El siguiente par de horas lo pasaron en la playa con los demás. Continuaron persiguiéndose con las pistolas de agua, hicieron algunos castillos de arena e incluso enterraron a Yong dejando sólo su cabeza al descubierto. A pesar de ya rebasar los veinte años, todos parecían completamente unos niños pequeños y traviesos. Hasta el momento, los cuatro estaban disfrutando mucho de sus pequeñas vacaciones de fin de semana.
Tal vez excepto Kongpob, quien desde lejos veía a su novio siendo innecesariamente toqueteado por Cherry. Él sólo se había alejado unos minutos para comprar a Arthit otro vaso de leche rosa, pero al parecer había sido una mala decisión haberlo dejado solo con el juguetón Cherry. Se acercó con una sonrisa algo amarga, justo en el momento en el que Arthit huía de las cosquillas que le estaba haciendo su mayor.
—Aquí tienes tu leche rosa, amor —indicó Kongpob, ofreciéndole el vaso a su novio quien aún entre risas lo tomó—. P'Cherry, ¿qué le estás haciendo a mi novio? —le preguntó entonces al mayor, quien con una risita se encogió de hombros.
—Oh, sólo jugábamos un poco... Nada del otro mundo, Nong Kongpob. Es que sigo extrañando mucho a Nong Arthit desde que dejó el Departamento de Producción —respondió Cherry, evidentemente satisfecho al haber recorrido con sus manos gran parte de cuerpo de su colega—. Casi tanto como P'Yong extrañó a Nong Nai. ¡Por cierto!, debo ir a desenterrarlo. La marea ya está subiendo y no quiero que se ahogue.
Tanto Kongpob como Arthit se despidieron rápidamente de Cherry, quien se alejó dando saltitos en dirección a la cabeza de Yong que sobresalía cerca de la orilla. Sin Nai a la vista, miraron a Cherry empezar a sacar la arena con una pequeña pala de juguete, hasta que Arthit habló.
—Kong, ¿volvemos al cuarto a darnos una ducha? Empiezo a sentir arena y ya sabes que no me gusta.
Kongpob aceptó sin decir nada y ambos caminaron para recoger sus cosas antes de encaminarse a su habitación del hotel.
En el trayecto y mientras terminaba su tercer vaso de leche rosa del día, Arthit se dio la libertad de sacar su celular. Tenía bastantes notificaciones y mensajes pendientes por ver, algunos de los cuales se tomó el tiempo de leer mientras tomaban el ascensor. La mayoría eran de sus amigos, quienes se vieron decepcionados al no haberles dicho que iba a ir a la playa, pero que también estaban felices por él pues sabían que estaría muy bien acompañado. Respondió unos pocos y después bloqueó su celular, justo en el momento en el que un callado Kongpob abría la puerta para que ambos entraran.
Tan sólo al entrar, el mayor dejó por allí el vaso ahora vacío, se quitó la camiseta y fue al armario para sacar la ropa que se pondría después del baño; sin embargo, su teléfono sonó con el tono de un mensaje, así que se acercó y, pensando que sería uno de sus amigos, lo tomó para revisarlo.
Nong Arthit, olvidaste tu cartera en las sillas. Yo la tomé. Voy de camino a mi habitación por si quieres venir por ella. :D
Kongpob estaba sacando también su ropa cuando notó que Arthit se buscaba algo en los bolsillos de su short, lo cual al parecer no encontró. Después, lo vio escribir algo en su celular.
—¿Olvidaste algo abajo? ¿Quieres que regrese? —preguntó, pues él aún seguía vestido—. Puedes adelantarte en la ducha si tanto te molesta la arena —dijo cuando lo vio rascarse la cabeza y los brazos.
—Uhhm, es que P'Cherry me envió mensaje. Al parecer él tiene mi cartera. No recuerdo sacarla, pero tampoco la tengo... quizá se me cayó en algún momento. Iré por ella a su habitación, tú puedes ducharte en lo que regreso —contestó, tomando de vuelta su camiseta para colocársela.
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I. Sintonía
FanfictionHan pasado casi cuatro años desde que Kongpob y Arthit empezaron a salir. Durante ese tiempo, han tenido que enfrentarse a muchos obstáculos, pero el destino aún tiene más planes para ellos. - Primera parte de la serie Escala Danjon, libros basados...
