Me desperté gracias a que el despertador volvió a sonar. Otra vez.
Maldito despertador. -pensé-.
Lo miré y era las 9:15 de la mañana. Me froté los ojos, me esperacé, me levante de la cama y me dirigí al armario a elegir la ropa que me iba a poner para ir al médico. La cogí y me di una ducha rápida, me puse unas leggins negras unas bambas blancas y rosas, una camiseta de rayas blanca y negra y una sudadera blanca rosa y amarilla y bajé a la cocina, donde ya estaban todos, incluído Fer.
-Buenos días.- Saludé.
-Buenos días.- Saludaron todos.
-¿Lista?.- Me preguntó mi padre.
-Lista.- Asentí.
Me levanté y nos dirigimos al coche, me monté, me puse el cinturón y nos dirigimos al hospital. Llegamos en unos 15 minutos y aparcamos. Entramos en la sala de espera y esperamos.
-Señorita Miller, pase por favor.
Entré y mi padre junto a mi y nos sentamos ya que nos dio permiso para sentarnos. La verdad es que estaba bastante nerviosa por si me decía que ya no podría seguir con el tratamiento, cosa que sería realmente malo.
-Bueno Nikki, como ya sabrás hace dos semanas te hicimos unas pruebas y la verdad es que han salido genial, tu cuerpo responde genial al tratamiento y todo va bien, pero no adelantemos acontecimientos, porque toda teoría puede fallar.
-Lo sé Doctor, pero la verdad es que estoy muy contenta por lo que me ha dicho ya que no todo el mundo tiene la suerte que tengo yo.
-Si, lo sé, tu sigue como hasta ahora y todo irá bien.-
-Vale.- Sonreí
La verdad es que estaba muy contenta, todo iba muy bien, eso quería decir que me iba a curar y podía hacer cosas como una chica normal, deporte y esas cosas. Nos despedimos del Doctor Dunne y nos fuimos para la casa donde nos esperaban Emma, Rose, Ethan y ahora Fer.
-Hola.- Dije sin poder ocultar mi enorme felicidad.
-Que contenta vienes tu ¿no? ¿Que te ha dicho el Doctor Dunne?.- Me preguntó Fer.
-Pues nada, que todo está bien, que mi cuerpo responde muy bien al tratamiento pero que no hay que adelantar acontecimientos.-
-¡Bien!.- Me cogió dándome dos vueltas por los aires ya que sabia que me mareaba.
-Me alegro muchísimo mi niña.- Me abrazó Rose.
-Me alegro mucho Nikki.- Me abrazó Emma.
Todos miraban a Ethan, incluída yo.
-Yo también me alegro mucho.- Se acercó, me dio un abrazo y me susurró. -No sabes cuanto me alegro.- Y me depositó un pequeño beso en la mejilla.
-Gracias.. A todos.- Les Sonreí.
Mi padre con Emma y Rose se quedaron en la cocina mientras que Fer, Ethan y yo nos fuimos al salón. Pusimos musica y nos tumbamos en el sofá.
-Nikki.- Me llamó Fer.
-Dime.- Abrí los ojos ya que estaba bastante relajada escuchando música y miré hacia donde se encontraba tumbado.
-¿Te gustaría hacer algo mañana?.-
-¿Dormir?.- Miré a Ethan con duda quien me miraba sonriendo.
-Digo de salir por ahí.-
-Pues no he pensado en nada.- Me encogí de hombros.
-Vale.-
Me volví a tumbar y mi padre entró al salón con Emma.
-Ahora volvemos, no tardamos.- Dijo mi padre y salieron por la puerta
-¿A dónde van?- Pregunté.
-Van a hacer unas compras.- Me contestó Rose.
Los chicos se miraron y noté que me ocultaban algo, no eché mucha cuenta y me volví a concentrar en la música. Al cabo de una hora mi padre y Emma llegaron pero sin ninguna bolsa.
-Hola.- Saludaron los dos.
-¿Y la compra?- Pregunté extrañada.
-¿Eh?.- Frunció el ceño mi padre.
-Está en el coche.- Contestó rápidamente Emma.
-¿Qué me estáis ocultando?.- Pregunté sin más.
-Nada cariño.- se acercó mi padre y me abrazó alentándome.
-Esta bien, me voy al jardín.-
Dicho esto, me fui al jardín y me tumbé en el esponjoso césped. Sabía que me estaban ocultando algo, lo sabía, pero no quería que hubieran mas malos rollos en casa. Me quedé tumbada mirando el cielo azulado, no había mas de unas cuatro nubes salteadas, me relajaba mucho.
Al cabo de unos minutos, me levanté y me dirigí a mi habitación, me tumbé en la cama y miré mi móvil, tenía dos mensajes y una llamada. Miré quien era y era un numero que no conocía, ¿quién sería? Di a rellamada y esperé a que descolgaran.
-¿Diga?- contestaron al otro lado del teléfono.
Me quedé en silencio.
-¿Ethan?- volvieron a hablar y decidí colgar al escuchar el nombre de Ethan. Me quedé en shock.
Me quedé un rato pensando y me fui a la ducha, me duché y me vestí con unos shorts blancos con rayas azules, una blusa azul y mis bambas blancas y bajé al salón donde todos estaban hablando. Al verme se quedaron callados.
-¿Qué pasa? ¿por qué os calláis al verme?- Pregunté extrañada por el comportamiento de todos.
-Nada mi niña, sólo hablábamos del día que hace hoy.-
-Mentira. ¿Por qué coño me mentís todos?- Me enfadé y salí de casa.
Caminé hacia mi parque favorito y me senté bajo un árbol, me ouse los auriculares y puse el volumen lo más alto posible. Una media hora después me levanté y al hacerlo choqué con algo, más bien alguien.
-Lo siento, no te vi.- Me dijo un chico.
Tenía unos ojos verdosos bastante bonitos, el pelo rubio y algo largo, llevaba una camiseta con una sudadera abierta, unos vaqueros pitillo y unas botas por los tobillos, era bastante guapo y tenía estilo.
-No pasa nada.- Le di una sonrisa en forma de disculpa.
-¿Eres de por aquí?.- Me preguntó.
-Si, bueno, vivo dos calles más abajo, pero me gusta este parque, ¿y tú? Nunca te vi por aquí.- Contesté.
-Llegué hoy, me he mudado con mi madre y mi hermano pequeño.
-Oh, genial, ya me tengo que ir, bienvenido.- Le sonreí y me fui.
Caminé y llegué a mi casa donde, por cierto, no había nadie. ¿Pero que pasa hoy en esta casa? Me pregunté a mi misma. Subí a mi habitación y me tumbé en la cama a escuchar música. No se porque todos están tan raros hoy. No pensé más y decidí ir a darme una ducha de agua caliente, necesitaba relajarme. Cogí mi pijama y me fui a la ducha, me desnudé y me quedé observándome en el espejo. Estaba muy delgada. -pensé-. Dejé de mirarme en el espejo y me metí a la ducha, abrí el grifo y me quedé bajo la lluvia artificial. Una vez terminé de ducharme me salí de la ducha, me sequé el cuerpo, me vestí con mi pijama turquesa con muñequitos y me sequé los pelos.
Decidí bajar a ver si ya había llegado alguien, pero nada, nadie había en casa aún. Me preparé un sándwich con jamón cocido y queso junto a un zumo de naranja y me lo subí a la habitación. En esta me tumbé en la cama, puse una película en el portátil y me tomé mi cena viéndola.
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Mi insoportable hermanastro.
RomanceEntré al baño y vi a Ethan con solo unos boxers puestos. -¿Te gusta lo que ves?- Me preguntó alzando una ceja. -No.- Respondí cortante. -Que pena que no te lo creas ni tu cariño.- me sonrió con una ceja levantada. -No soy tu cariño, imbécil.- Frunc...
