UN AMOR DISPAREJO
CAPÍTULO 41; Experiencia con Dios.
—Narrador omnisciente—
El tiempo puede pasar, incluso años, pero si dos personas se quieren estarán juntas en el tiempo perfecto, Kiara y Nicolás no han pasado los mejores meses, pero es necesario que pasen por procesos para ser más fuertes y ver que la vida es valiosa. La vida se trata de reír, aunque tengas un nudo en la garganta y quieras llorar, de seguir y no parar y en ocasiones llorar como nunca lo has hecho para sacar todo el dolor que llevas dentro durante algún tiempo.
Han pasado dos meses más, ya Kiara lleva cinco meses en coma, cinco meses donde es inocente a lo que pasa en el mundo real, hay milagros tan fuertes que a veces no podemos creerlos y Kiara es uno de ellos, la iban a desconectar, y justo en ese momento despertó, le hicieron exámenes y su cuerpo estaba libre de células cancerígenas, nadie pudo dar una explicación a lo que estaba pasando y cuando le preguntaron cómo se sentía lo que respondió fue;
—No sé cuánto tiempo llevo aquí, y quizás pensarán que tanto medicamento me hizo daño o que estoy loca, pero tuve un encuentro con Dios frente a frente, nunca vi su cara porque una luz tan resplandeciente como el sol me evitaba mirar su rostro, su voz era tan diferente a la de nosotros, algo especial, su cuerpo estaba cubierto con una bata blanca, tan blanca como nada en este mundo, me dijo que mi tiempo en la tierra había terminando, le pedí con lágrimas en mis ojos que me diera una segunda oportunidad, se quedó en silencio no sé por cuánto tiempo y caminamos por una calle larga, pero las calles eran de oro, extraño, ya lo sé. Me dijo que merecía una segunda oportunidad, que había visto cómo luché para no irme, la única condición que me pidió fue que tenía que ser feliz sin importar lo que esté pasando en mi vida, que debía disfrutar como si fuera mi último día. Recuerdo que besó mi mejilla y sus labios eran muy suaves, pero luego esa luz resplandeció mi rostro y se nubló mi vista, y fue cuando sentí como si algo entrara a mi cuerpo y desperté aquí en esta sala de hospital conectada a estos aparatos, mi vientre abultado por ese bebé que crece dentro de mí, lo sentí moverse por primera vez y era con si me diera la bienvenida por segunda vez a la vida.
Eso fue lo que respondió Kiara, los doctores la miraron de manera extraña, pensaron que quizás los cinco meses que duró inconsciente le habían hecho un poco de dañó, pero estaban equivocados porque Kiara tuvo una experiencia con Dios, de esa que pocas personas tienen, estuvo apunto de quedarse en un viaje sin regreso, pero le dieron una oportunidad de esas que no todos llegamos a tener. Kiara no comprendió que ese mundo espiritual al que nos negamos a creer es tan real como el mundo que podemos ver, Dios es tan real que se nos manifiesta de mil maneras, todo es real y debemos creer porque la fe mueve montañas.
—Kiara Jacksyn—
—Una semana más tarde—
Desperté, logré vencer esta batalla tan difícil donde no todos logran salvarse, desperté con ansias de comerme el mundo. No sé qué sucedió, pero en ese sueño donde estaba sumergida tuve mi mejor experiencia con Dios, no sé qué pasó ni cómo logré llegar a ese lugar donde todo era blanco, todo fue tan maravilloso que cualquier persona pensaría que estoy mintiendo, pero no lo hago, el mundo espiritual es real.
Desperté y vi mi vientre abultado, mi bebé se movió y sentí la mayor felicidad, los médicos no saben cómo explicar lo que me ha pasado, mi cuerpo está sano, no hay rasgos de células cancerígenas o de tumor cerebral, estoy sana, mi bebé está sano. No quise saber el sexo porque quiero que sea una sorpresa, soy un milagro de esos que poca gente cree, incluso yo pensé que mi tiempo había terminado.
Soy feliz porque puedo tomar grado con mis amigos, no saben que desperté, mis papás y mis hermanos se encargaron de decirles que me han llevado a otro hospital donde no permiten visitas, les daré la sorpresa en la graduación. Fue impresionante ver a mi familia de nuevo y verlos llorar, para mí solo estuve un día dormida y según ellos tardé cinco meses en estado de coma, me abrazaron y lloraron durante horas, ellos tenían la esperanza de que regresara a la vida y no los defraudé.
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Un amor disparejo.
Teen FictionKiara Jacksyn es una joven estudiante de fisiatría. Es hermosa y su vida es casi perfecta hasta que conoce a Nicolás Steel; un joven con facciones perfectas, pero que tiene el alma oscura. Su manera de ser y tratar a las personas no es la mejor desd...
