-NARRA NOELIA-
El taxista me llevó hasta la casa de mi madre, no sabía como iba a hacer, necesitaba mis cosas y estaban en el apartamento y no volvería a ese lugar, le pagué al taxista y bajé, llamé al timbre y Eric me recibió.
Eric: Hola Noelia -me abrazó-
Yo: Hola Eric ¿Ya ha vuelto mi madre? -dije seria-
Eric: Salió hace un rato, fue a por tus billetes -sonrió-
Yo: Lo sé, le pedí yo si me los compraba ahora -le miré-
Eric: ¿Te pasa algo? Tienes los ojos llorosos -dijo preocupado-
Yo: Tengo alergia, se me pasará -suspiré-
Eric: ¿Quieres que vayamos a la sala a esperarla -sonrió-
Yo: Claro -dije tratando de sonreír-
No pasó mucho tiempo cuando llegó mi madre, fui junto a ella inmediatamente, ya quería irme de New York, salir de ahí y olvidarme de lo que pasó.
Mamá: Hija, aquí tienes tus billetes, el avión sale hoy a las 20:30 de la noche -me los dio-
Yo: Gracias mamá -la abracé-
Eric: Espero que te lo pases muy bien -sonrió-
Mamá: ¿Cuánto tiempo vas a estar allí? -dijo triste-
Yo: No lo sé, creo que un tiempo largo -suspiré-
Mamá: Te esperaré con los brazos abiertos mi amor -me abrazó-
Yo: Te quiero mamá -le di un beso en la mejilla-
Eric: Adiós Noelia, mucha suerte -me abrazó-
Yo: Gracias, en serio, gracias por esto -le devolví el abrazo a Eric-
Al terminar de despedirme de ellos, salí de nuevo para coger un taxi, me iría a comprar algo de ropa y una maleta para llevar todo, no volvería a por mis cosas.
Al terminar de comprar todo, miré mi reloj, eran las 19:20, de nuevo cogí un taxi para ir directa al aeropuerto, por suerte tenía mi pasaporte en mi cartera, saqué la ropa de las bolsas y las puse en la maleta, en unos minutos ya había llegado al aeropuerto, bajé la maleta, caminé hasta donde se facturaban los billetes y esperé la cola.
-NARRA FINN-
Estuve buscando a Noelia con desesperación, hasta que terminé llegando a casa de mis padres.
Eric: ¿Y este milagro de que vengas hijo? -me abrazó-
Yo: Estoy buscando a Noelia, estoy preocupado, no la veo desde esta mañana -dije apurado-
Celia: ¿No te lo dijo?
Finn: ¿El que? -dije nervioso-
Eric: Ya le dimos sus billetes para que fuese a París, seguro que con la emoción se le olvidó despedirse de ti -dijo riendo-
Yo: ¿A qué hora se va? -dije con un nudo en la garganta-
Celia: Ya debe de estar cogiendo el avión -miró el reloj-
Yo: Tengo que despedirme de ella -salí corriendo de la casa-
Eric: Vaya, creo que ya se quieren -sonrió-
Celia: Si, sabía que terminarían queriéndose como hermanos -miró a Eric-
Llamé a un taxi y me llevó rápidamente hasta el aeropuerto, el reloj marcaba las 20 en punto de la noche, aun tenía tiempo, al llegar al aeropuerto corrí hasta el edificio, miré por todas partes y no encontré a Noelia por ninguna parte, la desesperación me aumentaba cada vez más.
Caminé hasta mirar la pantalla con los horarios, el avión de Noelia estaba apunto de despegar, miré la sala donde facturaban los pasajeros del vuelo a París, era la 3B, corrí con todas mis fuerzas, vi a Noelia que estaba apunto de subirse al avión, corrí más rápido, ya no sentía mis piernas.
Yo: ¡Noelia! ¡Espera! ¡No te vayas!
-NARRADOR-
Finn gritaba con desesperación, Noelia alcanzó a oírlo, Finn estaba cerca de ella, Noelia no podía creer que la hubiese seguido, ella no quería ni verlo, sabía que caería en sus pies y no sería esta vez, ya no, Noelia no se giró a mirarlo y subió rápidamente al avión.
-NARRA FINN-
Yo: ¡Noelia! Por favor no me dejes -dije desesperado-
-NARRA NOELIA-
Cerré los ojos, no quería ni oírlo, ya no, tomé asiento en el avión, cogí mi iPhone y puse música, eso me haría olvidar un poco a Finn, vi por la ventana como el seguía gritando con desesperación pero ya era inútil, el avión ya había despegado.
-NARRA FINN-
Me rendí al ver al avión despegar, me senté en la sala de espera, las lágrimas no tardaron en salir, Noelia se había ido y sabía que había el peligro de que Noelia no volviese, pensé que yo podría ir hasta París pero sería uno en un millón de encontrarla en París.
ESTÁS LEYENDO
365 DÍAS JUNTO A ELLA.
FanficLa familia Wolfhard Fernández es como toda familia después de un divorcio, el señor Eric Wolfhard al divorciarse de su esposa Mary Jolivet encuentra el amor con la señora Celia Fernández, al conocerse vuelven a creer en el amor, ellos dos tienen hij...
