Veo a Mikey tirar su ropa desordenada a la maleta.
Corre de un lado al otro por la deshecha habitación y yo solo acaricio mi crecido vientre bajo a atenta mirada de Ray, Lindsey y Bert.
Mikey murmura cosas sin sentido para nadie, excepto para mí. Esta desesperado. Lo conozco y sé que está desesperado de muerte.
- Mikey...- me ignora y sigue tirando ropa dentro de la maleta. Veo volar un calcetín y un par de zapatos. Su loción y su cepillo de dientes. Un par de poleras y un pantalón negro. Ningún calzoncillo- Mike...- sigue sin escucharme, absorto en sus pensamientos. Me levanto y cojo algunos del cajón de la ropa interior- suficiente Mikey... ¡basta! - le grito lo último y recién me mira. Tiene los ojos rojos porque ha llorado y ¿Cómo no?, yo también he llorado bastante.
Frank está en la clínica donde despertó, en california. Kilómetros lejos de mí, sin mí. Sin nosotros.
- No Gee... no me perdonaría si algo malo ocurriera con él...- Mikey pasa una mano por su nariz, quitándose el exceso de mucosidad que baja por esta, al estar llorando.
- Él esta bien Mikey... él es fuerte, él está bien.
Me mira sin creérselo y voltea, para seguir con su labor enferma de tirar mierdas inservibles a su maleta.
*Flash back:
Mikey tirita de miedo y no puede hablar, por lo que tomo mi teléfono y le marco a Linda, con todo el temor que tengo y con el corazón destrozándose a cada segundo.
Un pitido... dos... tres.
- ¿Gerard? - Linda se escucha agitada y con la voz quebrada.
- ¿Qué mierda paso Linda? - mi voz sale dura y fuerte y definitivamente, no como lo había planeado. La escucho romper en llanto al otro lado de la línea y el corazón se me acelera y se detiene, todo a la vez, lo cual sé, es imposible.
- Gerard... soy Cheech- la voz del padre de Frank me devuelve a la tierra de un golpe. - mira, ocurrió algo horrible. La verdad... mierda Linda, basta. - escucho como remueve cosas y las típicas sirenas de ambulancia. Mi respiración se detiene y mi vientre se coloca como piedra. - mira Gerard, no queremos preocuparte, de verdad, los bebés necesitan tranquilidad y lo que menos queremos es...
- Y una mierda, ¿qué le paso a Frank?, ¿Esta bien? - lo interrumpo y solo me contesta el silencio. Ensordecedor silencio. Muerdo mi lengua para no comenzar a gritar como poseído al teléfono. – dime de una vez, lo que sea, podre soportarlo, solo... escúpelo- mi voz es fría y me impresiono de mí mismo.
- Mira, no tengo detalles chico, SERÍA TAN MALDITAMENTE FELIZ SI ESTOS SACOS DE MIERDA ME DIERAN DETALLES- lo escucho respirar agitado. - ya Linda, suéltame, ya, ya, ya me calme.- me lo imagino con las manos en alto, en gesto de rendición.- mira hijo, no se que mierda paso, solo sé que Frank, al parecer, discutió con la MALDITA LOCA DE MIERDA DE TÚ PUTA HIJA, TÚ MALDITO HIJO DE PERRA, ¡VOY A MATARTE!, ¡SI A MI HIJO O A SU HIJO LE PASA ALGO POR CULPA DE TÚ PUTA HIJA, TE JURO POR LO MÁS SAGRADO QUE VOY A MATARTE!- escucho el sonido que hacen los teléfonos al caer y algunos gritos desesperados y sonidos de respiraciones agitadas. Siento mis ojos abiertos de par en par y miro a los chicos, que no entienden ni mierdas, igual que yo. Mikey ha dejado de llorar en brazos de Ray y Lindsey esta pegada al teléfono, hablando con Bert. Me encojo de hombros cuando, Mikey realiza la pregunta con sus labios, sin sonido.
- ¿Hola? - nada, más gritos, ahora de más personas y mas sonidos de golpes y cosas cayendo- ¿Linda?, ¿Cheech?... ¿Alguien? - estoy unos buenos minutos escuchado muchos gritos, la mayoría pertenecientes a Linda y otra mujer, también escucho a Cheech decir cosas que ningún cristiano debería oír y a ratos me entra la risa, pero lo atribuyo a los nervios. Mierda, debe ser algo grave si Cheech ha perdido su particular compostura. El sonido de la llamada terminada me saca de mis cavilaciones. Miro el teléfono confundido y continúo llamando unas 20 veces, pero soy mandado a buzón de voz en cada una de ellas.
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Small Bump
FanficJoven, con un futuro por delante, arruina todo en una noche. Todo giro nos cambia la vida.
