| Primera Parte de la Trilogía "Leyenda" |
"El límite entre lo correcto e incorrecto es endeble".
La humanidad ha llegado a la cúspide de su evolución, sin embargo la vida en la Nueva Tierra no es pacífica.
La guerra ha transformado los ideales de...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Gabriel observó confundido a la General, desde pequeños, usualmente la gente prefería ignorar o no mencionar a su melliza, todos ignoraban a la aparente "niña Dankworth" y sin quererlo, aquella niña se convirtió en una mujer letal.
—¿Por qué preguntas por ella? —cuestionó Apolo, tragando en seco. Montserrat sonrió, había dado en el clavo.
—No debería decírtelo —susurró Guaichia, ocultando su sonrisa—. Pero deberías saber que ella está al borde del despido...
—No la toques —amenazó el Dios, tensando los músculos de su tórax—. A ella no.
—Yo no la he tocado —respondió la General con un tono arrepentido falso—. Necesita redimirse, Apolo. —Montserrat pulsó su Brazalete, encendiendo la pantalla holográfica frente a Gabriel—. Ha sido suspendida siete veces en el último semestre, el comportamiento impulsivo que ha mostrado con Hipólita la ha tachado de poco confiable. Hoy fue la séptima vez. —Hizo una pequeña pista y dio una pequeña palmada en la espalda del Dios—. Listo, puedes ponerte la ropa.
Gabriel se colocó la camisa y chaqueta mientras miraba la pantalla. Cada reporte decía lo mismo "poco confiable", "insubordinada", "impulsiva". Apretó su puño e hizo desvanecer la pantalla, hecho que hizo sonreír victoriosa a la General.
—¿Qué quieres que haga? —preguntó Apolo, se tocó el cuello y respiró profundamente, la Marca de Azrael había desaparecido.
—Convéncela de entrar al equipo —respondió Guaichia mientras se sentaba sobre la mesa—. No podemos ocultar que ella es la mejor cazadora de la Federación. Su historial y medallas la preceden.
—¿Por qué? ¿Por qué quieres que ella esté? —Apolo cruzó los brazos con preocupación, él quería proteger a su familia cueste lo que cueste.
—Ambos se hacen crecer—respondió la General y volvió a pulsar el Brazalete—. Cuando ambos se propusieron ingresar a los equipos de Élite funcionaron como una sola unidad, ella se convirtió en una Amazona y tú en un Legionario. Ambos se compenetran muy bien.
»Además de eso, los gemelos Dankworth fueron los primeros de su generación. Trabajan mejor juntos que separados, su historial lo dice.
Gabriel cerró sus ojos, contuvo su respiración y apretó sus puños, haciéndose daño en las palmas a causa de la presión que ejercieron sus uñas. Se negaba a involucrar a su gemela.