"La tristeza es causada por la inteligencia. Cuando más comprendas ciertas cosas, más desearías no comprenderlas.
Ella me sonríe y me da un abrazo.
– ¡Hola Meli! ¿Como has estado? – me separo de ella y intento darle una sonrisa.
- ¡Rina! ¡Cariño que bueno que llegaste, justo a tiempo! – Blanca camina y le da la bienvenida.
– ¡Felicidades Blanca!– Marina le entrega su regalo. Un bolso de Louis Vuitton. Ella feliz lo acepta y se lo prueba.
– ¡Gracias hija, no te hubieras molestado!
– No es ninguna molestia. ¿Necesita ayuda en algo?
– Si, puedes ayudar a Santi a terminar de colocar los cubiertos en las mesas. Meli querida descansa en el sofá que Abraham te hará compañía. No queremos qué te pase nada grave. – el tono de su voz me hace saber que se está burlando de mi.
– ¡Hijo, andando deja a tu esposa descansar, que Rina te ayudará! – mi esposo asiente y me da un beso en la mejilla para después irse.
A veces me desespera mucho ver como Santiago no notaba las intenciones de su madre. Estaba ardiendo en celos al ver a Marina cerca de Santiago. Pero tenía que soportarlos a como fuera lugar.
– Hija, a mi también me cae mal esa mujer. - me susurra mi suegro. Haciéndome reír.
– No le prestes atención hija, créeme que hablaré con Blanca más tarde. Confía en Santiago el nunca podría traicionarte.
Asiento y me pongo a platicar con Abraham, jugamos ajedrez, y baraja. Los invitados van llegando y yo me encargo de servir en algo y les abro la puerta.
De ratos miro de reojo a Santiago, el intenta estar lo más alejado de Marina pero esta es muy empalagosa y se encarga varías veces de tocar el brazo de mi esposo. La cual vino muy provocativa para la ocasión. Viste un jumper de pierna abierta con solo dos tiras las cuales cubren sus pechos.
Quisiera decir que se ve fea pero no lo es, incluso es más hermosa que yo, ella no está enferma, tiene un bonito cuerpo, y tiene cabello.
Mientras que yo apenas y logro recoger los pocos cabellos que me quedan. Pero es imposible, con esa mujer cerca mi autoestima está por los suelos. Ella y Blanca se han encargado de recordármelo a cada minuto. Mi suegra no para de adular a Marina diciéndole lo linda que está. Sin duda alguna la fiesta no iba a salir bien.
(...)
Ya casi es de noche, el patio está repleto de personas, Blanca se encarga de atender a sus invitados. Santiago, Abraham, Marina y yo estamos sentados en una mesa, frente la zona de bebidas alcohólicas.
Todos aquí están un poco ebrios, Marina empieza a actuar como una perra en celo. Santiago solo ríe sobre las bromas que hace su padre. Desde mi malestar anterior, estoy mal. Me siento muy cansada, además de que me dan muchas náuseas.
– Vamos a bailar cariño. – asiento y dejo guiarme por mi esposo hacia la pista. La canción es lenta, tranquila. Santiago pone sus manos en mi cintura y yo llevo las mías hacía su cuello. Se acerca a mi oreja y comienza a susurrarme la canción. Descanso mi cabeza en su hombro, las piernas me fallan y las náuseas regresan con más fuerza. Santiago me sostiene fuerte para no caerme.
– ¿Estas bien cariño? – me pregunta preocupado Santiago.
Le digo que si solo porque no quiero arruinar el bello momento que teníamos.
ESTÁS LEYENDO
PAIN & LOVE
RomanceUn amor, una enfermedad. La traicion es algo que no se puede perdonar y menos si viene de la persona que más amas. ¿Debería existir una segunda oportunidad? 05|21|2021
