Santiago.
Mi padre se a ido ya, dejó a mi madre molesta, aún sigo escuchando lo gritos de frustración de ella.
– Discúlpalo querida, él es un poco.– Marina la interrumpe.
– No hay problema, Melissa es muy importante para mi suegro, lo entiendo. – habla entre dientes.
– ¿Que te parece si vamos de compras querida?– le pregunta mi madre a mi esposa.
– No lo se. – dice molesta.
– Anda vamos querida, tenemos que distraernos y que mejor que en compañía de mi segunda hija. – le sonríe, tomo la mano de Marina y la aprieto en señal de que acepte ir con mi madre.
– Ve Rina, yo me quedaré aquí a esperarlas.
– ¿Estas seguro? No quiero dejarte solo. — me pregunta.
- No, anda ve. -
–Me encanta verlos así de enamorados y felices, pero bueno voy por mi bolsa y nos vamos hija. – habla mi madre.
– Si aquí te espero Blanca. – mi madre sale de la cocina dejándonos solos.
– No me extrañes mucho amor. – me dice Marina acercándose a mi para abrazarme. Con sus manos toma mi rostro y me besa.
– Te amo Santiago. – sonrió, ella es una mujer que merece que la amen por igual.
– Listo, vámonos. – habla mi madre y toma la mano de mi esposa para llevársela. Veo como suben al auto y emprenden camino hacia el centro comercial.
Ingresó nuevamente a la casa de mis padres, enciendo la televisora por unos minutos, pero esta no logra entretenerme, veo mi celular pero tampoco tengo éxito. Melissa sigue en mi cabeza, y no se quiere ir.¿Porque sigues en mi mente?
Tomo las llaves de mi auto y me apresuro a subir a él, conduzco sin rumbo alguno, estoy muy ansioso, necesito algo para desahogarme. Marcó el número de Pablo en mi teléfono y este me responde al instante.
– ¡Santiago que milagro amigo!–
– Lamentó no haberte llamado, he tenido mucho trabajo, ya sabes.
– Por su puesto, pero que ¿estas en problemas?
– ¿Como lo sabes? – pregunto sorprendido.
– Cada que tienes un problema me llamas.
– Es cierto, te veo en el Good Bar.
– Me hace falta una buena dosis de alcohol, te veo allá.
Termino la llamada y me apresuro a conducir, el trafico es muy fastidioso a estas horas del día.
Veinte minutos después llegó al lugar y aseguró mu auto antes de entrar al bar. Es un poco temprano para ir a un bar, pero la oscuridad de el salón lo hace pasar de desapercibido. Me dirijo hacia la barra y pido para iniciar un whisky. El tipo de la barra me lo entrega inmediatamente y me dispongo a tomarlo todo de una vez. Pido otro trago pero esta vez de tequila, minutos después pierdo la cuenta de cuántos e tomado ya.
– Si que te andaba por emborracharte Santiago.– escuchó al fin la voz de Pablo.
– Sabes que hoy es su cumpleaños - suelto sin más.
– ¿El cumpleaños de Marina es hoy?- niego.
– Es el cumpleaños de ella, Melissa, hoy cumple veintiséis años, y por primera vez lo celebra sin mi. – me tomo el trago que tengo en la mano.
– ¡¿Que?! ¿Pero y Marina?- se me había olvidado que él era un gran amigo de Marina.
– La quiero, pero no la amo. – me sentía un imbecil al confesarle eso. – Ella es una excelente mujer, pero no lo es para mi. -Pablo se sienta al lado mío y se toma el trago de tequila que tenía en las manos.
– Estas jodido Santiago, sabes que ahora eres esposo de Marina. – asiento. – ¿Porque te casaste con Marina si no la amabas? – rio.
– Porque soy un imbecil, quería darle celos, quería que sintiera lo que yo sentí cuando ella me traicionó.– doy un trago de mi bebida.
– Estas muy jodido Santiago, ¿sabes que Marina te quiere demasiado verdad?
– Lo se y nunca la traicionaría, solo queria hablar con alguien. - « Ya que mi mejor amigo también se molesto conmigo »
– No te preocupes hermano, no le dire nada a Rina, pero piénsalo bien, no querrás destrozar a Marina.
No respondo y sigo tomando mi tequila, había sido un error hablar con Pablo, él era un fiel amigo de Marina. Seguimos hablando y tomando por media hora más, hasta que Pablo recibe una llamada y se va.
Salimos del bar y subo a mi auto para ir hacia casa de mis padres, el alcohol no tuvo ningún efecto en mi, escuchó los gritos de varias chicas detrás mío y subo apresuradamente a mi auto, esta vez no tengo los ánimos para dar un autógrafo.
Conduzco lo más rápido que puedo, no hay ningún auto estacionado, eso significa que mi madre y Marina aún no han llegado. Estación enfrente de la casa y subo al baño, necesito lavarme la cara y los dientes. Busco un cepillo nuevo pero no los encuentro por ningún lado. «Tal vez estén en el baño » subo al baño de mis padres y busco por el lugar secreto que tiene este, mi madre acostumbra a guardar las cosas ahí. Encuentro los cepillos y por accidente tiro una pequeña caja de cartón. Mi curiosidad puede más y la abro encontrándome con un sobre. «Es de mala educación ver cosas que no son tuyas » Sin mas rodeos abro el sobre.
– Son-imágenes-de Melissa – Las imágenes en mis manos son de Melissa y aquel tipo.
« ¡Esto tiene que ser un error! Mi madre nunca »
– ¡Mi amor, hemos llegado y traigo cosillas para ti! – escuchó gritar a Marina.
Tomo las fotos y bajo apresuradamente hasta llegar a ellas.
– ¡¿Madre, que significa esto?! – le entregó los fotos de Melissa a mi madre. – ¡¿Porque tienes estas fotos?!
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PAIN & LOVE
RomanceUn amor, una enfermedad. La traicion es algo que no se puede perdonar y menos si viene de la persona que más amas. ¿Debería existir una segunda oportunidad? 05|21|2021
