Los días siguientes pasaron muy rápido para Kongpob. El trabajo iba muy bien, su vida con Arthit también iba de maravilla y de igual manera su amistad con Song continuaba creciendo.
En una ocasión durante la semana, Kongpob invitó a su compañera a salir algún día a aquel restaurante que ella había propuesto la semana anterior. No hacía falta decir que ella aceptó siempre y cuando fuera en fin de semana, por lo que el plan siguió adelante. Incluso Arthit había invitado a algunos de sus conocidos y la reunión terminó siendo planeada para el sábado por la tarde.
Y el sábado finalmente estaba allí.
Kongpob terminaba de ducharse mientras Arthit se arreglaba frente al espejo. Con esa ropa nueva, él creía que Arthit se veía mucho más guapo que de costumbre, así que no se lo calló.
—Te ves muy sexy con esa ropa puesta... —se relamió los labios, echándole un vistazo de abajo hacia arriba al cuerpo de su novio—. Pero eso no me quita las ganas que me dan de quitártela cuando regresemos más tarde.
Con la mirada en todo excepto en su novio, Arthit tenía las mejillas sonrojadas y el corazón a mil por hora. Antes de que pudiera responder, su teléfono sonó y esta vez revisó el número, pues toda la semana siguieron llegándole mensajes de números desconocidos con las ya típicas fotos subidas de tono.
"P'Yong" decía la pantalla, así que tomó el aparato y vio el mensaje que indicaba ya la presencia de su mayor y el ahora novio de este, quienes esperaban por ellos fuera del edificio.
—P'Yong y Nai ya están abajo, ¿estás listo?
—Sí, sólo dame un momento...
Kongpob se colocó algo de colonia y terminó de revisar su atuendo para que estuviera perfecto para esa noche fuera con su novio. Estuvo listo en menos de cinco minutos y corrió a tomar la mano de Arthit para salir del apartamento.
Cuando salieron del edificio, el auto de Yong estaba estacionado frente a la puerta, así que se acercaron a la ventana del piloto. Arthit se sorprendió un poco al ver a los dos hombres besándose. Sonrió y con sus nudillos tocó la ventana, haciendo que Nai y Yong se separaran sobresaltados.
Gracias a la luz de fuera, ambos pudieron ver claramente las mejillas sonrojadas de Nai en el momento en que éste bajó la ventanilla para dejar que entrara un poco de aire. Luego, subieron a los asientos traseros y se colocaron el cinturón de seguridad antes de que Yong arrancara rumbo al dichoso restaurante.
Sin embargo, cuando llegaron allí, tanto Arthit como Kongpob se quedaron boquiabiertos al notar que el lugar no era en sí un "restaurante", sino más bien como un club, a juzgar por las luces de colores que anunciaban el nombre del sitio.
Cuando entraron, Kongpob ya había empezado a pensar que se habían equivocado de lugar hasta que logró distinguir a Song. Ella ya los esperaba en una mesa y con una bebida en la mano, les saludó sonriente cuando los vio llegar.
—¡Tú debes ser Arthit! —exclamó emocionada, casi saltando de su lugar después de que su amigo llegara junto a un joven que ella desconocía, e ignorando a Nai y Yong quienes estaban en su propio mundo observando alrededor. Le dedicó un wai—. ¡Es un placer conocerte!
Arthit le devolvió el saludo a la compañera de Kongpob. Aquella joven se sentó con ambas parejas a cada lado. Pronto, llegó una chica a tomarles las órdenes.
—Coman algo ligero chicos, para que después podamos bailar —dijo entre aplausos la única mujer del grupo.
Cualquiera que viera esa escena, diría que Song era muy afortunada al estar rodeada de cuatro chicos; pero no podrían estar más equivocados.
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I. Sintonía
FanfictionHan pasado casi cuatro años desde que Kongpob y Arthit empezaron a salir. Durante ese tiempo, han tenido que enfrentarse a muchos obstáculos, pero el destino aún tiene más planes para ellos. - Primera parte de la serie Escala Danjon, libros basados...
