Cuando Kongpob regresó acompañado de su padre, el sonido de las risas tanto de su sobrina como las de Arthit llegaron hasta sus oídos. Ambos estaban en el asiento trasero del auto de una de sus hermanas, todos ya con los cinturones puestos y listos para irse. Pero Kongpob no quiso interrumpir; en su lugar, fue hacia el otro auto donde su padre, su madre y su otra hermana lo esperaban.
—Kongpob, espero que no te importe que sea yo quien los acompañe en el auto —ofrece la menor de las mujeres—, pero N'Arthit me ganó mi lugar en el auto con Honey, al parecer ya se lleva bastante bien—. Más que molesta, se veía divertida.
—No hay problema, Queen —respondió con una sonrisa y subió al carro.
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—¡Waaaah ...! Tú también tienes uno igual —La pequeña había tomado la mano de Arthit para tocar el engranaje que ese día el mayor traía como pulsera. —El tío Kongpob también tiene uno, ¿es un dije de pareja?
El silencio a Arthit le pareció más ruidoso, pues todos en el auto se quedarán callados para prestar atención a su respuesta.
—Ehh ... sí lo es —se le escapó una sonrisa—. ¿Ves que cada mitad es diferente? —La niña asintió. —Es porque mandé a que cortaran y después unieran nuestros engranajes que obtuvimos en la escuela.
Arthit se había sonrojado al recordar el día en que se lo entregó.
—Qué romántico eres ... Espero algún día tener un novio como tú —comentó Honey, soñadora.
Durante el trayecto hasta el restaurante que terminó siendo uno estilo americano, Kongpob casi agradeció que su sobrina fuera tan parlanchina como cualquier otra niña de su edad, pues de no ser así, estaba seguro de que Arthit se habría visto atacado por mil preguntas por parte de los adultos que lo acompañaban en el auto y él no estaría allí para salvarlo.
—P'Arthit —saludó Kongpob a su mayor una vez se encontraron dentro del restaurante—, ¿qué tal el trayecto? ¿Me extrañaste? —se había acercado lo suficiente para susurrarle al oído eso último. Sin embargo, se alejó lo suficiente antes de que Arthit pudiera llamarle la atención por ser tan indiscreto.
Aun así, esperaba una respuesta por parte de su novio, en vista de que su familia, pero especialmente su sobrina Honey, estaba ocupada escogiendo una mesa lo suficientemente grande para todos.
Arthit le dedicó una sonrisita sarcástica.
—Claro ...— respondió simple a su pregunta y luego presionó sus labios en línea recta—. Tu sobrina es un encanto —Esta vez le sonrió sincero. —¿Será gen de la familia ser así? —se preguntó en voz baja y después se alejó sin esperar una respuesta.
Ambos se encaminaron a la mesa elegida, donde ya toda la familia estaba sentada charlando.
—Los estábamos esperando para ordenar —les dijo el señor Sutthilack a Kongpob y Arthit, quienes tomaron asiento uno al lado del otro—. ¿Qué tipo de pizza prefieren? Haremos una votación.
Al final, optaron por una pizza con ingredientes separados, al fin y al cabo, todos tenían gustos diferentes.
—N'Arthit ... —llamó una de las hermanas de Kongpob, la menor de ellas—. Por favor dime, ¿mi hermano te ha dado muchos problemas? Es demasiado fastidioso a veces.
—¡Jira! —protestó Kongpob un poco ofendido, pero también divertido, pues bien sabía lo empalagoso que era con su novio casi la mayor parte del tiempo y también lo mucho que Arthit disfrutaba aquello (aunque éste lo negara).
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I. Sintonía
FanfictionHan pasado casi cuatro años desde que Kongpob y Arthit empezaron a salir. Durante ese tiempo, han tenido que enfrentarse a muchos obstáculos, pero el destino aún tiene más planes para ellos. - Primera parte de la serie Escala Danjon, libros basados...
