UN AMOR DISPAREJO
Capítulo 11: Te quiero a ti.
—Kiara Jacksyn—
—Un mes después—
Cómo es que los días se pueden ir tan rápido que a veces ni cuenta nos damos. Ya hace un mes fue mi fiesta, que a pesar de terminar bien no fue lo que esperaba. Nicolás no me ha vuelto hablar desde aquella vez que Aron le inventó que nos habíamos besado. Lo busqué para explicarle las cosas, pero sencillamente se dejó llevar de la rabia y terminó por decirme que no me quería en su vida, porque no quiere una chica tan poca cosa para él.
No ha sido nada fácil cada vez que me toca ir al centro para darle terapia, todo el tiempo que pasamos juntos ninguno dice nada. Ha avanzado muchísimo, y ya no utiliza la silla de ruedas, porque puede caminar con un bastón. Quise abrazarlo y besarlo el día que lo vi caminando, pero sabía que si lo hacía me terminaría tratando mal como todos estos días.
Creo que eso de hacerme olvidar a Aron no sirvió de nada, porque terminé por quererlo a él, y ahora no lo puedo tener. Mis amigas me dicen que lo busque, pero no puedo hacerlo, se va a acostumbrar que siempre debo ser yo quien lo busque, cuando no es necesario. No creyó en mí, y ahora no pienso mover un dedo para que regrese a mi lado.
Ha sido un mes muy difícil, entre mi trabajo del centro, las secciones de fotos que tengo cada día y la universidad, se me va el tiempo muy rápido. Mamá dice que he bajado de peso, porque no me alimento bien, y he tenido mareos constantes. No puedo decir que estoy embarazada porque sería una mentira, no he estado con ningún chico, así que esa posibilidad queda fuera. Me ha pedido que vaya al médico, y me he negado. Estoy bien. Son unos mareos insignificantes y ya mi hermana y mi mamá andan haciendo unos dramas que prefiero ignorarlas.
Hoy tengo una sesión de fotos en un hotel llamado ADONAY. La marca de ropa de la señora Steel se hará en una semana, y todo tiene que estar preparado para ese día. Me dan nervios porque me toca modelar delante de muchas personas, pero sé que puedo hacerlo, y lo haré muy bien.
Mis amigos quedaron de ir, Oscar le consiguió entradas. Salgo de mi habitación y trato de irme escondida para no desayunar, pero mamá se da cuenta y me hace regresar.
—Kiara Sang Jacksyn —se acerca—. ¿Para dónde vas sin desayunar?
—No me llames por ese apellido, sabes que odio que me llamen así —le recuerdo, ese es el apellido de papá—. Y tenía hambre hasta que mencionaste ese apellido tan… lindo.
—Deja de ser tan sarcástica, y es el apellido de tu papá y quieras o no nunca dejará de ser tu padre. Te he dicho que no le guardes resentimiento —me toma las manos—. Ven y comes algo, hija.
—Ese señor dejó de ser mi padre desde el primer momento que decidió irse con otra familia que sí tenía dinero. Lo siento, pero de verdad no tengo hambre.
—Kiara, no le hables así a mamá —me regaña Milagros que viene entrando del pequeño jardín que tenemos y que seguro escuchó todo—. Y tú, mamá, no la obligues a querer a alguien que nos dejó como si no valiéramos nada para él.
—Sigue siendo su padre, aunque no quieran —nos mira—. Me dejó a mí, no a ustedes.
—Por favor —suelto una risita sin ganas—. Nunca ha venido a vernos, y mejor me voy porque no quiero seguir con esta discusión tan absurda.
Abro la puerta de la casa y me voy sin decir más nada, no puedo creer que mi mamá le dé el lado a ese señor que dice ser nuestro padre. Nunca regresó por nosotras como me lo dijo antes de irse cuando le rogué pegada a su pierna que no se fuera. Pero claro, era inocente y creí que regresaría por nosotras.
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Un amor disparejo.
Teen FictionKiara Jacksyn es una joven estudiante de fisiatría. Es hermosa y su vida es casi perfecta hasta que conoce a Nicolás Steel; un joven con facciones perfectas, pero que tiene el alma oscura. Su manera de ser y tratar a las personas no es la mejor desd...
