CAPITULO 9

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-NARRA NOELIA-

Sé que será una noche muy larga, creo que ya es hora de hablar sobre esto y así podré ir a Francia y cumplir ese sueño, pero tengo miedo de descubrir algo, o peor...

Salí del ascensor y abrí la puerta de mi apartamento, respiré hondo y vi a Finn dormido en la sala, dejé mis cosas lentamente, me quité los zapatos para evitar hacer el menor ruido posible, anduve de puntillas, puse mi atención en Finn durmiendo, estaba tan tranquilo, con una mano en el pecho y en la otra tenía el mando de la televisión en sus mano, con el pijama puesto que era un pantalón de cuadros rojos y blancos y camisa blanca sin mangas, su  pelo estaba despeinado pero que le quedaban tan bien, sonreí al verlo, deje de mirarlo y subí las escaleras y me giré para ver si se había despertado y me golpeé con la esquina de la mesa, cerré los ojos, me giré otra vez para ver a Finn y vi que se movía.

Finn: ¿Noelia? -dijo frotándose los ojos- volviste - se sentó y se giró para mirarme-

Yo: Si, pero creo que será mejor que hablemos mañana, ya es tarde -fingí un bostezo-

Finn: Son las 22, todavía es temprano -sonrió-

Seguí subiendo las escaleras y cuando menos me lo esperaba Finn cogió rápidamente mi mano y lo  hizo para que me girase.

Finn: Por favor, necesitamos hablar 

Yo:  Vale -dije nerviosa-

Me  guio  hasta la cocina.

Finn: ¿Quieres tomar algo? -dijo mirándome-

Yo: Un nestea por favor 

Finn: Vale, si quieres vete a la sala, ahora voy yo

Me giré y me fui hacía el sofá donde estaba Finn antes, solo la lámpara y la televisión alumbraban el salón aparte de la gran ventana que tenía una vista preciosa de las estrellas y de la ciudad, llegó Finn con una lata de nestea y una botella de agua y se sentó.

Finn: Toma -dijo dándome la lata-

Yo: Gracias -la abrí-

Un silencio incómodo se formó en la sala, Finn  tomó un trago de su botella de agua, me miró, creo que Finn notó mis nervios, tengo miedo a decir mis sentimientos pero el sabía como hacer.

Finn: Noelia, confía en mí -se acercó un poco a mi-

Yo: Finn, no es que no confíe en ti, creo que es solo que mi burbuja no se ha reventado, la burbuja de mi familia, mi padre  y mi madre, y ahora la otra burbuja donde no me siento parte de ella y mis sentimientos quieren entrar en la otra burbuja, en aquellos días donde mis padres eran felices.

Finn: Tranquila, te entiendo, recuerda lo que te dije, yo pasé por lo mismo,  pero el tiempo todo lo cura -acarició mi mano-

Yo: Eso es lo que me preocupa, ha pasado mucho tiempo y no locura, no se que hacer para reventar a esa burbuja y que se quede en el pasado -suspiré-

Finn: ¿Sabes que hizo que mi burbuja reventase? -me miró-

Yo: ¿Que? 

Finn: Tu madre y tu -sonrió-

Yo: ¿Como?

Finn: Antes de que mi padre conociese a tu madre era muy diferente, era triste y cuando la conoció su sonrisa volvió, todo volvió a la normalidad y eso hizo que cambiase y ver que tu te sentías igual que yo, me hizo sentirme parte de la familia, se que no te gusta que te diga esto pero es verdad, el tenerte aquí me sirvió de mucho -me miro fijamente-

Yo: Soy tonta -junte mis piernas y me escondí en ellas-

Finn: No digas eso porque no lo eres -tocó mi espalda-

Yo: Si lo soy, te trate mal, tu eres un buen chico -dije llorando-

Finn: Yo también tuve culpa y en algunas ocasiones me pasé contigo -suspiró-

Yo: Pero yo era una perfeccionista,  que quería que las cosas fuesen como antes, y no entendía que estaba en otra casa -dije llorando-

Finn: Hacemos una cosa, olvida el pasado  y empecemos de nuevo ¿Vale? -levantó su mirada-

Mis ojos estaban llenos de lágrimas, al igual que mis  mejillas, era la primera vez en mucho tiempo que hablábamos sin pelear, Finn con esa mirada que puede enamorar a cualquier chica, con esos ojos con un brillo diferente al de todos, con un color  precioso.

Yo: Yo...-me  interrumpió el timbre-

Finn: ¿Quién será?  -dijo extrañado-

Yo: Ve a abrir, puede que sea algo importante -me limpié las lágrimas-

Finn pasó su dedo por mi mejilla y limpió unas cuantas gotas, sonrió y se levantó, al llegar a la puerta...

Paulina: ¿Nos vamos? -dijo con un tono molesto-

Al oír que era ella, me levanté rápidamente y subí a mi habitación, Finn se giró y vio que subía las escaleras, se giró de nuevo  para ver a Paulina.




365 DÍAS JUNTO A ELLA.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora