UN AMOR DISPAREJO.
Capítulo 8: La propuesta.
—Kiara Jacksyn—
Doy vueltas en mi cama cuando siento algo frío en mis piernas. Comienzo a sentir una mano que sube por mi pierna de manera lenta, y es cuando reacciono y veo a mi querido y adorado amigo con un trozo de hielo que me ha puesto en la cara. Le mando un golpe y no deja de reír.
Odio que me haga esas bromas pesadas. Le he dicho que un día de estos me dará un paro cardíaco por su culpa. Me tira encima el agua que ha causado el hielo haciéndome gritar, está superfría. Me envuelvo en la sábana, he dormido en ropa interior, me voy al baño ignorando a mi amigo. Me quito todo y me meto bajo el agua que está caliente, me doy una larga ducha y cuando salgo Daniel está en la cama, me mira con una sonrisa y le saco el dedo del medio.
—Qué grosera —se ríe—. Perdón que te haya despertado así, pero ya es tarde y el día está hermoso para que tú estés aquí bien dormidota.
—Me has asustado —le digo, mientras me pongo la ropa interior, sin quitarme la toalla—. Hubiese sido mejor si me llamaras como una persona decente.
—Ya Kira, no te pongas así —me extiende su mano para que la tome después que ya me vestí, me acerco y es que amo que me llame por ese diminutivo—. Las chicas me mandaron a buscarte, dicen que eres una perezosa.
—Es muy temprano, no sé qué le ven a estar todo el día en el sol —lo veo acercarse a mi rostro—. ¿Qué haces?
—Te ves tan linda cuando te enfadas. Me encantas, Kiara, y no sé por cuánto tiempo más pueda resistirme al verte con otro que no sea yo —trago en seco cuando lo escucho decir eso—. No sabes cuántas veces me he tenido que aguantar para no besarte.
—Dani, ya hemos hablado de esto, somos amigos y no podemos estar juntos —trato de alejarme y lo evita—. Yo no te veo como hombre.
—No puedes decir eso cuando te empeñas en verme como tu amigo —roza nuestros labios—. Déjame demostrarte que te quiero.
—Sabes que una relación entre los dos dañaría nuestra amistad y no quiero eso —me alejo—. Te dije que te olvidaras de eso que sientes por mí porque yo no te correspondo. Prometiste que lo harías y no estás cumpliendo.
—Nunca cumpliré eso —me pega a su cuerpo, y es incómodo estar en esta situación—. Me gustas, y nadie cambiará eso.
Me quedo mirándolo y comprendo que su amor es real. Me quiere.
—Kia… —la voz de Nicolás nos hace separar—. Disculpa, no sabía que estaban ocupados.
—No estamos ocupados —digo con rapidez—. ¿Qué necesitas?
—Venía por ti, pero veo que tienen mejores cosas que hacer.
—No te preocupes, ya me iba.
Daniel sale de la habitación dejándonos solos y miro a Nicolás que parece un poco enfadado. Trato de actuar normal, pero su mirada me intimida.
—No pierdes el tiempo.
—Daniel es mi amigo.
—Un amigo con el que te besas.
—No digas burradas, Daniel nunca me ha besado. Somos amigos.
—Pero que sean amigos no quiere decir que no le gustes, ¿es que no te das cuenta cómo te mira?
—Estás mal de la cabeza —me agacho para mirarlo a los ojos—. Tú eres el único que me ha besado aparte de Aron, ¿contento?
—Demuéstramelo —pone sus manos a los lados de mi cara, y sin más me acerca a sus labios para que rocen con los míos y comienza a moverlos en un beso tierno. Le sigo la corriente hasta que me aleja—. Somos una pareja dispareja.
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Un amor disparejo.
Teen FictionKiara Jacksyn es una joven estudiante de fisiatría. Es hermosa y su vida es casi perfecta hasta que conoce a Nicolás Steel; un joven con facciones perfectas, pero que tiene el alma oscura. Su manera de ser y tratar a las personas no es la mejor desd...
