Khalessy es una mujer lobo, todos creen que es débil y que será una omega. Todos la humillan y maltratan pero ella sigue adelante.
Logan es un orgulloso alpha, popular, atractivo. Es el que "peor la trata" o eso parece.
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Desperté con tremenda resaca, la cabeza aún me daba vueltas, mis párpados pesaban, tardé como 10 minutos en poder abrir los ojos. De repente todos, y digo ¡TODOS! los acontecimientos de anoche se reproducían en mi cabeza en cámara rápida ¿mi reacción?
-¡OH, MIERDA! NO, NO, NOOOO.- me incorporé de un salto gritando comohistérica, cosa que lamenté enseguida por la punzada de dolor que sentí en mi cabeza.
-¿QUE PASA CARIÑO? ¿ESTÁS BIEN?- gritó Ryan desde la puerta de mi habitación, con un bate en la mano, mirando en todas las direcciones. Esa imagen era graciosa, pero no tenía ningunas ganas de reír.
-Oh...no, no, no Ryan... nada está bien.- dije cubriendo mi cara con mis manos. Él se acercó a mí cama y se acomodó en el borde, quitando mis manos lentamente.
-¿Quieres hablar, pequeña?- negué con la cabeza.
-Yo solo...¡dios, Ryan! Sólo te puedo decir que tienes la jodida hermana máspatéticamenteestupida del maldito planeta.- volví a cubrir mi cara con mis manos.
-Bueno cariño... seguro que no es tan grave.- me miró detenidamente con el ceño ligeramente fruncido.- Tienes un aspecto horrible, date una ducha, te prepararé el desayuno.- dijo levantándose y caminando hacia la puerta.
-Gracias...- susurré.
Caminé hacia la ducha arrastrando los pies, era un zombi y sabía que me veía como tal. Me tomé mi tiempo bajo el agua caliente pensando en lo estúpidamente estupida que había sido la noche anterior. Envuelta en una toalla caminé hacia mi habitación y me puse esto:
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Perfectamente contrastando con mi ánimo, de negro. Caminé hasta la cocina dónde me esperaba Ryan con hotcakes y zumo de frutas, enserio... amo a este ser que me regaló la diosa luna... y nunca mejor dicho. Me senté y devoré el desayuno ante la mirada atenta de Ryan. Sabía que tenía algo que decirme, le conocía y estaba nervioso, pero le dejaría su tiempo para hacerlo.
-¿Dónde demonios estabas anoche?- comencé a hablar.
-Bueno pequeña... de eso quería hablarte.- movía las manos con nerviosismo.
-Oh dios... Ryan... dime por favor que no te emborrachaste y te fuiste con cualquiera.- cogí mi cabeza preocupada por su respuesta.
-No cariño... nada de eso, el caso es que anoche yo... dios... no se como decirte esto, por favor... no quieroque enloquezcas.- me miraba con preocupación.