Era una mañana fría y nublada, yo cogí una taza y me preparé un café, me puse una manta sobre mi espalda y cogí la taza entre mis manos para calentarme un poco, mirando la bonita ciudad de Nueva York, el sol estaba dando sus primeros rayos del día, desde la gran ventana veía una bonita vista, me encontraba de lo más relajada, tomando unos sorbos de café y mirando.
Finn: Buenos días Noelia -Cogió sus llaves-
Yo: Buenos días Finn -Dije sin dejar de mirar la ventana-
Finn: Hace frío - Dijo frotándose las manos-
Yo: Lo sé -tomé café- ¿A donde vas? -Le miré-
Finn: Iré a patinar un poco -sonrió-
Yo: Vale -miré de nuevo por la ventana-
Finn: Cuando vuelva me gustaría terminar la charla de ayer -sonrió-
Yo: No lo sé, creo que ayer hablé de más -reí-
Finn: Pero... necesitamos saber más para llevarnos bien
Yo: Llevamos dos días sin pelear, creo que vamos bien -sonreí forzosamente-
Finn: Pero todavía me hablas fríamente -dijo un poco molesto-
Yo: ¿Qué quieres que haga? ¿Qué cambie de la noche a la mañana?
Finn: Yo trato de cambiar, pero veo que tu no quieres ni tocar el tema -Dijo enfadado-
Yo: ¿Sabes que? Mejor vete a patinar, me arruinas la mañana -Me di la vuelta-
Finn: Odio cuando te pones en tu plan de digna -Dijo siguiéndome-
Yo: Finn, por dios, ahora eres un santo que no hace nada -Dejé la taza en la mesa-
Finn: Yo trato de ser bueno contigo, trato de hablar y tu eres muy cortante, pienso que pierdo mi tiempo tratando de caerte bien -Me dirigí a la puerta-
Yo: Claro que lo pierdes, mejor sigamos como antes, dejemos de hablar y así no nos mataremos, anda ve a patinar, déjame aquí sola para descansar de ti -A Finn le molestaba mucho cuando trataba de hablar conmigo no le mirase a los ojos o que mis respuestas fueran muy cortas y secas, por más que quiera no puede hacer que nos llevemos bien, por alguna razón no soporto estar junto a Finn.
Admito que soy muy fría con Finn siendo el el que me quiere sacar conversación, pero no puedo, no puedo hablar con el, me siento incómoda, además estoy muy enfadada con el por todo esto, quiero que mis padres aun viviesen juntos, pero el maldito trabajo de mi padre lo estropeó y ahora me encuentro con la familia Wolfhard con un hijo insoportable.
Me acosté en la cama, me giré de lado donde estaba la ventana, me tapé con una manta y me metí en mis pensamientos.
-FLASHBACK-
Mamá: Hija ya tienes todo listo –Entro a mi habitación-
Yo: No quiero irme -Dije enfadada-
Mamá: Ya habíamos hablado de esto, no quiero volver a hablar del tema -Cogió mi maleta-
Yo: Yo quiero quedarme aquí, en mi casa, no en la de Eric -Me levanté enfadada-
Mamá: Ahora el y yo estamos casados, y tu debes vivir con nosotros como una familia -Cogió mis cosas-
Yo: ¿Puedo vivir sola
Mamá: No
Yo: Soy lo bastante madura para vivir sola -Crucé los brazos-
Mamá: Nunca dije que no lo fueses, solo tengo miedo a que te pase algo -Me dio un beso en la frente- Ahora ve a despedirte de tu padre, tenemos que irnos -Salió de mi habitación-
Vi salir a mi madre, estaba enfadada y frustrada en ese momento, amaba mi casa, amaba vivir con mis padres y ahora todo se terminó.
Bajé las escaleras, mi madre y mi padre estaban hablando, después de todo no se peleaban, era como si fuesen buenos amigos, mi padre todavía quería a mi madre pero el trabajo les separó, mi padre siempre viajando y tenía poco tiempo para ella.
Papá: Adiós mi niña -Me abrazó-
Yo: No quiero irme –Se me cortó la voz-
Papá: Lo mejor es que vayas con tu madre, recuerda que siempre trabajo, ya ves lo que paso –Dijo acariciando mi pelo-
Yo: ¿Me vendrás a ver? -Dije llorando-
Papa: Claro, te llamaré y te iré a ver siempre que pueda, te lo prometo -Me abrazó fuerte-
Yo: Eso espero, te quiero -Le miré-
Papá: Y yo a ti -Dijo secando mis lágrimas-
Papá saco mis maletas y las subió al coche de mi madre, después de despedirnos, mi madre arrancó el coche, yo empecé a llorar al alejarme de la casa en donde había crecido, donde viví mis mejores momentos junto a mis padres, papá me dijo te quiero desde lejos, yo conseguí leerlo de sus labios y le mandé un beso. Después de un largo camino a mi ''nueva casa'' mi madre llamó a la puerta, Eric abrió la puerta y la abrazó, yo aun estaba en el coche enfadada y llena de lágrimas, mi madre me había dicho que me tranquilizase, que no quería que diese esa impresión, pero no me importó, me baje del coche y me puse junto a la puerta.
Lo que más temía pasó, desde pequeña mi mayor miedo era que mis padres se divorciasen y ahora está pasando, me encantaría quedarme en casa con ellos dos, pero tenía que pasar esto y ahora tendré que vivir con los Wolfhard.
Entramos a la cama y Eric llamó a sus hijos.
Eric: Hijos, ya llegaron -Dijo entrando con las maletas-
Mamá: Sonríe -Me dio un pequeño codazo-
Yo: ¿Hay alguna razón para eso? -La miré seria-
Solo me miró con una mirada de enfado, pero no podría hacer nada, de pronto, se escucharon risas, eran Finn y Nick que venían bromeando, solo rodee los ojos, me sentía como si estuviese en mi propio funeral.
Eric: Hijos, ya llegaron Celia y Noelia, desde hoy vivirán con nosotros.
Finn me miró, noto mi enfado y tristeza, a Finn le recordó cuando sus padres se divorciaron, con los años aprendió a vivir con eso, fue duro al principio para el, pero ahora esta abierto para una nueva vida junto a ellas, Finn me dedicó una sonrisa, después de hablar un poco, Eric mandó a Finn a que me enseñase mi nueva habitación.
Finn: Aquí es - dijo abriendo la puerta- ¿Te gusta? -sonrió-
Yo: Solo quiero estar sola, déjame por favor -entré en la habitación-
Finn: Noelia, entiendo como te sientes, yo estuve así, como tú, veras que con el tiempo todo pasará -dijo amable-
Yo: Nadie entiende como me siento, hasta mi propia madre, por favor déjame sola -me acosté en la cama-
Finn: Bueno, si necesitas hablar con alguien, aquí estoy -cerró la puerta-
En cuanto escuché que cerró la puerta, rompí en llanto, me sentí culpable de tratar así a Finn, pero no me sentía nada bien, además de no querer estar ahí.
-FIN DEL FLASHBACK-
No evité volver a llorar con el agrio recuerdo de ese día. Después de volver a derramar lágrimas como ese día me quedé dormida, al despertar miré el reloj, eran las 18 de la tarde, me froté los ojos y baje a la sala y me encontré a Finn con Paulina.
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365 DÍAS JUNTO A ELLA.
FanfictionLa familia Wolfhard Fernández es como toda familia después de un divorcio, el señor Eric Wolfhard al divorciarse de su esposa Mary Jolivet encuentra el amor con la señora Celia Fernández, al conocerse vuelven a creer en el amor, ellos dos tienen hij...
