A la distancia, a las lejanías de la ciudad del colegio se encontraba un chico de cabellos dorados en cuclillas encima de una torre. Observaba como la sociedad vivía una vida en paz y con sus típicos momentos de caos, le molestaba. Le molestaba de que no pudiera vivir esa vida, todo lo que había conocido una vez se había esfumado ese día, el día en que su "querida" hermana acabó con él.
- Joven amo, tiene una llamada de Geto- san. – dijo el único mayordomo que sobrevivió.
- No sé que es lo que quiere ahora Ryu. – comentó con tono molesto el menor. En su cabeza no era capaz de comprender por qué unió fuerzas con un sujeto que anteriormente era el enemigo. – Pásame el celular.
- ¡Hola! ¿Cómo has estado? – dijo Geto al otro lado del móvil con tono animado.
- ¿Qué es lo que quieres Suguru? – dijo serio el rubio.
- Oye, oye. Tranquilo. – canturreo el pelinegro. – Solo quería saber como estas. ¡Ah! También quería comentarte que pronto llegará cierta persona a Japón.
- No me digas que...
- ¡Sí! – se escuchó una risa juguetona lo cual erizó la piel de Natsu. – Ella esta a pocas horas de llegar. La persona que contraté para que la vigilara todos estos años, me acaba de informar. Estará llegando en unas dos horas.
- No sé por qué me dices esto. – algo le decía al heredero del Clan Gushiken que Geto estaba planeando algo, pero no era capaz de leerlo. – Sabes muy bien que una vez que la vea, la mataré. Y yo sé que tú no quieres que ella muera. ¿Entonces para que me dices que llegará?
- Porque le tengo una sorpresa. – formo una sonrisa en su rostro. – Tengo planeado atacar el aeropuerto con cientos de maldiciones. Quiero ver su progreso en el control de la maldición y su poder. Y por su puesto que tu saldrás beneficiado en esto.
- ¿En que saldré beneficiado según tu? – se estaba aburriendo el menor al no escuchar a lo que quería llegar?
- Pues ella tendrá que ocupar mucha energía maldita, a lo que la dejará débil. Es ahí donde entras tú. Tendrás que secuestrarla.
El silencio se formo por el lado de los cabellos dorados. ¿Secuestrarla? ¿En que momento? ¿En el colegio? ¿Y si lo descubre? Miles de preguntas se le formaron en la mente a Natsu y pareciera que cierto azabache supo de aquello porque de un momento a otro lo interrumpió.
- No necesitas hacerlo de inmediato, debes encontrar el momento justo para hacerlo. Tal vez te pueda ayudar en eso. ¿Qué me dices?
- ¿Por qué crees que no puedo hacerlo sin tu ayuda? – comentó con tono ronco, mostrando su molestia contra el otro.
- PORQUE...-rio levemente. – porque hay cierta persona en la academia que podría destrozarte tanto a ti como a mí. Un antiguo amigo que sé que no dudaría en matarte si sabe que estas intentando llevarte a tu hermana. – el azabache se sentó en una silla mientras observaba un mar perteneciente a una expansión territorial. – He estado observando sus movimientos todos estos años, y puedo decirte que él, aunque no quiera admitirlo o no se da cuenta, siente algo por tu hermana.
- ¿Estas seguro de eso? Si estas hablando de Gojo Satoru, sin mal no recuerdo, es un tipo desagradable y egocéntrico. Tú mismo me lo haz dicho, así que este enamorado de mi "hermana", lo dudo completamente.
- Yo mismo lo dudé antes, pero cuando Haruka se fue del país, vi como él actuaba más serio. Sin ánimos de nada. Obviamente que seguía haciendo sus estupideces de niño pequeño, pero cuando nadie lo veía estaba completamente serio y decaído. – apoyó su cabeza en uno de sus manos. – Te lo digo. Si eres capaz de secuestrar a tu hermana, podremos deshacernos de Satoru. El es un hechicero que nos puede arruinar todos nuestros planes.
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Jujutsu Kaisen - Taiyo to Tsuki
FanfictionGushiken Haruka, heredera de la maldición Taiyo to Tsuki 太陽と月 (Sol y Luna). Encerrada en su hogar por desobedecer a su padre, esta es castigada y torturada por no haber quedado bien ante la Academia Jujutsu de Tokio. Ante un acto de rebeldía ella no...
