"Tienes que entender que estar con él es como mirarte en un espejo. Él es tu reflejo. Y no puedes escapar de tu reflejo.
Fanfic inspirado en "La casa de papel"
[BERLIN X OC FEMENINO]
[PALERMO X OC FEMENINO]
Fecha de inicio de edición: 29/01/2020
#1...
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✨ CAPITULO 2. El atraco ✨
- Yo quiero que Tirana venga en mi equipo.
Una ceñuda Nairobi se encontraba en el centro del improvisado campo de fútbol con los brazos cruzados, mientras su pelirroja amiga la miraba desde uno de los extremos.
El Profesor les había concedido un pequeño descanso de sus clases, aunque tampoco es que estas tuvieran un horario fijo, pues cualquier momento era bueno para que el hombre aprovechara para dar una lección.
En ese momento se encontraban reunidos en el jardín de la casona, apunto de disputar un partido de fútbol, que, dado que no se ponían de acuerdo para dividir los equipos, parecía que no iba a tener comienzo.
- ¿Qué me das si me uno a tu equipo? – preguntó con fingida inocencia, envolviendo un mechón de pelo entre sus dedos y lanzándole una fugaz mirada.
- ¡Serás cabrona! – gritó - ¿Pues qué te voy a dar? Las gracias. Deberías aceptar por el simple hecho de que soy tu amiga – un gesto mohín se formó en sus labios.
La pelirroja negó, frunciendo los labios, en señal de que no estaba nada convencida.
- ¿Tú que me das, Denver?
- Si nos haces ganar, un beso – respondió con el mismo tono coqueto, sonriéndole con amplitud.
- Ah, amigo – exclamó la chica - ¿Cómo puedo rechazar semejante oferta? – mientras se acercaba a Denver se giró hacia su amiga – Lo siento, querida, creo que me ha convencido – se situó en el lado del campo de su, ahora, equipo – Además, para mí será un placer meterle una paliza a Kansas.
- Ya te gustaría – respondió este último con un gruñido.
En ese partido hubo más trampas que otra cosa. Mientras que Tirana no dudaba en ponerle la zancadilla a su hermano siempre que podía, este correspondía con tirones de pelo y más de un empujón. Uno de esos acabó con la pelirroja sobre el suelo, completamente llena de barro, y cara de mal humor.
- Eso es falta – rugió, levantándose enfadada, directa hacia su hermano. Le habría golpeado de no ser porque Olso la sujetó por la cintura – Olso, suéltame. Ese larguirucho va a saber lo que es bueno.
- No puede ser falta, Tirana – todas las miradas se dirigieron hacia el Profesor, que acababa de hablar – Lleváis todo el partido atacándoos el uno al otro.
- Ah, Profesor – suspiró exasperada – No me puedo creer que ya tenga un favorito – se cruzó de brazos – Y que sea ese palo de escoba de ahí - señaló a Kansas - En fin, que continúe el partido, entonces.
Y este continuó, al igual que los empujones y las zancadillas. Pero nada de eso impidió que el equipo de Tirana se proclamara vencedor tras un gol marcado por ella misma en el último segundo.