entusiasmo; sin embargo, Kongpob sabía que la mujer estaba también algo nerviosa y tal vez algo celosa ya que al fin conocería a la pareja de su hijo menor. Por otro lado, su padre solo le dio la razón sin darle muchas vueltas al asunto como su esposa había hecho.
Y allí estaba ahora la joven pareja, recostados en sus respectivas camas de sus libros y hablando por teléfono, tan sólo unas horas antes de tan esperado día.
—Ya los preparé para conocerte, P'. Por favor no pienses mucho en eso, te necesito bien despierto mañana ... —se mordió el labio, pues de repente se encontró imaginando cosas no muy bien que incluían un atractivo novio, pero no al atuendo formal que éste llevaría mañana—. Por cierto, ¿Cómo te vestirás para la ceremonia? —preguntó, por un lado interesado sólo para alimentar su imaginación.
—¿Pides que no piense mucho en eso? Después de casi cuatro años ... —Arthit suspiró sonoramente, luego sacudió su cabeza para quitar sus preocupaciones—. Sobre qué llevaré mañana ... Pues, nada muy elegante —mentía, y ese nuevo traje azul marino que colgaba de las puertas de su armario lo probaba.
—Uhhmm, ajá —rio Kongpob. Después de estar juntos por años, él podía saber cuándo Arthit le mentía; aunque bueno, tampoco era como si éste supiera hacerlo en primer lugar—. Bueno, no importa mucho lo que te pongas ... Siempre te ves tremendamente sexy.
—¡Kongpob! —él sabía que su novio no podía verlo, pero aun así paseaba nervioso su mirada por todo su apartamento. Aclaró su garganta antes de seguir hablando—. ¿A qué hora te irás?
—Oh, a todos los de cuarto año nos citaron unas horas antes de ensayar una vez más, así que ... Probablemente no nos veamos hasta entrada la tarde. Mis padres y mis hermanas llegarán puntuales —respondió su novio, sintiendo la emoción por ver tan cerca de aquel suceso.
En varias ocasiones, él se había imaginado cómo sería su ceremonia de graduación con todos sus amigos y seres queridos, pero fue hasta que empezaron los ensayos de esta algunas semanas atrás que de verdad se dio cuenta de lo cercana que estaba su partida oficial de la universidad y de todos aquellos recuerdos.
—P', ¿recuerdas tu graduación?
Desde el otro lado de la línea, Arthit sonrió de forma inconsciente.
—Claro que lo recuerdo, no fue hace tanto, ¿sabes? Cómo olvidar que me llevaste flores expresamente eso último muy bajo.
Por supuesto que no olvidaría ese día. En ese entonces era todavía poco común que entre ambos se dieran regalos, así que ver a su menor llegar con un ramo de flores fue una gran y satisfactoria sorpresa, aunque no sentí su corazón latir de verdad fuerte hasta que Kongpob se acercó tanto a él para colocarle en el cuello la cadena de dinero.
—¿No fue hace tanto? Tu graduación fue hace dos años, P' ...
Aun así, Kongpob la recordaba como si hubiera sido hace menos. Sí, le había llevado flores y también le había obsequiado dinero, lo cual le hacía preguntarse ...
—¿Qué hay de ti, P'Arthit? ¿Me llevarás flores ...? Aunque con un beso me conformo.
—Tú de verdad ... Ah ... ¿Sabes qué? Mejor deberías ir a dormir ya, sí ... eso. El sueño te hace decir muchas cosas raras.
Todavía con el teléfono en la oreja, el mayor se levantó de la cama en busca de un vaso con agua para refrescarse. Su novio soltó una risa y, después de tomarse un momento, habló:
—No es el sueño, P'Arthit. Eres tú ... Además, saber que estarás mañana conmigo en un día tan especial me pone muy feliz. Aunque tal vez tengas razón y deba ir a dormir ... Así el día de mañana llegará más rápido para poder verte.
Al escuchar eso, Arthit casi se atragantó con su bebida mientras sentía la sangre subir hasta sus orejas.
—P'Arthit, por favor ten más cuidado al tragar ...
El mencionado dejó su vaso a un lado y se cambió el teléfono a la otra oreja antes de contestar.
—Deja de decir ese tipo de cosas y ve a dormir. También te quiero ver mañana, no lo he podido hacer esta semana —murmuró—. Tu mamá quiere tenerte para ella sola —arrugó su nariz de forma infantil.
Al escuchar eso, Kongpob esbozó una amplia sonrisa, emocionado por la respuesta de su pareja, pues aún después de lo que ha pasado juntos en años pasados, las repentinas palabras de afecto por parte de Arthit seguían tomándolo por sorpresa.
—P'Arthit ... ¿Acaso estás celoso?
—Claro que no ... Ve a dormir ahora, Kongpob —Eso lo había dicho tan rápido que casi ni el mismo se entendía. Empezaba a ponerse bastante nervioso porque, aunque pasaran uno, cinco o incluso 20 años, su menor siempre hacía que su corazón latiera enloquecido. —Te veo mañana. Buenas noches, descansa.
—Hasta mañana, P' —alcanzó a decir Kongpob antes de escuchar el corte de línea.
Pasó un poco de tiempo para que ambos podrían conciliar el sueño, pues al menos Arthit necesitar poner en orden todas aquellas emociones que se acumulaban y se hacían bola en su estómago.
Por su parte, el menor tenía que admitir también que estaba un poco nervioso, en especial porque finalmente sería el momento de sus padres y Arthit por conocerse. Él confiaba en que sus hermanas le darían el visto bueno a Arthit y tampoco dudaba de que sus padres se verían encantados con él, pero el sentimiento permanecía. Haber hablado con Arthit atrás había disminuido todas esas preocupaciones, aunque sólo un poco.
Y Arthit, en su apartamento, no estaba nervioso ... Estaba muchísimo más que eso. ¿Y cómo no estarlo? ¡Conocería a los padres de su novio en escasas horas!
*
S: Qué bonito, recuerdo esto como si hubiera sido ayer. Pero no, fue hace exactamente un año. LOL. Y amo que se pongan a recordar cosas, en este caso su graduación. : 3
Y: Algo me dice que ese día se la pasaron muy bien 7w7r
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
S: Pero ya. Este fue un capítulo muy cortito, sólo como una pequeña introducción, pero me da una alegría enorme verlo publicado. Esperen los demás, por favor. Prometo que se pone muuy bueno. :RE