XLV | La Portadora de la Guadaña |

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| Música de Multimedia: Dead - American Dream Machine |

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“La muerte es el remedio de todos los males; pero no debemos echar mano de este hasta última hora”.

Molière—.

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    Gabriel actuó de forma impulsiva, sacó su Regalo Divino y lo unió, haciendo aparecer una espada igual que la de la mujer

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    Gabriel actuó de forma impulsiva, sacó su Regalo Divino y lo unió, haciendo aparecer una espada igual que la de la mujer. La tomó por la empuñadura y se la colocó al hombro.

—Yo me encargo de esta —dijo Apolo de forma despectiva—. Tenemos cuentas pendientes, ¿o no, terrorista?

—Ya no soy esa mujer, Apolo —dijo Muerte, observándolo directamente a los ojos—. Ahora sirvo a una causa más justa y por un mejor futuro.

    Sebastián tomó por el hombro a su compañero y lo obligó a girar, observando a sus compañeros.

—¿Me puedes decir qué ocurre? —preguntó Mixcóatl, viendo de reojo cómo la Jinete saludaba con coquetería a los soldados—. ¿No deberíamos de...?

—Dejamos a Seth sin preguntar porque él lo dijo —señaló Gabriel al ruso, suspiró y continuó—. Ella fue mi último objetivo antes de ir a la cárcel; junto con mi equipo estabamos en una misión encubiertos, teníamos que atrapar a algunos terroristas y encontrar al tipo que los contrató, la misión falló y me inculparon.

»Antes de venir, cuando me escapé el sábado, fui a buscar a su compañero —se sinceró el Dios—. Me dio un nombre y quizás ella sepa más.

—¿Cuál es el nombre? —preguntó Héctor, pulsando su Brazalete y dividiendo sus partículas, estas se unieron a la Piel de Iah de Gabriel.

—Jäger…

    Sin saber qué decir ni pensar, los Dioses se miraron los unos a los otros y de antemano sabían que la venganza no era buen motivante.

—Voy a estar bien —añadió el mellizo Dankworth, pulsó el Brazalete y el ícono de Ray se encendió—. Si algo ocurre, yo mismo pulsaré este botón y vendrán a salvarme pero descuiden, esto acabará rápido.

    Resignados, los Dioses asintieron y comenzaron a caminar hacia las escaleras, Muerte los escaneó por completo sin moverse, los dejaría pasar, el último de sus compañeros detendría a los tres.

    Resignados, los Dioses asintieron y comenzaron a caminar hacia las escaleras, Muerte los escaneó por completo sin moverse, los dejaría pasar, el último de sus compañeros detendría a los tres

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Dioses Decadentes: Leyenda I | *Corrigiendo* |Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora