Capitulo 29

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Un peliblanco junto a un joven de mirada cansada, pelos desordenados y chaqueta blanca estaban en la entrada de un cuarto el cual los dos ya habían conocido con anticipación. Sobre todo, el de pelo oscuro que no le traía buenos recuerdos.

- ¿Por qué estamos aquí Gojo-sensei? – preguntó nervioso el estudiante.

- Quiero que conozcas a alguien. Tus compañeros de clases ya han venido aquí. Te traje un poco más tarde solamente para asegurarme de que la maldición que llevas dentro no hiciera una locura.

- No creo que Rika le haga algo.

- Eso espero. – le sonrió, pero por el tono del albino supo que era una advertencia.

Tomo la perilla el peliblanco y al abrirla dejó a la vista una habitación llena de pergaminos por todos lados, dejando ver el lugar por unas cuantas velas que iluminaban todo lo que las pequeñas llamas eran capaces de alumbrar.

El primero en pasar fue el mayor, el cual con una actitud despreocupada le dio una señal a su alumno de que entrara, de que todo estaba bien. El de cabello azabache tímidamente se adentro al cuarto que ya había estado, causándole un pequeño escalofrío en su columna vertebral. Empezó a observar todo a su alrededor, buscando algo que le dijera el motivo del por qué su maestro lo trajo con él a este lugar, hasta que presintió una leve presencia justo en una esquina.

- Hay... hay algo ahí. – señalo Yuta con su mano en una esquina del cuarto.

- ¡Oh! – se giró donde su alumno. - ¿Te diste cuenta?

- ¿Qué es lo que hay ahí? Cuando estuve aquí... no sentí eso.

- Pues es debido porque no estabas entrenado como ahora. – dijo el albino con obviedad. – Pero como soy un gran profesor, es normal que ahora seas capaz de notar hasta la más pequeña anomalía. – comentó orgulloso hasta un poco egocéntrico.

- C-comprendo. – le recorrió una gota en su cien. – Pero... ¿Qué es lo que hay ahí Gojo-sensei?

- Así, es esto.

Con un chasquido de sus dedos el espacio se empezó a deformar justo en donde se encontraba la extraña presencia, dejando al descubierto a una mujer, mujer que el estudiante no sabía quien era pero que cierto peliblanco sí.

- ¡¿Una mujer?! – preguntó desconcertado Okkotsu. - ¿P-por qué tienen a una persona encadenada y con un pergamino en su frente? ¿Esta muerta? ¿A caso no es una humana? ¿Una maldición?

- Wow. Tranquilo Okkotsu-kun. – levantó sus manos para calmar al alumno. – No entiendo porque te alteras.

- P-porque tienen a una persona aquí. ¿O es que no es una persona?

- Si lo es, claro que lo es. Solo es que... - Satoru fijo su mirada a la chica que estaba atada justo en la esquina. – Ella me pidió que la sellara porque la maldición que lleva adentro se descontroló la última vez y a causa de eso ocasionó mucho daño.

Yuta al escuchar esas palabras se sintió muy identificado con la mujer que estaba justo al frente de él, lo que causo que lentamente se empezara a acercar a ella sin motivo alguno. Cuando estaba a punto de tocarla alguien le agarró la mano, se giró y vio a su maestro completamente serio lo cual lo extraño. Entonces entendió que algo no estaba bien, se giró a donde su profesor estaba viendo y fue cuando vio a Rika a punto de atacar a Haruka.

- Si la tocas ella atacará a Haruka.

- ¡¿Rika?! – se exaltó Yuta.

Dentro de la mente de la castaña estaba muy molesta la Maldición Taiyo to Tsuki por no haber conseguido su cometido. La morena simplemente se quedaba viendo fijamente al alumno sin que él y su excompañero se dieran cuenta, ya que por fuera estaba completamente dormida pero por dentro era capaz de oír y "ver" todo lo que pasaba, bueno aunque lo último fue hace poco todo gracias a su maldición.

Jujutsu Kaisen - Taiyo to TsukiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora