Chistes

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La noche (y Steve) hace que Tony deba subir el termostato

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La noche (y Steve) hace que Tony deba subir el termostato. Parece que el frente frío natural potenció las nevadas que azotan la academia, pues tiene su sudadera, y aún con el cambio de temperatura artificial, Steve no logra aclimatarse cubierto de cinco capas de ropa. Aquello le parece extraño, pues él siempre logra encontrar una temperatura corporal balanceada sin necesidad de elmentos externos, gracias al suero y su entrenamiento militar, pero sobre todo porque su novio sólo tiene puesta una playera y actúa como si fuera un día de lo más común en algún lugar cerca del Ecuador. El rubio se acerca a tocar el brazo de Tony discretamente, para comprobar que está caliente, mientas él siente como sus manos congelan al toque del air. Es extraño, pero prefiere acurrucarse junto a él para que lo caliente a pensar en ello más profundamente.

Steve se ha mantenido tan distraído, tan perdido en su novio, que le encanta. Ambos saben que están demasiado en el otro, que piensan y pierden demasiado tiempo con el otro. Pero los dos quieren hacerlo, porque no le ven interés a simplemente amarse de lejos, a poner restricciones y endurecer sus corazones para que no los lastimen. Ya están ahí, son correspondidos y están dispuestos a tener la tristeza que sea necesaria cuando eso acabe, porque saben que lo hará, pero disfrutan el camino.

No es malo prevenirse para el final, es malo ser tan precavido que terminas evitando sentir algo fuerte y dejarte llevar hasta que estropea todo. Y que termine no significa que será pronto, o porque alguno lo deje. Lo más probable es que termine por el destino fatídico de uno u otro, porque quieren que eso dure toda su vida, pero al final todo acaba.

¿Demasiado jóvenes o inmaduros para creer que el amor dura para siempre? Tal vez, pero lo sufiente viejos y maduros para saber que un compromiso lo hace. Y ambos son buenos para cumplir promesas y mantenrse firmes.

―No es que te esté echando desde ahorita, pero ¿A qué hora te iras mañana? ― cuestiona el genio ignorando el programa de cocina que están dando por cable.

―A las nueve. No creemos que el llegar antes del anochecer sea una buena estrategia. Lo mejor será atacar antes del medio día, cuando no sea temprano ni tarde. Esperamos que ser aleatorios nos ayude ― contesta el soldado, quien sí pone atención a como marina el salmón aquel chef, tal vez para intentarlo después.

―Debería ir contigo. Podría hacerlo, el virus no ha tenido ningún síntoma caótico desde hace bastante. Podría ser de ayuda ― propone sintiéndose un poco inútil y excluido.

―No podría tenerte en batalla. Me terminaría distrayendo ― contesta con simpleza, sin malas intenciones ni queriendo explicar más.

―Sí tan poca confuabza tienes en que sé lo que hacer en la batalla, esa no es mi culpa, es tuya por consentirme tanto ― replica con cierto resentimiento rodeado de sarcasmo.

―No es por eso ― sonríe levemente ―. Es porque estaría concentrado en lo bien que te ves peleando y yo no podría quitarte los ojos de encima―. Concluye. Tony abre los ojos, pues su novio acaba de coquetearle victoriosamente por primera vez en demasiado tiempo.

Avengers Academy WhatsApp II.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora