"Who are we?"
—¿Qué haces aquí?
La voz salió igual de brusca que el movimiento precipitado de abertura de puerta y la vena de la frente de Sunhee tembló de inmediato, igual que su nula paciencia.
—Vine a preguntar algo a tu hermano pero claramente no está. Me voy.
Quiso hacerlo, pero sus pies no respondían a las órdenes de su cerebro, aunque en los últimos días no consideraba que su razón estuviera yendo por el camino correcto, pero no le importaba.
—¿Para qué lo necesitas?—Le gruñó de inmediato la omega frente a ella, molesta por su presencia—Puedes dejarle un mensaje. No tenías necesidad de venir.
—No puedo hablarle por mensaje, pero dudo que lo puedas entender.
El cuerpo de HoRan se tensó tan pronto como el inmediato insulto salió de los labios rojizos de la chica parada en el porche de su casa y se obligó a respirar muy profundo.
—Largo de mi casa, ya viste que Hoseok no está aquí así que no tienes nada que hacer en estos rumbos.
Unos sollozos vinieron del interior de la casa y la mirada burlesca de Sunhee apareció, haciendo temblar a HoRan del coraje.
Una cosa era tener que soportarla cuando visitaba a los Jeon, ambas sonriendo falsamente y aunque en realidad no conversaban mucho por no querer suscitar preguntas por parte de ambas familias, la verdad era que la tensión entre ellas era tan intensa que su instinto quería lanzarle hostilmente y atacar.
Por lo que ninguna oportunidad se desperdiciaría si se encontraban a solas.
—Vi que terminaste teniendo a tu cría—Se burló la morena, agitando su estilizado cabello y no le pasó desapercibida la comparación indirecta: Porque Sunhee estaba ahí, tan pulcra y acicalada como nunca, con las joyas adornando su limpio cuello y sus ropas de marca ajustándose a su cuerpo con esmero. Mientras que HoRan se encontraba con sus viejas pijamas que usaba para estar en casa, la piel pálida y reseca a causa de los malestares de la ruptura de marca y es que no podía siquiera intentar verse un poco bien, no cuando aquella horrible cicatriz terminaba anulando sus intentos de verse decente.
Tembló aún más de rabia y pareciera que su hija sintiera el estado de su madre, porque sus sollozos se convirtieron en gritos desesperados.
—Y tú sigues prendida a alguien que no te quiere. No cambias nunca.
Pero Sunhee balanceó su mano delgada sobre su vista, siendo imposible no mirar el resplandor de un anillo de compromiso.
HoRan rió.
—¿Y eso de ahí?—Preguntó son sorna, apuntando a su cuello igual de puro que siempre, a diferencia de ella—No veo una marca pero claro, es Taehyung de quien hablamos. Y Taehyung nunca te va a querer de la manera enfermiza en la que tu lo amas. No es tonto, no te va a marcar y en el fondo, lo sabes.
Y con una sonrisa en el rostro al ver el ojo de la morena crispar, se encerró nuevamente en la tranquilidad de su cueva para brindarle las atenciones a su hija que necesitaba, maldiciéndose al pensar que era buena idea quedarse en casa de su hermano para buscar algo confortable ya que la presión de la marca y el lazo roto aminoraba un poco con la esencia de un alfa tan cercano y aunque el chico no estuviera, su olor familiar reconfortaba a ambas.
Escuchó un auto arrancar y se permitió suspirar, con su pequeña niña en brazos arrulladores.
HoRan no odiaba a Sunhee. Sí, la hacía rabiar con sus aires de superioridad que jamás cambiaron, pero no la llegaba a odiar, no podía.
ESTÁS LEYENDO
EUPHORIA |KTH & JJK|
FanfictionJungkook sentía tentación por lo prohibido, pero el alfa de su hermana había sido el inicio de su completa perdición. "𝘋𝘪𝘮𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘢𝘳𝘦" Murmuró el omega, demasiado cerca de sus labios, haciendo estallar su interior en bombardeos de adrenali...
