| Primera Parte de la Trilogía "Leyenda" |
"El límite entre lo correcto e incorrecto es endeble".
La humanidad ha llegado a la cúspide de su evolución, sin embargo la vida en la Nueva Tierra no es pacífica.
La guerra ha transformado los ideales de...
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Una violenta reacción a la distancia llamó la atención del androide, su Huésped estaba reaccionando ante un estímulo desconocido.
—Protocolo de reactivación —reafirmó mientras detrás de él, un enorme faro y torre de transmisión emergían del piso, la oscura habitación estaba cobrando vida poco a poco—. Al veinte por ciento.
La esfera electrónica sintió cómo su entorno comenzó a vibrar, cada vez más gotas inundaban la estancia y los recuerdos emergían con más rapidez. Una enorme caja de servidores emergió al lado derecho del faro.
Bufó y giró rápidamente hacia los lados, imitando de mala forma una negación y suspiro humanos, cerró su foco de visión para sentir su entorno, había alguien que era similar a su Huésped.
—Sientes dolor —susurró y dudó de sus acciones, ¿acaso él tenía la culpa? —. Pronto estará completa la carga.
La pantalla holográfica se hizo más clara, indicando que el proceso seguía en plena acción.
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Corriendo, Sofía y Emmanuel llegaron al origen de la voz jovial, ahí se encontraba un hombre trigueño de faz ovalada con labios gruesos, cabello lacio peinado hacia atrás y con una nariz romana, sobre esta, descansaban unos lentes panthos que escondían unos pequeños ojos verdes; este llevaba consigo una tableta electrónica
—¿Sofía Márquez? —Volvió a exclamar el hombre, no mayor a los treinta, con una ligera expresión de cansancio.
La pelinegra se colocó frente al médico y le regaló una sonrisa, esto ocasionó que saltara de la impresión.