Satoru
¿Por qué me encuentro en esta situación? Ósea, no debería estar aquí en el colegio haciendo clases si no buscando a Haruka. Pero por cosas del destino, tengo a seis pares de ojos mirándome con mala gana, sobre todo unos que me dan un poco de escalofríos.
- ¿Y bien? ¿Nos hará clases o qué? – me reclamó Maki con su ceño fruncido.
- ¿Cómo? Pero si les estoy haciendo clases. Estoy aquí. – dije serio, pero en el fondo me estaba burlando de ellos.
- ¡No ha hecho nada más que mirarnos las caras! – exclamó hecha furia.
- ¡Tuna mayo!
- Aún me cuesta entender lo que quieres decir Inumaki-kun. Pero creo que estas diciendo algo parecido a Maki-chan. – suspiré cansado. En cierto modo lo que me decían era verdad, no les he hecho clases desde que me pillaron durmiendo. Solo nos presentamos y nada más.
- ¿Le ocurre algo Gojo-sensei? Desde hace rato que se ve inquieto, incluso esta hace tiempo moviendo su pierna. – comentó Panda.
Me detuve de golpe a observar que era verdad de que estaba moviendo mi pierna. No pude evitar chasquear la lengua por aquello, haciendo que me ganara nuevamente la atención de mis alumnos. Levanté la vista y pude notar que estaban esperando a que dijera algo por mi forma de actuar, lo cual luego de haber cruzado mis piernas y también de brazos, me fijé en ellos y les hablé.
- Para ser honesto, sí. No quiero estar aquí con ustedes.
- ¡TU DESGRACIA-! – Maki no pudo terminar de reclamarme porque Panda le había tapado la boca, ganándose una mirada fulminante por parte de ella.
- Lo que quiero decir, es que no significa que no quiera hacerles clases. Son mis alumnos y yo su profesor, pero en estos momentos no debería estar solo yo. Si no mi ayudante.
- ¿Salmón? – me preguntó Inumaki inclinando su cabeza.
- Sí. No sé si han escuchado el nombre de Gushiken Haruka.
- ¿¡Gushiken Haruka!? – se paró de golpe Maki haciendo que sus dos compañeros se asustaran por su acción. - ¡Claro que conozco ese nombre! ¡Ella ha descubiertos muchas cosas que no sabíamos de las maldiciones y hechizos! – comentó con brillos en los ojos. - ¡Yo la admiro!
- Mi padre me habló de ella. Es una hechicera de nuestra escuela y una de clase especial. Creo que esta en Estados Unidos. ¿No? – dijo Panda colocándose una pata en su boca.
- Estaba en Estados Unidos. – comenté. – Pues hace un día que llegó a Japón.
- ¿¡Y donde está!? ¡Quiero conocerla!
- Pues ese es el motivo del porque estoy ansioso. Ella fue secuestrada. – El silencio se propagó por toda la sala de clases y pude observar que los chicos estaban en shock por la noticia que les acabó de revelar. Incluso pude notar una vena saliendo en la cien de Maki.
- ¿QUIEN LA TIENE? – preguntó con tono frío y seco.
- Un familiar.
- ¿Un familiar? – levantó una ceja Panda. – Pero no que los familiares se cuidan entre ellos. No lo entiendo.
- Digamos que ella no tiene una familia que la ama. En realidad, nunca la amaron, más bien la odiaban con todo su corazón por haber heredado la Maldición del Clan Gushiken.
- ¿Atún? – bufó Inumaki molesto. ¿Mostaza?
- No lo sabemos. Ahora mismo fue un asistente del Colegio a ver la situación, además de que hace poco me enteré de que iría alguien del extranjero a ayudar con la misión. Y a mi me dejan aquí. – apreté los labios.
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Jujutsu Kaisen - Taiyo to Tsuki
FanfictionGushiken Haruka, heredera de la maldición Taiyo to Tsuki 太陽と月 (Sol y Luna). Encerrada en su hogar por desobedecer a su padre, esta es castigada y torturada por no haber quedado bien ante la Academia Jujutsu de Tokio. Ante un acto de rebeldía ella no...
