Ella solo quería ser amada, pero la gente la malinterpretaba cuando ella decía eso.
Ella no necesitaba un chico o una chica, no necesitaba ni quería un amor ajeno, ella quería el suyo, quería amarse, quería mirarse al espejo y sentirse que era lo ún...
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Ahora, en la actualidad, mientras veía a Amber alimentando a su pequeña hija, Alex pensaba en aquella vez, hace mucho tiempo atrás, cuando Amber volvió de su retiro espiritual y recordó cómo lo besó, como lo miró y como sin darse cuenta le hizo un nudo ciego a su corazón.
Narra Amber: Un paso adelante, tres atrás...
Si no estuviese haciendo una coreografía podría decir que de eso se trata mi vida, de avanzar un poco y luego, con una patada mortal, la vida me envía en un viaje de una sola escala al principio.
Caí al piso, como parte de la coreografía, pero he pasado mucho tiempo de mi vida en el piso, es como mi segundo hogar, pero como siempre, me sigo moviendo hasta que encuentro una forma de levantarme luciendo poderosa y doy una vuelta, solo como para mostrar que soy una diosa inalcanzable.
Obvio que no lo soy, pero todo es cuestión de que te lo creas ¿no?
Gire y moví mi cadera guiada por los movimientos de mis brazos, para después seguir bailando, tirándome al piso, girando, tratando de olvidarme de Alex, pero ¿cómo podría? ¿Cómo lo haría cuando no ha dejado de mandarme mensajes en todos estos días en los que no he salido del caserón.
Gruñí al sentir mis rodillas chocar contra el piso, pero ahora no tuve ganas de levantarme, solo me arrastre hasta apoyar mi espalda en la pared y evite levantar mi vista hacia el espejo.
No me gusta mirarme al espejo, me siento mal cuando lo hago, no me veo linda, no me veo nada lindo, solo me veo los defectos y además no me gusta mirarme a mi misma a los ojos, es como si pudiese ver toda mi historia a través de ellos y aunque es absurdo se siente como si el dolor me abrazara.
—Había mucho enojo en ese baile— susurró alguien y miré a través del espejo para ver a mi hermano, mirándome con una sonrisa.
—Colton— sonreí.
Colton no es el mejor hermano mayor del mundo, pero esta cuando lo necesito, me escucha, me aconseja y me hace sentir que pertenezco, no me hace sentir como una rara.
Él se sentó a mi lado y aunque no se lo dije, él supo que necesitaba un abrazo, así que rodeó mis hombros, mientras yo apoyaba mi cabeza en su hombro y casi sin motivo me puse a llorar. Desde pequeña he sido buena conteniendo mis emociones, pues prefería molestarme conmigo misma a molestar a los demás, pero Colton siempre me descubría.
—¿Qué sucede, pequeña?— el me acarició el cabello, para después besar mi frente.
—Me he enamorado— confesé, lo que para mi es la peor cosa que he hecho.
Enamorarme no es algo que yo quisiera, prefería la soledad con respecto a la vida amorosa, ya que había decidido que no amaría a nadie hasta que no me amara a mi misma, pero que trabajo difícil me he impuesto, además, desde que recuerdo estoy enamorada del idiota de Alex.