Ella es Jo. En realidad, su nombre es Josephine, pero no podrías imaginar a una persona menos adecuada para llamarse así. Es poco femenina, y está orgullosa de eso. Sin embargo, su vida no es tan divertida como uno podría imaginar. Tuvo que lidiar con muchos problemas, y quiere hablarte de ellos.Jo ha tenido problemas para comunicarse con otras chicas desde muy pequeña. Recuerda que, cada vez que un grupo grande se reunía en un lugar para una fiesta o algo así, su mamá la empujaba suavemente hacia las otras chicas y le decía: "¡Ve y juega a las muñecas, hazte amiga de alguien!". Ella obedecía y comenzaba a mover las muñecas de vez en cuando y a escuchar las charlas aburridas de problemas femeninos. Pero también veía a los niños jugar a algo emocionante, riendo y haciendo cosas masculinas. Los envidiaba tanto que, en algún momento, se alejaba en silencio y se unía a ellos. Esos eran los minutos en donde la diversión comenzaba.Las cosas no mejoraron con los años. Siempre se sintió atraída por el mundo de los chicos, y todos sus amigos eran varones. Se sentía relajada cuando hablaba con ellos, comprendía cada uno de sus problemas y su manera de pensar. Cuando se rodeaba de chicas, perdía la brújula. Tenía problemas para seguir lo que le decían, sobre todo cuando se quejaban de los chicos. La apariencia de Jo también se adaptó a su estilo de vida. Cuando salía con sus amigos, siempre hacían cosas activas, como practicar skate, explorar edificios abandonados o trepar árboles. En esas situaciones, debes vestirte de manera práctica. Descubrió que los jeans y las sudaderas son mucho más cómodos que las prendas femeninas que siempre había odiado. Ahora se viste así. Le resultaba trágico tener que hacer una visita formal y vestirse "adecuadamente", según le decían. Un bonito vestido, zapatos brillantes, un peinado elaborado... Imagínate frases como "Usa faldas, sé más femenina, eres una niña"; esas son las cosas que Jo oía todo el tiempo, hasta que por fin sus padres se rindieron.No es que Jo sea fea o algo así, simplemente se viste de la manera que la hace sentir más segura. De hecho, es bastante bonita, y, cuando tiene que mostrarse femenina, se ve más que aceptable. Pero se siente más que feliz con su estilo de vida. El problema es que, hace un tiempo, notó que sus amigos comenzaban a tener citas. Una confusión frecuente de las personas es que, como Jo es poco femenina, la gente asume que es gay. Pero a ella la atraen los chicos, no las chicas. Irónicamente, hay muchas chicas que hablan mal de ella a sus espaldas y dicen que solo busca llamar la atención de todos los varones. No se toma esas cosas con seriedad porque nunca recibió ESE tipo de atención de los chicos. Lo que, de hecho, es el problema principal.Sí, está buscando su primer romance. Siempre está rodeada de varones. "Entonces, ¿cuál es el problema?", dirás. ¡No la ven como a una chica! Saben que es una chica, pero no quieren salir con ella, ¿quién saldría con su amigo? Había un chico que le gustaba, estaban jugando juntos, y a Jo se le ocurrió que lo mejor sería aprovechar e invitarlo a salir. ¿Sabes qué respondió? ¡Se rio de ella! No fue cruel con Jo ni nada parecido, sino que dijo algo como "Lo siento, no puedo verte como una CHICA". Al ver la expresión de ella, corrigió sus palabras. "Quiero decir, ESE tipo de chica". ¡Oh, gracias, mucho mejor!Esa fue la primera vez que su estilo de vida le generó una incomodidad. Hasta intentó maquillarse y usar un vestido, pero se sentía muy incómoda, y los otros chicos también la miraban de una manera rara. Se rindió y perdió las esperanzas. Supuso que era el precio que debía pagar para su cómodo y divertido estilo de vida. Se ponía un poco melancólica al ver a esas parejas felices y sentir que por primera vez le faltaba algo a su vida.Un día, Jo salió a patinar, pero no se sentía de humor. Se sentó y miró a los demás mientras pensaba en cosas tristes. Al rato, un viejo amigo se sentó con ella y le preguntó por qué estaba así. Jo no quería inventar una razón, así que le contó lo que le ocurría: nadie quería salir con ella porque no la consideraban una novia en potencia. "No llores", respondió él, "¡Yo saldré contigo!". Ella se rehusó con dignidad. "No necesito caridad", dijo. De pronto, él se puso muy serio y le aclaró que lo decía de verdad. Y Jo aceptó. Cometió por accidente el mismo error que sus amigos: no consideró sus sentimientos, porque uno no sale con sus amigos. Bueno, se equivocó.
