Santiago.
Froto mi cara para evitar dormir nuevamente, enciendo la lampara que hay en el buro al lado mío, diviso a Melissa. Esta profundamente dormida, su respiración es lenta su mirada transmite paz y tranquilidad.
Me levanto para darme una ducha, y prepárarme para ir hacia el set de grabaciones. No demoro mas de quince minutos para encontrarme listo.
Me acerco a Meli para despedirme de ella, esta semana nos la pasamos peleando demasiado y afortunadamente sus dolores han disminuido. Me recuesto a un lado de ella, y acaricio su cabello. Siento como se mueve, abre los ojos lentamente y posa su mirada en mí. Me brinda una gran sonrisa la cual me parece tierna.
- ¿Cómo estas amor? - le interrogo mientras comienzo a repartir besos por toda su cara.
- Estoy bien cariño. Tengo un poco de hambre, pero estoy bien.
Escucho sus palabras, pero no digo nada porque estoy muy ocupado besando su cuello. Con mucho cuidado voy descendiendo, pero por una extraña razón Marina viene a mi mente. Retiro esos pensamientos y me levanto para ir a ducharme pero el móvil suena llamando nuestra atención
La miro y ella asiente, camino hasta tomar el móvil, respondo sin ver de quien se trata saliendo de la habitación.
- ¿Santiago? - conozco la voz inmediatamente.
- ¿Sucede algo? –
- Necesito que alguien me lleve al set y me acorde de ti, ¿Crees que puedes llevarme?
Me levanto y me alejo de mi esposa para responder.
-Si por supuesto, te parece si paso por ti en cinco minutos.
- Claro te espero, besos.
Regreso con Melissa, pero al parecer no es necesario porque se encuentra justo detrás de mí, sé que está molesta su mirada me lo dice.
- ¿Marina? - me interroga enarcando una ceja.
- Meli, cariño...- intento explicar, pero me interrumpe.
- No te parece que Marina necesita mucho de ti.
- Mi amor, ella está pidiéndome un favor que me era imposible negarme. Además ella me apoyó cuando....
- ¿Imposible? Ella siempre está llamándote. ¿Dónde estabas tú cuando me accidente? - no le respondo- ¡Estabas con ella, preferiste quedarte con ella antes que acompañarme a casa! ¡¿Crees que no lo he olvidado?!
- No lo mires de esa forma...
- ¡¿Entonces cómo quieres que lo mire ah?! ¡¿Acaso eres tan idiota como para no darte cuenta de que le gustas a Marina?!
- No de nuevo Melissa, Marina es como una hermana para mí...
- Hermana si claro, Santiago se nota desde lejos que le gustas, ella y tu madre están contra mi Santiago... ¿cuándo te darás cuenta de eso? - sus ojos se empañan de lágrimas. Esta discusión la hemos tenido ya varias veces.
- No metas a mi madre en esto, mi madre es incapaz de planear semejante cosa. No la difames de esa forma, tu no has hecho un esfuerzo por lograr congeniar con ella. Siempre pones este ridículo pretexto, ya déjate de niñeces Melissa.
Niega- Santiago en que idioma quieres que te lo diga, tu madre me odia. ¿Cuándo será el día en que confíes en mí?
- No hablemos mas del tema Melissa, voy tarde hacia el trabajo.
- ¿La llevaras? – me mira.
-Ya me he comprometido - ella asiente y sube corriendo hacia el piso de arriba.
A veces odio este comportamiento de Melissa, ella era muy insegura, actúa aun como una niña pequeña.
Azoto la puerta de la entrada y subo al auto un poco molesto. Me toma diez minutos llegar hacia la casa de Marina. Intento llamarla al móvil, pero cuelgo inmediatamente al visualizarla. Ella me sonríe y sube al auto.
- ¡Santiago! - se sienta en el copiloto, tira de mi para abrazarme y darme un beso en la mejilla.
- ¿Lista? – le interrogo y ella asiente.
Por el camino nos las pasamos riendo y cantando, la verdad es que no había notado que Marina es muy graciosa y que además cuenta con una hermosa sonrisa.
Llegamos al set, Marina se encarga de tomar mi mano, me guía hacia la entrada y por segunda vez, las mismas corrientes eléctricas vuelven a invadirme.
Me siento bien con ella.
No hay preocupaciones, no hay estrés, no hay nada solo tranquilidad.
(...)
Son ya casi las tres de la tarde, he intentado miles de veces comunicarme con Melissa, pero esta no me responde. No puede ser posible que aun siga molesta.
- ¿Santi pasa algo? - escucho la voz de Marina.
- No Rina, no pasa nada- exhalo preocupado.
- ¿Estás seguro? te noto un poco estresado.
- No te preocupes no es nada- ella se acerca y comienza a masajear mis hombros. Su tacto me hace sentir nervioso.
- Disfruta Santi, relájate. – hago caso a sus palabras y cierro los ojos relajado. El silencio inunda el lugar.
- ¿Es sobre tu esposa verdad? – la pregunta de Rina me saca de mis cavilaciones.
Asiento- Este mes no hemos tenido otra cosa más que peleas. Su enfermedad la hace sentir insegura, tiene pensamientos deprimentes, esta mañana peleamos solo por una estupidez.
- Vaya, no pensé que un matrimonio fuera así de jodido, pensé que todo era amor y sexo.
Niego divertido- Antes de que ella enfermara todo era así, parecíamos dos jodidos adolescentes conquistando al mundo, pero ahora...
- ¿Ya no es lo mismo? – no digo nada.
- Bueno he escuchado que las penas con alcohol son buenas, ¿te parece si vamos al bar con los demás? - niego inmediatamente- ¿Crees que no me he dado cuenta que todas las salidas urgentes que solicitas son por ella? Tú también necesitas tu tiempo.
- Pero no la quiero dejar sola.
- Solo serán unas horas y después podrás irte, anda Santi lo necesitas.
- Está bien vamos.
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PAIN & LOVE
RomanceUn amor, una enfermedad. La traicion es algo que no se puede perdonar y menos si viene de la persona que más amas. ¿Debería existir una segunda oportunidad? 05|21|2021
