A la mañana siguiente Candy y Albert se sentían más tímidos de lo normal. Él volviendo a ser el mismo hombre hermético pudo controlar sus emociones más fácilmente que Candy, o al menos eso demostraba exteriormente, aún si su interior era un remolino de sentimientos; pero como bien lo entrenaron toda su vida pudo mantener sus emociones en línea.
Ella por otra parte se sentía nerviosa y se sonrojaba cada vez que veía a Albert, pensando en lo que había estado a punto de ocurrir la noche anterior... Pero después de ver cómo se comportaba él con ella, aparentemente de lo más normal del mundo, empezó a dudar en si lo que había pasado realmente había pasado o si todo había sido parte de su imaginación. Candy no podía imaginarse que Albert en realidad estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para tratarla como lo había hecho hasta ese día.
«Al menos, Candy estaba dormida y no se dio cuenta de que estuve a punto de besarla», pensaba Albert.
«Al menos, Albert no puede leer la mente», pensaba Candy.
Así que sin más ni más dejaron su torpeza y nerviosismo al lado y se siguieron tratando como siempre lo habían hecho, como los mejores amigos.
Aunque las ojeras de ambos estaban más marcadas de lo normal, ya que apenas habían descansado un poco durante la noche, ninguno de los dos hizo preguntas y desayunaron juntos como era su costumbre. Candy no mencionó nada de lo que había ocurrido en el hospital un día antes y Albert tampoco mencionó nada sobre su trabajo del día anterior. Terminando de desayunar, Candy se despidió mientras Albert se quedó un rato más en el departamento, terminando su café de la mañana y leyendo el diario.
Con la determinación que la caracterizaba, Candy se dirigió a todos los hospitales y clínicas de la zona. Le fue un poco difícil dejar las memorias de la noche anterior de lado, pero ¡tenía que hacerlo! Lo más urgente ahora era poner todo su esfuerzo en encontrar trabajo. Pero después de haber sido rechazada sin excepción en todos ellos, a pesar de todos sus esfuerzos, empezó a preguntarse si tal vez no habría una lista negra con nombres de "enfermeras disolutas" y el suyo escrito en primera plana... ¡Tal vez Neal hasta había hecho publicar un afiche con su imagen y lo había repartido a todos los hospitales y clínicas de Chicago!... ¡Qué coraje y frustración... era un desgraciado!!
Así que sintiéndose decepcionada, algo de verdad inusual en ella, encontró una banca en un parque de los alrededores, frente a un circo, y se sentó a descansar y a tratar de planear su siguiente estrategia. Tal vez el ver a todos los niños jugueteando y a los payasos del circo haciendo malabares y caras divertidas, podría a ella también inyectarle un poco de buen ánimo.
*****
Albert por su cuenta había apenas pegado los párpados durante toda la noche, pensando en su nueva realidad y planeando su siguientes pasos a tomar.
En cuanto terminara de desayunar iría a "Mike's" a hablar con el dueño y a renunciar a su trabajo, después iría con el doctor Martin a que lo revisara, como habían quedado un día antes y si se armaba de suficiente valor, a contarle la verdad; realmente lo estimaba, lo consideraba un buen amigo y a pesar de su alcoholismo sabía que podía confiar en que no divulgaría sus secretos.
Aún pensaba en la noche anterior, pero no tenía tiempo de detenerse a pensar a fondo en todo lo que había ocurrido; tenía cosas urgentes por hacer. Se despidió de Poupée advirtiéndole que no se comiera los muebles de la casa y se aseguró de dejar la ventana entreabierta para que pudiera salir si lo necesitaba. Nunca le había gustado ver a los animales encerrados y obviamente, aunque Poupée era su mascota, para él representaba más como una compañera de aventura y su libertad le era de suma importancia. Curiosamente, eso que lo unía a Poupée lo había salvado en esa explosión de tren, saltando detrás de ella a pesar de que el tren iba a todo vapor... Si no hubiera sido por ella, ahora estaría muerto...
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Siempre te esperé
Fiksi Penggemar¿Qué pasaría si Candy le confiesa su amor a un Albert recién recuperado? Albert ha sido el salvador de Candy en más de una ocasión, aunque ella solo recuerda una de esas veces. Años después de esto, durante la Primera Guerra Mundial, Albert sufre un...
