Veintiuno

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El sonido de la alarma había resonado una y otra vez, Eva sentía que aquel sonido haría que su cabeza explotara.

Había dado vueltas en su cama mientras cubría su cara con una almohada, la alarma había vuelto a sonar.

Eva tomó su teléfono para apagarla y dormir unos minutos más sin embargo se dio cuenta que al parecer era tarde, rápidamente saltó de la cama y fue a su baño, se lavó la cara y corrió a su armario para tomar su uniforme y empezar a ponérselo.

Lavó sus dientes, estaba mareada y todo daba vueltas, aquello le resultaba extraño, ni siquiera podía recordar con exactitud lo que había pasado la noche anterior o como es que había llegado a casa.

-¿Eva?- había cuestionado su madre mientras golpeaba la puerta de su habitación.

-Voy en un segundo- replicó la chica mientras tomaba su mochila.

No pasó mucho antes de que abriera la puerta y se encontrara con su madre lista para entrar.

-¿Por que estás usando uniforme?- había cuestionado sorprendida -Es sábado- completo.

Fue ahí cuando Eva volvió a revisar su teléfono y se dio cuenta que su madre tenía razón.

-No me di cuenta- había replicado casi en susurró intentado evitar ser escuchado.

-Eva... tenemos que hablar- dijo la mujer mientras entraba a la habitación y se sentaba en la silla del escritorio.

Aquella simple frase había hecho que un escalofrío corriera por el cuerpo de la chica, en tan solo unos segundos había empezado a sentir miedo.

Quizá podría estar exagerado sin embargo la fría expresión del rostro de su madre contaban otra historia.

-¿Quizá tienes algo que deba saber?- había cuestionado mientras su mirada se endurecí más.

-¿De que hablas?- Eva había intentado lucir calmada, bueno así es como debía lucir alguien que no tenía culpas, pensó.

-Te daré otra oportunidad- había vuelto a decir la mujer mientras masajeaba sus sienes, era claro que estaba molesta.

-No se de lo que hablas- expreso la chica mientras daba leves pasos hacia atrás, no quería estar ahí.

-¿Entonces no sabes de quién es esto?- replicó la mujer mientras sacaba de su abrigo una caja.

Aquello había sido fácil de reconocer y era obvio que había sido encontrada con las manos en la masa, podía negar que era suyo sin embargo eso sería muy evidente, así que decidió dar otra respuesta.

Era un prueba de embarazo.

-Me ofende que aún no confíes en mi- replicó la chica, no quería ponerse a la defensiva pero un poco de teatro no le haría mal a nadie.

-¿Como esperas que confíe en ti si haces esto?- replicó la mujer mientras le aventaba aquella caja a los pies.

-Cálmate... eso no es mío... bueno lo tengo yo pero le pertenece a una amiga... dijo que sus padres revisan sus cosas y me ofrecí a guardársela sin darme cuenta que mis padres tampoco confían en mi.

No estaba segura de que su madre le hubiera creído sin embargo había hecho lo que podía.

-¿Quiero conocerla?- replicó la mujer.

-Me pidió que guardara su secreto y lo haré... incluso si crees que es mío.

-No entiendes que esto es muy delicado... sabes cómo reaccionará tu padre si supiera esto... acaso no fue suficiente para ti con lo que sucedió la última vez- Eva no pudo evitar bajar su cabeza, quizá aquello había sido un golpe bajo.

-Te lo dije y lo repito... no se que pasó... no se que me pasó... sabes que si pudiera regresar el tiempo lo cambiaría... cambiaría todo lo que pasó- los ojos de la chica habían empezado empaparse de lágrimas.

-Quiero confiar en ti... pero parece que aún no quieres mejorar- la mujer había dado un último suspiro para luego salir de la habitación mientras azotaba la puerta.

-Yo estoy bien... siempre lo he estado- replicó la chica mientras caía al suelo y lágrimas caían por sus mejillas, estaba enojada, había sido torpe y poco precavida, había sido descubierta... pero no podía volver a correr ese riesgo menos cuando alguien tan importante para ella peligraba.

Podría decírselo a Namjoon pero temía que él quisiera apartarse de ella y más cuando está le había dicho lo que sentía por él... quizá hace unos meses eso no hubiera importado mucho peor ahora, justo ahora cuando él se había convertido en su motivo para despertar cada mañana era cuando menos deseaba dejarlo ir.

IDÍLICO |+18| KNJ Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora