Fuimos a la plaza principal del lugar. Al llegar a ese punto la anciana nos dijo que como siempre, haremos un calentamiento previo, pues usar las armas sin calentar podría causar estirones o algunos otros daños en los músculos y ligamentos.
- bien, ahora que ya saben como serán las cosas, vamos a dormir.
- ¿tan temprano? -Reprochó Nikole
- bueno, ¿entonces que quieren hacer?
- vimos baños termales el otro día caminando cerca del lago, queremos ir ahí.
- bien pueden ir, pero regresen con cuidado y no muy tarde.
- como diga anciana.
Se fueron caminando conversando quien sabe de que t de un momento a otro Nikole volteó la mirada hacía mi y me giño el ojo. Me puse nervioso y el rostro se pinto de rojo. Ciertamente Nikole era hermosa y una buena chica, pero yo no había olvidado aún mis sentimientos por Anny.
Decidí también ir a bañarme pero al lago y con agua fría para enfriar mi cuerpo.
Pedí permiso y salí al lago. Me ubiqué en un lugar donde sería difícil ver cerca de unos arbustos. Y entré al lago desnudo; la noche ya me había alcanzado, y yo apenas estaba entrando al agua. Jugaba un poco con el agua creando criaturas animadas con mis habilidades como dragones, conejos, entre otros. Ya cansado y con un poco de frío me dispuse a salir del agua, cuando me di vuelta escuché un ruido entre los arbustos y un ligero chiyido.
- ¿quien anda ahí? - pregunté mientras invocaba mi espada y escudo.
Nadie respondía y al parecer no había nadie tampoco. - estoy imaginando cosas- pensé mientras desvanecia mi espada y escudo.
Me vestí muy rápido y corrí hasta el campamento.
- ya llegué- le dije a la anciana.
-muy bien.
- ¿y los demás?
- Ángel en su bola de cristal como puedes ver, Alex en los baños termales y las gemelas quien sabe donde, llegaron hace un buen rato pero luego se fueron sin decir nada.
-acaso... Ellas ...¿me espiaron? - pensé.- debo estar loco, ellas nunca harían algo así.
A los pocos minutos aparecieron las gemelas caminando muy silenciosamente.
- al fin están aquí chicas - dijo Malala.
- ¿a donde fueron? Pregunté.
- Nikole me miró por un momento a los ojos, después enrojeció y agachó la mirada.
- ahora que le pasa- pensé - ¿sabes por que está así Nikole? - pregunté a Xaori.
Ella también enrojeció y volteó la mirada.
- pero que pasa con Estás chicas ahora- pensé.
Al poco rato cenamos y luego de un par de horas nos fuimos a dormir.
Cada uno tenía su propio espacio para dormir, las gemelas dormían juntas al lado derecho de la fogata que también daba con el lado derecho de la entrada. Alex, Ángel y yo dormimos al frente de ellas, y en medio al frente de la puerta pero detrás de la fogata dormia Malala.
Sobre en suelo tendiamos pieles de animales que cazabamos y eso nos daba abrigo, al inicio no teníamos nada, así que no la pasabamos nada bien, además de que la anciana no nos dejaba cazar más de lo que podíamos comer, para ella respetar a los animales y a la naturaleza era prioridad, así que luego de romper los árboles nos hizo sembrar 10, fue tedioso pero estamos aprendiendo mucho de la anciana en muchos aspectos.
A la mañana siguiente salimos como siempre a correr por el lugar, ya como no era tan difícil aumentamos el número de vueltas de acuerdo a lo que podíamos. Al terminar de correr la anciana nos pidió materializar nuestras armas para entrenar.
- ahora que ya tienen sus armas vamos a comenzar con movimientos básicos - dijo ella.
Nos enseñó movimientos de acuerdo a las armas que teníamos, para su edad era bastante ágil.
Nikole y Xaori no me querían mirar a los ojos aún y me evadian, tampoco es que estuviera desesperado por hablarles, pero con todo este tiempo juntos entrenando me había acostumbrado a tratarlas como si fueran parte de mi familia.
El entrenamiento de armas fue riguroso y doloroso; de tanto repetir movimientos una y otra vez los brazos se me entumecian. Varias veces me daban ganas de renunciar pero al final no lo hice.
Casi a un año del entrenamiento en el uso de armas logramos dominarlas a la perfección, Nikole dominaba sus dagas a un nivel asombroso, una verdadera asesina. Xaori logró dominar el arco Y flecha con una precisión increíble. Alex, por el uso de sus guantes practicó más las artes marciales y golpes explosivos y fuertes que con ayuda del guante eran cada vez más fuertes. Ángel desde el inicio se centró en su bola de cristal, pero nunca mencionó como iba su avance. Yo por mi parte, había logrado dominar la espada y el escudo a un punto impresionante. Las armas para suerte nuestra nunca gastaban su filo y nunca se rompían, en el caso de Xaori sus flechas parecían nunca acabarse.
Por supuesto siempre nos dabamos un tiempo para practicar artes marciales, así mejorariamos más y no perderíamos la habilidad ya ganada.
Al medio día antes de ir a almorzar luego de la práctica, Alex se había ido con Malala a cazar un oso por su cuenta. Y las chicas conversaban en el bosque. Aproveché para ir al lago a lavarme un poco. Cuando llegué al lago mojé mi rostro y cabello con abundante agua; después me quedé mirando mi reflejo por un rato, ya no era aquel tipo debilucho que llegó a este lugar, ahora mi cuerpo estaba tonificado y duro por el ejercicio diario, me había estirado ligeramente más y la musculatura que había forjado a base de esfuerzo puro saltaba a la vista, aunque tenía el cabello muy crecido y algo de barba, a mi no me gustaba lucir con esa apariencia, así que me decidí a encargarme de eso luego. Al lado de mi imagen actual, vi también reflejada la imagen de lo que solía ser, un tipo débil y sin aspiraciones. Pensé también que Alex había cambiado, incluso más que yo. El estaba con mucha más musculatura y todos sabíamos porque, su poder demandaba ese nivel. Me quedé pensando por un rato hasta que escuché a un caballo relinchar muy fuerte cerca de donde estaban las gemelas. Corrí presuroso a ver que sucedía, al llegar vi a un caballo color blanco puro, muy majestuoso a la vista, al parecer estaba desbocado y las chicas lo habían rodeado.
- no te acerques Alejandro, nosotras acabaremos con esta bestia. - dijo Nikole dando un salto alto para que luego pueda clavar sus dagas en el lomo del animal.
Mientras saltaba noté que el caballo no estaba desvocado, más bien diría que estaba asustado, y con justa razón, las gemelas se habían vuelto un tanto inflexibles por el entrenamiento.
- ¡espera! - Grité mientras usaba mi poder para hacer crecer una rama cercana a ella y sujetarla por la cintura para que no se mueva.
- porque lo hiciste Alejandro, ya lo tenía.
- ¿acaso olvidaste lo que dijo Malala? - pregunté - yo me encargo de el.
Nikole cruzó los brazos e hizo un gesto de desaprobación.
- tranquilo amigo, tranquilo; no te haré daño. - decía yo mientras me acercaba poco a poco al caballo.
Cuando estaba más cerca vi en su frente una gema blanca en forma de esfera que brillaba cuando me acercaba. Poco a poco comencé a cariñar su cabeza hasta el punto de tranquilizar al caballo, de un momento a otro, el caballo se puso en dos patas y nos enseñó unas enormas alas blancas que salían de su lomo.
- que demonios, ¡es un pegaso! - gritó Xaori.
- si es un hermoso ejemplar - repliqué.
En nuestros entrenamientos ya habíamos visto antes algunos pegasos de distintos colores, aunque los que habíamos visto no tenían gemas en la frente.
