24. Globos y parcantas.

1K 84 10
                                        

UN AMOR DISPAREJO

Capítulo 24; Globos y Pancartas

—Especial Oscar Steel—

Miro a Milagros desde mi silla, ella está de pie frente al mesón mientras se ríe con las chicas, la he aprendido a querer desde que llegó a mi vida, se robó mi corazón desde que la vi, es divertida, atrevida y tiene una mezcla de ternura, para mí es hermosa. Llevamos ya mucho tiempo de estar juntos y he tenido que pasar con ella los buenos y malos momentos que ambos hemos vivido, la he visto llorar por su hermana, la he visto reír, pero tan llena de tristeza que nadie se imaginaría que esa chica de ojos grandes y mirada traviesa sufre en silencio porque su hermana tiene un tumor cerebral que puede acabar con su vida.

Kiara igual que ella se ganó mi cariño, es tranquila, pero a la vez tiene un carácter capaz de hacerte temblar, hace un mes se ha cortado el cabello, tiene ese tipo de corte que solemos usar los hombres, sé que es por sus quimioterapias que decidió cortárselo y gracias a eso Milagros también se ha cortado el cabello un poco más arriba de los hombros.

Hoy los chicos y yo le hemos preparado una sorpresa a Kiara, las chicas se han cortado el cabello igual que Milagros y nosotros nos hemos rapado por completo, queremos que sienta el apoyo de todos nosotros, mi hermano no tiene la menor idea de esto y por eso no le hemos contado nada, he querido decirle lo que pasa con Kiara, pero no puedo hacerlo porque se lo prometí a mis papás hace unas semanas cuando me dijeron lo que pasaba con Kiara, no le dije a Milagros que yo sabía la verdad, no podía dejar a mis papás como chismosos, pero la apoyaba cada vez que la veía decaída, el amor es así, no solo se trata de dar besos y tener sexo, sino que es para apoyarse y darse una mano cuando esa persona que quieres siente que no puede más.

El amor se hizo para personas valientes y yo soy una de esas porque no tengo miedo de gritar lo que siento por Milagros porque aparte de lo que haya pasado mucho antes que llegara a mi vida la quiero y estaré con ella hasta que uno de los dos decida que todo ha terminado.

Como sabía que mi hermano no estaría en casa los chicos han venido, hemos hecho unas pancartas y hemos comprado unos globos para hacer todo más especial, hemos hecho tres pancartas con mensajes diferentes, bueno, las chicas las hicieron porque a nosotros los hombres no nos va bien en eso.

Estos días he visto muy poco a mi hermano, no sé a dónde va todas las tardes, tengo entendido que su relación con Kiara ha terminado y por eso tiene tan mal humor las poquitas veces que lo veo, yo sé que la quiere y le está afectando más de lo que él pensaba. Su exnovia Dulce lo ha venido a buscar la mayoría de veces y no me agrada para nada que estén saliendo juntos, hace tiempo me enteré de que ambos consumían drogas y no quiero que mi hermano vuelva a lo mismo, le costó mucho dejar todo atrás y no creo que ahora pueda hacerlo, no sin Kiara.

—¿Están seguros de que a Kiara le gustará cómo nos hemos rapado? Nos ha dicho que no quiere nuestra lástima —habla Diego mientras infla los globos—. No lo estamos haciendo por lástima, pero ella lo pensará.

—Solo queremos que vea que no está sola, chicos, por lo que está pasando nuestra amiga es duro y esto que estamos haciendo la hará ver que no está sola y que tiene que seguir adelante porque la queremos —comenta Sacha un poco alegre.

—Sacha tiene razón, Kiara debe darse cuenta de que la vida no se acaba solo porque le han diagnosticado lo que tiene —los miro—. Y es mejor que sigamos con esto porque si llega mi hermano nos tocará darle explicaciones y no queremos eso, ¿verdad?

—¿No lo sabe aún? —pregunta Daniel.

—No, mi hermana no ha querido decirle nada —Milagros muerde su labio y sigue inflando globos—. Le he dicho que debe decirle, pero se niega, y ya saben que cuando se pone en ese plan no hay poder humano que la haga cambiar de parecer.

Un amor disparejo.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora