Melissa.
Ya no hay besos de despedida, no hay llamadas ni mensajes de él y mucho menos notas.
Ayer después de haber terminado de despedirme de Matthew llegue a casa un poco cansada de lo normal. Carmen me regañó al saber que salí, pero logré convencerla de que estaba bien. Nos la pasamos viendo películas, esta vez nos decidimos por ver Yo antes de ti.
Nuestras lagrimas no paraban de bajar con aquel final que le habían dado a la película. William y Louisa debieron haberse quedado juntos, el no debió morir.
Me dormí muy noche esperando a Santiago y darle las buenas noches, pero me había enviado un mensaje en el cual me avisaba que llegaría hasta después de media noche.
Intente esperarlo pero el sueño me venció, no le escuche llegar. Al igual que ya no lo escuchó irse.
Me apoyo de mis brazos para levantarme, pero estos apenas me responden. Intento levantarme y accidentalmente caigo propinándome un golpe en la cabeza.
La debilidad es notable en mi cuerpo, todo comienza a pesarme y vuelvo a quedarme dormida.
[...]
Bip, Bip, Bip.
« ¿Esos son los sonido de una máquina de hospital? »
Abro lentamente los ojos, y párpado rápidamente al sentir la luz lastimar mi vista. Miro mi alrededor para encontrarme a Carmen observando el panorama por la ventana.
–¿Carmen, qué pasó? – le interrogó ún poco confusa. Intento recordar algo el cual pudo haberme sucedido pero nada viene a mi mente.
– No lo se señora, cuando yo subí a dejarle el desayuno la encontré tirada en el suelo con mucha sangre a su alrededor. Intente llamarle al señor pero no me respondió. Así que le llame al señor Harry y la trajo aqui.
– ¿Santiago no te respondió? – ella niega.
– No señora, he estado intentando pero por más que trato no responde.
– No lo sigas molestando, seguro estará muy ocupado en las grabaciones. En cuanto vea las llamadas no dudará en devolverlas.
Santiago.
El director nos da un descanso y subo a mi camerino para cambiarme la ropa. Por el transcurso enciendo el móvil, tengo miles de llamadas perdidas de Melissa. Las cuales fueron hace una hora.
– ¿Con que aquí estas? – me dice Marina entrando por la puerta.
– ¿Necesitas algo? – le interrogó, e intento devolverle las llamadas a Melissa.
– A ti – me responde y se sube encima mío. Quita mi móvil de las manos y lo apaga.
– No queremos interrupciones – dice frotándose sobre mi.
– Marina...– intento detenerla.
– No te resistas Tiago, se que lo deseas al igual que yo. – dice besándome el cuello y comienza a desabotonar mi camisa.
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PAIN & LOVE
RomantikUn amor, una enfermedad. La traicion es algo que no se puede perdonar y menos si viene de la persona que más amas. ¿Debería existir una segunda oportunidad? 05|21|2021