- ¡que pasó! - gritó Malala mientras corría hasta nuestra posición.
Alex venía con ella con los guantes ya puestos por si se desataba una pelea.
- no mucho anciana, solo que éste amigo se asustó y las chicas pensaron que estaba desbocado. - dije yo.
- nunca pensamos eso, ¡y ya bajame de aquí! - gritó Nikole.
- así que ya lo encontraste- dijo Malala.
- ¿encontrar que? - pregunté.
- nada, al parecer ese pegaso te tomó algo de afecto Alejandro; quizás deberías darle un nombre.
- ¿entonces si me lo puedo quedar?
Anteriormente ya quería un pegaso de mascota, pero no había conseguido domar ninguno, así que el que este pegaso demuestre que le agrado era algo bueno para mi.
- déjame ver, parece un ejemplar muy interesante - dijo Nikole intentanto tocar al pegaso.
Cuando estuvo a punto de tocarlo el pegaso nuevamente se puso en modo salvaje, al parecer no quería que ella lo tocara. Lo mismo paso con Xaori, incluso con Ángel.
- ya sabía - dijo Alex.
- ¿sabías que cosa? - Pregunté.
- este pegaso no dejará que nadie lo toque, nadie excepto tu y ...
- ¿yo y ...? - pregunté.
- olvidalo, y dale un nombre rápido.
Malala nos explicó que para domar una bestia se requería que la bestia te acepte como su amo y darle un nombre.
- al parecer es un macho. - dijo Malala desde una distancia razonable.
- mmm... Te llamaré Heimdal. ¿te gusta?
El pegaso relinchó muy fuerte al parecer de emoción.
- entonces desde ahora en adelante te diré Heimdal.
- ¿y porque ese nombre?- preguntó Alex.
- Heimdal es el nombre del dios nórdico de la luz, este pegaso es blanco puro y refleja la luz como un ser celestial; considero que ese nombre le cae muy bien.
Heimdal me permitía a mi acercarme muy tranquilo, pero a mis demás compañeros no los dejaba, incluso no los dejaba acercarse a mi.
Ahora tenía un pegaso como mascota,- esto es genial - pensé.
Heimdal me acompañaba a todas partes y se había vuelto vital para mi. Cuando no usaba sus alas, estas desaparecían como por arte de magia, lo cual sería muy útil cuando volvieramos a la tribu.
Al cabo de un par de semanas venía la prueba final, no podía llevar conmigo a Heimdal, pero cuando le hablaba parecía entender lo que le decía, le pedí que se quedara en el templo y cuidara las cosas, entonces mi pegaso obedeció y se quedó muy tranquilo.
La prueba final consistía en hacer frente nuevamente a muchas trampas, pero esta vez esas trampas estaban a otro nivel, cada trampa había sido diseñada para matarnos desde el inicio; como siempre la anciana nos ponía pruebas realmente difíciles. Luego la otra prueba consistía en probar el nivel al que habíamos llegado con nuestras armas con pruebas individuales.
Empezamos nuevamente el trabajo de supervivencia y en el tiempo acordado logramos sobrevivir. Teníamos esta vez muchos rasguños, heridas por todo el cuerpo y nisiquiera habíamos terminado aún. Ahora seguían las pruebas individuales; el clima estaba cambiando y ya estaba bastante nublado, casi por llover.
Empezó Xaori, su prueba consistía en lanzar una flecha a 500 metros de distancia, después otra flecha y esta debería atravesar la flecha inicial, y por último lanzar otra flecha y esta tenía que atravesar las dos primeras. Sonaba complicado, pero al final Xaori lo logró.
Luego venía Nikole, su prueba consistía no solo en en el uso de sus dagas, también tenía que hacer bastante uso de su agilidad. Ella tendría que correr y saltar por los árboles a gran velocidad cortando ramas de un solo tajo para al final lanzar ambas dagas al mismo tiempo hasta un punto específico. También lo logró.
