Esta vez, la expresión en el rostro de Arthit era una de desagrado total, así que Kongpob concluyó que no podía ser algo del trabajo. No pudo más con su curiosidad y se inclinó hacia delante con la intención de ver la pantalla del celular de su novio, pero éste se dio cuenta y retiró el aparato rápidamente.
—No es nada, de verdad.
Kongpob hizo su plato a un lado y recargó sus brazos sobre la mesa, adoptando una postura seria.
—Arthit... —empezó, frunciendo el ceño de manera leve—. ¿Si no es nada entonces por qué reaccionas de esa manera? Déjame ver —pidió casi con su voz de hazer.
El mencionado notó que la voz de su novio había cambiado, así que él también lo hizo.
—¿Para qué quieres ver?
—Porque no me quieres decir qué sucede —contraatacó—, ¿debería entonces fingir que no pasa nada cuando claramente te ves perturbado por algo?
Ahora, la mente de Kongpob empezaba a imaginar un montón de situaciones en que se veía comprometido el bienestar de su pareja. Al principio le creyó cuando este dijo que era un número equivocado, pero luego del segundo mensaje y al ver las reacciones de Arthit, concluyó que no podía haber sido un simple error al teclear un número.
—Ya te dije que no es nada importante —Arthit comenzaba a irritarse. No tenía por qué hacer esto más grande, simplemente borraría el número y ya.
Kongpob suspiró, también un poco alterado. Volvió a acercar su plato para seguir comiendo, pero aún tenía un mal presentimiento. Estuvo a punto de tomar otro bocado cuando sintió la necesidad de decir algo más.
—Al menos prométeme que me dirás si sucede algo que no puedas controlar.
—No sé por qué tienes que hacer esto más grande. Todo está bien —Arthit seguía comiendo, aunque ya sin mucho ánimo.
—¿Yo...? —bufó, dejando su plato a un lado una vez más. Ya no tenía hambre, aunque lo había comido casi todo—. Arthit, varias veces me has dicho que podemos hablar de lo que sea y ahora no hago más que expresarte lo preocupado que estoy por ti. Eres mi pareja, ¿está mal que lo haga?
Arthit rodó los ojos y sonrió sin mucha gracia.
—Ya te dije que: Todo. Está. Bien. —le habló a su novio como si fuera un niño.
Kongpob continuó mirándolo, realmente intrigado, pero decidió no insistir. Después de un rato, fijó la vista hacia fuera del local mientras seguía tomando de su bebida.
El otro joven sólo puso su teléfono en silencio. Llegando a casa borraría y bloquearía aquel número. Era alguien que lo conocía bien, así que estaría al pendiente de todos a su alrededor.
-
Permanecieron en silencio hasta que fue hora de irse, lo cual no fue mucho tiempo después. Kongpob aún seguía pensando en qué podría haber pasado, pero con tal de conservar la paz con Arthit optó por confiar en él y con eso intentar despejar sus pensamientos.
De regreso a su apartamento compartido, Kongpob tomó la mano de Arthit, quien no retiró su mano, pero tampoco correspondió el gesto. Seguía pensando en el incidente de hace rato y Kongpob podía notarlo.
Sólo dile, no sabes quién es y no significa nada para ti. No seas infantil. Fue pensando Arthit durante todo el trayecto.
—Amor... —llamó Kongpob, apretando un poco la mano de su pareja para llamar su atención. Ya habían llegado a la puerta del apartamento y, como era Arthit quien traía las llaves, simplemente estaban allí de pie en el pasillo.
ESTÁS LEYENDO
I. Sintonía
Fiksyen PeminatHan pasado casi cuatro años desde que Kongpob y Arthit empezaron a salir. Durante ese tiempo, han tenido que enfrentarse a muchos obstáculos, pero el destino aún tiene más planes para ellos. - Primera parte de la serie Escala Danjon, libros basados...
