- al parecer contigo no tengo porque ocultar lo que soy. - dijo con una voz distorcionada, como de dos personas hablando al mismo tiempo.
Cuando dijo eso una cortina de humo negro cubrió su cuerpo por unos segundos y el joven se convirtió en un demonio con cuernos y garras enormes, tenía todo el cuerpo de color negro con algunas partes rojas las cuales serían partes de luz que escapaban de su interior, pero era luz provocada por fuego. Ya no estaba en el suelo, estaba flotando con las piernas juntas y a la distancia pude ver como una cola larga se asomaba por detrás de el.
Cuando terminó de transformarse gritó fuertemente e hizo que toda la mansión explotara arrojando escombros por todas partes.
cuando gritó cubrí mi cuerpo cruzando los brazos y salí disparado también.
- soy Adonis. - se presentó. - quizás ya me conozcas.
Me paré de entre todos los escombros que quedaron sobre mi, tenía algunos rasguños los cuales se curaron muy rápido ya que al aprender a controlar la materia este tipo de cosas resulta sencillo, aunque demanda mucha energía.
- jamás escuché de ti. - respondí.
- entonces esta será la primera y última vez que escuchas mi nombre, ya que no saldrás vivo de aquí. - respondió y luego se puso a reír diabólicamente.
No tenía opción, tendría que usar mis poderes.- Mi espada y escudo al parecer no serían necesarios, pero quizás llegué a necesitar mi armadura - pensé.
La armadura era en lo que el talismán se transformaba luego de activarlo, era un recubrimiento de armadura ligera extremadamente dura pero liviana. Un metal que aún desconozco de color plateado y que me permitía moverme como si no tuviera nada puesto.
El ambiente era muy árido como para crear agua con las partículas del ambiente. Me tendría que limitar a usar el elemento tierra, ya que con fuego no iba a lograr nada y el aire solo haría más fuerte su fuego.
El demonio lanzó una bola de fuego de la boca a lo que yo me cubrí rápidamente con una pared de tierra.
El demonio atacaba constantemente y yo permanecía detrás de la pared de tierra. Ciertamente era muy insistente en sus ataques, pero era muy débil, ni siquiera me esforzaba por cubrirme.
Mientras el atacaba detrás de él sin que el lo notara estaba creando un golem de piedra. Cuando ya había terminado lancé mi golem al ataque.
Mi sirviente dio un gancho de derecha al demonio lanzandolo al suelo bruscamente. Ya en el suelo sujeté sus brazos y piernas contra el suelo con piedra endurecida con mi poder mientras mi golem lo golpeaba hasta dejarlo sin aliento, o al menos eso parecía.
- ¿ya te vas a rendir? - le pregunté parandome debajo de mi golem.
- si, si ... Déjame ir, por favor. - suplicaba.
- bien, elimina el hechizo que hiciste y vete.
- bien bien como digas.
Liberé al demonio y detuvo el hechizo que estaba ya llegando a su punto máximo, pero apenas detuvo su poder me atacó envolviendome en llamas desde los alrededores.
Desde que salí de las ruinas no confiaba en nada o nadie y era muy difícil para mi confiar en las personas. Así que ya había previsto un ataque así, había recubierto mi cuerpo con una capa de aire, luego me lancé contra el y le di un gancho al estómago provocando que escupa sangre y se arrodille ante mi.
No controlé la fuerza que puse en el golpe, pero me dio la impresión que era un golpe fuerte y también sentí algo familiar al golpearlo.
- ¿que intentabas hacer? - le pregunté parandome bien luego del golpe.
- pero si eres... Da igual, nos volveremos a ver, y juro que ese día acabaré contigo.
Cuando dijo eso, detrás de el apareció un portal negro puro con algo de humo oscuro que lo rodeaba; Adonis fue absorbido rápidamente por ese portal y desapareció.
El demonio había aparecido, pero la calamidad aún permanecía, todo el lugar estaba árido y la gente moría de sed, que debería hacer. El ambiente estaba tan seco que me era imposible crear cantidades grandes de agua.
Mientras pensaba Heimdal llegó corriendo con el anciano y nuestras cosas en su espalda.
- Mi fiel amigo, no sé que puedo hacer para ayudarlos - le dije mientras pegaba le cariñaba.
Cuando dije eso Heimdal me mordió suavemente la mano y me llevó a la cima de una roca de donde se podía ver claramente un lago que terminaba en un riachuelo que fueron secados hace mucho.
Heimdal comenzó a golpear la roca con sus pezuñas delanteras aún sobre la roca.
- ¿que haces amigo? - pregunté observando la escena.
De tanto golpear la roca esta estaba rajandose y de ella brotaba agua como si de un manantial se tratase. Mientras más golpeaba, más se agrietaba y más agua brotaba, hasta llegar al punto donde de la roca salía cantidades enormes de agua.
-¡¿que hiciste Heimdal?! - exclamé, pero no por ira, más bien por conmoción.
El agua que brotaba llenó el lago nuevamente y luego el riachuelo.
Toda la gente comenzaba a acercarse al agua y a zambullirse aún vestidos. Reían y bailaban de felicidad, mi querido amigo Heimdal, logró salvar éste pequeño pueblo.
Había escuchado que los pegasos podían hacer fluir manantiales por donde pasaran, pero nunca vi a uno a hacerlo, hasta ahora.
Tomé al anciano que me brindó su casa y alimentos y con el agua que fluia limpié sus heridas y curé su cuerpo, al cabo de unos minutos Peter reaccionó y al ver como el lugar tenía agua nuevamente comenzó a llorar sin consuelo y luego a orar arrodillado.
- gracias joven, en serio gracias, ha salvado a nuestro pueblo. - me decía el anciano aún con lágrimas en los ojos luego de terminar sus oraciones.
- pues... Me gustaría decir que lo hice todo, pero Heimdal hizo gran parte del trabajo.
- ¿el caballo?
- si
- es usted muy afortunado joven, cuidelo bien.
- lo haré señor.
Aquel día el anciano nos invitó a quedarnos en su casa, con comida en abudancia y agua por litros para todos el hombre celebró que su pueblo se salvara. Pero no podíamos quedarnos, por mucho y Don Peter lo sabía.
A la mañana siguiente el anciano nos preparó comida suficiente y agua bebible; entonces, muy temprano, aún cuando no salía el sol, salimos en nuestra travesía nuevamente.
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Un Mundo nuevo
LosoweDespués de perderlo todo en un mundo lleno de resentimiento, rencor, odio y muchas otras cosas negativas que habían casi acabado con la tierra misma; Alejandro, nuestro protagonista, tuvo un extraño sueño donde se le encarga la difícil tarea de salv...