Ahora venía el turno de Alex, de todos el era el más imponente por toda la musculatura que había ganado. Su prueba consistía en destruir una enorme roca, casi tan grande como un casa, de un solo golpe. La roca parecía muy dura y firme, pero aún así el también lo consiguió.
Todos habían pasado sus pruebas y ahora venía mi turno. Mi prueba consistía en cortar un árbol por la mitad con mi espada sin tocarlo.
- espera anciana, ¿como debo cortar un árbol sin tocarlo? ¿acaso es posible? - pregunté.
- si, es posible, pero necesitarás aplicar todo lo que te enseñé para lograrlo.
No me sentía listo para algo así, mi prueba parecía imposible.
Me puse en posición de ataque con mi espada, me alejé lo suficiente del tronco e intenté cortar el árbol con la presión de aire liberada por mi espada al momento de agitarlo. Al final solo conseguí hacerle un pequeño rasguño, no había podido pasar la prueba.
Todos cerraron los ojos y se imaginaron lo peor, pero la anciana tenía otros planes para mi.
- no te preocupes, te daré 7 días más para que perfecciones ese corte. Entrena lo más que puedas y logra pasar la prueba. La anciana se retiró y yo me quedé ahí en donde hice la prueba con la cabeza baja y sintiendo que no hice lo suficiente. Mis compañeros solo alcanzaron a darme animos y a decir que me esfuerce y luego me dejaron solo.
La lluvia empezó a caer y yo no quería seguir, mi cabello largo y mi barba crecida no me venían nada bien, entonces me propuse un objetivo, no haría ningún cambio en mi apariencia hasta que consiga ese corte.
Entrené noche y día por 4 días sin descanso, bajo el sol tan potente a veces y a veces bajo las lluvias torrenciales; el único que estaba conmigo era Heimdal, que me llevaba cargando varias veces al campamento cuando perdía el conocimiento por tanto esfuerzo.
No me rendía y el fruto de mi esfuerzo comenzaba a notarse. Ahora el corte era más grande, pero no lo suficiente. Seguí practicando duramente hasta que llegó al fin el día de la prueba.
Todos se reunieron a mi alrededor como observadores y la anciana se paró a mi costado dándome algunas indicaciones.
- no te apresures niño, recuerda tu hazaña con el golpe de pulgada, se que lo lograrás.
Tomé firmemente mi espada, respiré hondo, en mi mente solo estaba una cosa, lograr ese corte, tenía que dar todo de mi en un solo movimiento, no había otra opción. Puse mi espada sobre la cabeza y con un movimiento certero agité mi espada tan rápido que nadie notó cuando lo había agitado.
Pasaron unos segundos y nada sucedía, entonces lancé una sonrisa de seguridad, el árbol se había partido en dos y lo supe cuando la parte superior del árbol se dividió ante mis ojos.
Heimdal se me acercó y pegó su hocico a ni pecho, el único que me acompañó en esos días tan hostiles supo que lo había conseguido.
- excelente, ahora ya podemos pasar a la etapa final de su entrenamiento. - dijo Malala.
En esa semana me había distanciado de los demás y no porque me había enfocado en el entrenamiento; pensé más bien que no les importaba si pasaba o no la prueba o eso hacían notar.
La anciana también comenzaba a comportarse raro, lo de las pruebas me daba alguna idea. Además de que cuando dominé más el lenguaje aquél del libro, ella dejó de darme clases. Me sentía un poco excluido, pero eso no iba a cambiar nada, yo estaba ahí para entrenar y punto.
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Un Mundo nuevo
AcakDespués de perderlo todo en un mundo lleno de resentimiento, rencor, odio y muchas otras cosas negativas que habían casi acabado con la tierra misma; Alejandro, nuestro protagonista, tuvo un extraño sueño donde se le encarga la difícil tarea de salv...
