Esa noche en la enfermería, Shoko no dejaba de pensar en lo que le había dicho Satoru. ¿En verdad tenemos un nuevo enemigo? ¿El hermano de Haruka? ¿Dónde estuvo todo este tiempo? ¿Dónde estará ahora? Eran algunas preguntas que se formulaba la morena mayor que se encontraba en la sala.
De vez en cuando miraba a la menor para ver como estaba, le cambiaba los implementos médicos y la trataba con energía maldita para que sus heridas se curaran más rápido.
Estaba muy agotada, estar usando cada cierta hora su energía maldita para sanar a Haruka le estaba pasando factura, incluso algunos cabezazos empezaron a darse por la falta de sueño que ya tenía acumulada desde hace tiempo.
- Vaya. Pasar muchas horas despierta me esta pasando factura. – se rasca un ojo mientras bosteza. – No creí que esta muchacha me absorbiera tanto poder, ni siquiera en los descuidos que tuvo Satoru me hizo utilizar tanta energía. – bostezó de nuevo.
Se levantó y fue donde su bolso y agarró una cajetilla de cigarros; se dirigió donde la puerta principal para abrirla y luego tomar un cigarro y encenderlo. Calaba de forma lenta el vicio mientras observaba a lo lejos los pasillos vacíos del colegio. Sabía que mañana estos caminos iban estar con algunos estudiantes corriendo, riendo, jugando y tal vez algunos estudiando mientras ella estaba en observación.
Mientras estaba sumergida en sus pensamientos, Ieiri no se percató de que alguien la observaba a la distancia, preparándose para que cuando bajara la guardia la atacaría. Y eso fue lo que pasó. En un movimiento rápido, un cierto rubio se acercó de golpe apareciendo al frente de la castaña sin dejarle ni siquiera terminar su vicio, ya que de un golpe de energía maldita en su estómago la dejó inconsciente en el suelo.
- Tuve que concentrar mucha energía maldita en mi puño para asegurarme dejarte inconsciente. – observaba a la morena desde arriba. – Geto me habló de ti y me advirtió que no te tomara a la ligera. Ahora bien... ¿Dónde se encuentra mi "hermanita"?
Natsu se adentro en el sitio viendo unas cuantas camillas vacías, muebles con algunas carpetas, otros con insumos médicos, algunas pecheras colgadas, diplomas, fotos, y por último al fondo del lugar se encontró una cortina blanca y una silueta conocida. Camino lentamente donde se encontraba la camilla cubierta con una cortina y cuando la corrió vio la imagen de su hermana postrada, conectada a varias maquinas para poder mantenerla estable.
- Te ves horrible. – rio. – Ojalá hubieras estado así siempre. Inconsciente, lastimada, desprotegida, herida y sin poder hacer ningún movimiento. Hubieras hecho la vida de papá mucho más fácil, pero TÚ... - apretó las manos haciendo un puño. – Tú lo mataste. Tú acabaste con la vida de nuestro padre, lo quemaste frente a mis ojos además de nuestro hogar MI hogar. Debería matarte o mejor torturarte hasta la muerte. – se le formó una sonrisa macabra en su rostro. – Y eso es lo que voy a hacer.
Saco sin delicadeza las agujas que tenía en el brazo, el tubo de oxigeno y otras más que la tenían sujeta a la camilla haciendo que empezara a sangrar por los brazos y en parte de la boca. La tomo en brazos y cuando se dio vuelta cierta mujer que creyó que estaba inconsciente estaba de pie impidiéndole salir del lugar.
- A donde crees que vas. – dijo Shoko seria al ver el estado que llevaba a Haruka en brazos. – La persona que tienes en tus sucios brazos es mi paciente. Déjala donde estaba.
- Oh. Pensé que te había dado un buen golpe, pero veo que tienes resistencia. – le dio una media sonrisa de forma sarcástica.
- Suelta la.
- No.
- Entonces no me dejas de otra.
Rápidamente la mujer mayor fue en dirección donde Natsu para atacarlo, este mientras tanto no podía creer que fuera donde él ya que hace pocos segundos parecía darle mucha importancia el estado de Haruka, pero ahora daba la impresión de que no.
Golpes y patadas eran esquivadas a penas por el rubio ya que como llevaba en sus brazos a su hermana, sus movimientos no eran tan rápidos. Pudo divisar que los golpes que ejercía la morena tenían energía maldita, pero no eran de gran calibre a lo que pudo deducir de que la mujer estaba agotada mental y físicamente.
No pudo evitar sonreír lo que ocasionó que la mayor estuviera atenta a los actos de los cabellos dorados. Y así fue, de un momento a otro arrojó el cuerpo de Haruka a los aires y como consecuencia Ieiri fijara su vista a ella y sin evitarlo recibir un golpe seco en su rostro mandándola a volar y chocar con la pared. Esta vez si había logrado dejarla inconsciente y antes de que la castaña menor tocara el suelo la agarró en el aire.
- ¡Uy! Me tiemblan los brazos. Será mejor que me vaya ahora mismo antes de que algún maestro o estudiante, si es que lo hay, vengan de inmediato a este lugar.
Corrió a la salida con Haruka en brazos, miro a la distancia para ver algunas maldiciones que le presto Geto y les dio la señal de que fueran a la enfermería para distraer el origen del escándalo. Pasaron volando y corriendo las maldiciones al lado del rubio y cuando este estuvo a las afueras del colegio pudo ver como a los pocos minutos apareció cierto hombre de cabellera blanca.
- Menos mal que salí a tiempo. – dijo calmado Natsu que se encontraba de pie arriba de un árbol. – En verdad no creí que se informara tan rápido la situación. Acaso... No, imposible. Es imposible que ella haya avisado a su compañero mientras estábamos peleando. ¿Cuándo lo hizo?
Observo como el albino corría donde el rubio había salido, a los pocos segundos lo vio de nuevo saliendo con la medico en sus brazos. Estaba furioso, se podía sentir su sed de sangre a distancia y por esa presión prefirió el del Clan Gushiken salir del lugar, sin antes mirar hacía atrás y ver dos pares de ojos azules profundos observándolo desde la distancia.
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Capitulo corto porque sí jajajajaja No, subiré otro más rato. Estoy escribiendo para poder avanzar un poco en la historia, si no me voy a atrasar mucho. Espero que les guste :D
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Jujutsu Kaisen - Taiyo to Tsuki
FanfictionGushiken Haruka, heredera de la maldición Taiyo to Tsuki 太陽と月 (Sol y Luna). Encerrada en su hogar por desobedecer a su padre, esta es castigada y torturada por no haber quedado bien ante la Academia Jujutsu de Tokio. Ante un acto de rebeldía ella no...
