Emiliano*
A pesar de quitarme a la arpía de Jessica aun desconfío en que se calmara, estoy casi seguro que ella no se quedara con los brazos cruzados despues de esto, lo mejor seria mantenerla vigilada, Pedro siempre a sido un tipo algo loco, lo admiro por que el no oculta sus gustos, incluso lo ha echo con hombres y dice que es fascinante, eso es algo completamente que a mi no me llama la atención, él al poder ser bisexual le tira a todo ser viviente. Mientras yo simplemente siento fascinación por las mujeres [[o lo sentía]] ahora la unica que me interesa es mi venadita, ella en tan poco tiempo logro cautivarme.
Me paso el resto de la noche bebiendo con Pedro, y al final me retiro ya que el vió a un joven que le llamo la atención, solo espero que se divierta.
Mensaje
yo: venadita mañana a las 2 paso por tí.
Omitire que ire a ver a mi madre, quizas se ponga nerviosa.
Venadita: ¿es para algo importante? debo ir bien vestida.
Yo: sin ropa seria mucho mejor, pero no te preocupes lo que te coloques esta bien, con todo te vez perfecta.
Venadita:Emiliano son las 4 de la mañana, debería estar durmiendo y aquí estoy contestandote, al menos dime a donde iremos.
Yo:es una sorpresa mañana lo sabras, descansa, y piensa en mí.
Venadita: esta bien, descansa ................... Te quiero♡
Sonrío bobo leyendo lo ultimo, quizas el alcohol que tengo en el sistema no permitió decirle que no puede quererme, no puede enamorarse de mi por que yo no puedo entregarle mas que sexo, mas que placer, ella es tan frágil, tierna y noble que no merece a un ser como yo, que vive del pasado, un pasado que no deja ir por miedo a que ella sea olvidada o que sienta que la traiciono, eso es lo menos que quiero.
Me tiro en la cama y cierro los ojos, ¿que estas haciendo Emiliano? ¿¡que diablos estas haciendo!? no te atrevas a enamorarte de ella, si lo haces estaras perdido. Pensando en ella y con una sonrisa en los labios me duermo.
Despierto con una terrible jaqueja, pero no es algo que no haya nunca experimentado, me tomo un vaso de agua con dos aspirinas, al menos dormí 4 horas, ya son las 8 de la mañana, y por lo tanto tengo demasiado trabajo el cual debo ponerme al dia.
NATALIA*
Despues del mensaje de Emiliano no pude conciliar cerrar los ojos nuevamente, ¡soy una boba! como se me ocurre decirle que lo quiero, si el perfectamente me ha dicho que no quiere mas que sexo conmigo, debí de borrar inmediatamente el mensaje, pero lo deje allí, esperaba que el al menos me contestara o hubiera alguna respuesta para lo que escribí, pero no, la respuesta jamás llego, quizas simplemente lo dejo pasar, o me dira que lo que tenemos si es que tenemos algo se acabó. Solo de pensar que lo que tenemos se acabo se me hace un nudo en el estomago, no puedo estar enamorada de Emiliano, no puedo permitir que mis sentimientos se involucren o inmiscuyan, seria mi perdición.
[[ Un lobo y una venadita es mala combinación]]
El tiempo que estuve despierta me sirvió para arreglarme e ir temprano a la Universidad, no quiero toparme al profesor Jason, los roces que a tenido con Emiliano siempre acaban en pelea. Y yo no quiero lastimar al profesor dandole falsas esperanzas, asi que toda salida con el las rechazare.
-¡Buenos días!-saludo al profeso Jason, precisamente al entrar me tope con el, ¡bendita mi suerte! creo que debí decir que me gustaria toparme con el y seria todo lo contrario.
¿Les ha pasado? que cuando menos se quieren topar con la persona, esa es la primera que topan, ¡puffff! me paso.
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Mi Maestro
RandomNatalia estaba por cumplir 18 años, cuando su hermana Betty le regala una sesión de sexo, ahí conoce a Emiliano un Maestro del sexo, el cual le propone enseñarla, ella acepta y ambos juegan un juego muy peligroso, en el cual el que se enamora pierde.
