Capitulo 20

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Nanami

Íbamos a paso rápido y por lo que pude advertir, el asunto era realmente importante. Gushoken Haruka solo la había oído un par de veces, era una de las mejores hechiceras que tenía la academia y posiblemente del mundo. Poseedora de la Maldición Taiyo to Tsuki, una maldición que era famosa por ser dueña de un poder abrumador, casi comparado con Ryomen Sukuna. Aunque si mis recuerdos no me fallan, esas maldiciones eran completamente opuestas. Sukuna le encantaba herir, lastimar, torturar, matar a todo aquel que se le cruzaba; pero Taiyo to Tsuki solo lo hacía si era necesario hasta que fue sellado y fue a parar al Clan Gushiken el cual lo utilizó para su beneficio.

En algunos de los informes relacionados con ese Clan, comentaban que la Maldición pasaba en generación en generación solo a los miembros masculinos, pero en una ocasión no fue así. El poder fue heredado por una mujer hace mil años, y gracias a ella pudieron sellar a Sukuna pero lo malo de todo esto, es que Taiyo to Tsuki se salió de control y empezó a matar a todos los ciudadanos que se encontraban en el pueblo más cercano.

Fue por eso por lo que, estaba mal visto que una mujer del Clan Gushiken heredara la maldición, porque se creía que traería la desgracia a su familia. Y por lo que se pudo notar, no estaba tan equivocado.

- Yaga- san. ¿Por qué no me cuenta un poco de la situación mientras caminamos a su oficina? – le dije en tono neutro.

- Pues para resumir todo lo ocurrido, hace menos de veinte y cuatro horas la hechicera de clase especial Gushoken Haruka fue secuestrada ni nada más ni nada menos que su hermano Gushiken Natsu. El cual pensábamos hace casi diez años que había desaparecido o muerto. Pero por cosas del destino, apareció justo ahora para vengarse de su hermana por la muerte de su padre y la destrucción del terreno del Clan Gushiken. – me hablo seriamente hasta que finalmente entramos a su oficina. Se sentó en su sillón mientras yo me quedaba de pie al frente de su escritorio esperando que me diera los papeles de la misión.

- Entonces por lo que puedo deducir. ¿No están muy seguros de la localización actual de la chica? – pregunté.

- Sí, no sabemos donde está. Pero mandé a varios hechiceros a investigar ciertos lugares donde podría haber indicios de que podría estar allí Haruka o que pudo haber estado.

- Mmm... - me quedé analizando los papeles que se me entregaron y al leerlos me quedó la sensación de que algo no se me estaba diciendo.

- ¿Ocurre algo Nanami?

- Tengo la leve sensación de que algo no me esta diciendo. – dije serio, a lo que pude notar una pequeña reacción de mi superior.

- Aaaah... - dio un suspiro largo y relajó un poco los hombros. Tenía la apariencia de que no le gustaba lo que estaba a punto de decir. – Realmente me impresiona tu perspicacia Nanami. Pero sí, hay algo que no te estado diciendo.

- ¿Puedo saber que es? Si tiene que ver con la misión, toda información me puede servir.

- Suguru Geto.

Me quedé mirando a Yaga-san con el ceño fruncido y con una leve mueca en mis labios. Aunque ese sujeto fue parte del colegio y nunca tuve malos tratos con él, el simple hecho de que haya acabado con todo un pueblo por no ser personas con energía maldita, ya lo hacía peligroso y no alguien a quien llamar "amigo". Si él esta en esto, es normal que Satoru estuviera inquieto y con ganas de estar en esta misión. Pero también entiendo por qué no quieren incluirlo, destruiría todo si se dejará llevar por las cosas que hace o dice Suguru Geto.

- ¿Él ayudó a su secuestro? – pregunté por curiosidad.

- Probablemente.

- ¿Usted sabe que si él esta metido en todo esto, Satoru querrá igual meter sus narices en el asunto?

- Claro que lo sé. – dijo con molestia. – Pero lo tiene prohibido. Ya le advertí que si lo veo metiéndose donde no lo llaman, tendrá que hacer más misiones de las que tiene. Además de que le quitaré sus días libres.

- Mmm... Esperemos que eso sea suficiente. Él es muy terco.

- Lo sé Nanami. Lo conozco hace tiempo. – giró su rostro para quedarse mirando la ventana. Tenía una mirada melancólica.

- ¿Sucede algo Yaga-san?

- ¿Eh? No, nada. Ahora ten. – me dio un localizador y un rastreador. – Si llegases a ver a Gushiken Natsu o incluso a Geto, intenta colocarle este rastreador a uno de ellos. Al final ellos están conectados con el secuestro de Haruka.

- Entendido. – guarde el rastreador en mi bolsillo de mi chaqueta y el localizador en el de mi pantalón.

- Cuento contigo Kento.

Sin más, me fui de la oficina cerrando con delicadeza la puerta y dirigirme a mi automóvil y partir rápidamente al primer lugar de la lista.

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Cortito el capitulo pero cuando pueda, si es que me da el cuero (me da el tiempo)  lo haré. Ahora me iré  a dormir. Nos vemos!! :D

P.D: Corregí los titulos porque me salté un número jajajaja

Jujutsu Kaisen - Taiyo to TsukiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora