Transcurrieron los meses y la vida de Gojo Saturo giro a 360 grados, no podía seguir pensando en la castaña que ahora se encontraba en Estados Unidos. Tenía que pensar en su futuro, en lo que hará una vez que se gradué y el cual ocurrirá en dos semanas. Se le había venido a la mente convertirse en profesor para cambiar la educación actual que se rige en la Academia Jujutsu, la encontraba anticuada y por la forma retrograda que pensaban las cabecillas actuales, creaban a hechiceros que no les importaba mucho la vida de los demás. Con solo eliminar maldiciones y obedecer lo que los altos mandos decían, ellos felices.
"Desgraciados" – pensaba Satoru con una leve molestia en su rostro.
Aunque estaba seguro de su decisión, de igual manera quería escuchar opiniones. Pensó en su compañera Ieiri pero estaba al cien porciento que se burlaría o no le diría nada. Después en su maestro Masamichi Yaga, pero este lo descartó de cuajo. Incluso pensó en Mei Mei pero su mente se le nublo con puros símbolos de yenes. Suspiró derrotado.
Dedicó su vista al suelo para que una leve sonrisa se dibujara en su rostro, recordó que hubiera sido ideal que su examigo Suguru estuviera con él, tal vez le hubiera dado el visto bueno, pero no sabía donde estaba y que estaba haciendo. Le dolió el pecho.
Giró la cabeza varias veces para dejar de pensar en esas cosas y se dirigió al comedor del colegio. Una vez dentro se sentó en una silla y sacó de uno de sus bolsillos una paleta y empezó a saborearla. Veía atento como los árboles se teñían de colores cálidos por la entrada del otoño, colores que le traían imágenes de cierta morena. Chasqueó la lengua, no le hacía gracia pensar en ella, pero ¿Qué podía hacer? Era la primera vez que le gustaba alguien, que sin enterarse sus emociones se volvían locos cuando ella estaba cerca. Obviamente lo ocultaba perfectamente, y cree que por hacer tal acción se sentía confundido.
A lo lejos podía ver a algunos estudiantes jugando, conversando e incluso entrenando. ¿Y él? Sentado en una silla con cara de "no quiero que nadie se me acerque", porque persona que pasaba sentía una mirada asesina proveniente del otro lado de la ventana.
- Oye. – sintió el albino como algo le golpeaba la cabeza, haciendo que este se girara de golpe queriendo insultar a la persona que lo golpeó, pero se encontró con su compañera de clases.
- Oh, eres tu Shoko.
- ¿Te ocurre algo? Te ves demasiado decaído. ¿Quieres que te de algo para beber? – apoyó una mano en el hombro del peliblanco regalándole una pequeña sonrisa.
- Nah, estoy bien. Solo estoy pensando en lo que voy a hacer una vez que nos graduemos.
- ¿En serio? – levantó una ceja intrigada por el comentario de su compañero. - ¿Y puedo saber lo que es?
- Si te lo digo lo más probable es que te burles de mí. – dijo volteando su rostro y haciendo un puchero.
- No seas niño Satoru. No creo que sea tan malo. Vamos, dime y te prometo que no me burlaré de ti. – se sentó al frente del albino para verlo directamente a los ojos.
- Está bien – dijo resignado. Se tomo unos segundos y continuo. – Quiero ser profesor. – El ambiente quedó en completo silencio.
- ¿En serio?
- En serio.
- Bueno no le veo lo malo. – comento tomando su mentón con su mano dando a entender que estaba analizando algunas cosas y eso a Satoru no le daba buena pinta. – Aunque eres bueno explicando algunas cosas, eres flojo. – una apuñalada mental le llegaba a Gojo. -Llegas tarde a todas las reuniones. – segunda apuñalada. – Te burlas de todo haciendo que no se te pueda tomar en serio. – tercera. – Molestas a tus superiores. – cuarta. – Y le dejas todo el trabajo a tus compañeros o kohai. – quinta.
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Jujutsu Kaisen - Taiyo to Tsuki
FanfictionGushiken Haruka, heredera de la maldición Taiyo to Tsuki 太陽と月 (Sol y Luna). Encerrada en su hogar por desobedecer a su padre, esta es castigada y torturada por no haber quedado bien ante la Academia Jujutsu de Tokio. Ante un acto de rebeldía ella no...
